Falla en planta de emulsiones obligó a Recope a usar $484 mil en producto importado
Producción nacional estuvo suspendida durante más de 1 mes tras anomalía en fabricación
(CRHoy.com). Por mientras descifraba el origen en un fallo operativo en la planta productora de emulsiones asfálticas, la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) debió sacar la chequera y destinar $484 mil (más de ₡287 millones, según el tipo de cambio actual) para importar producto terminado de otros países y suplir la demanda en el mercado nacional.
Entre el 6 de julio e inicios de agosto la empresa estatal mantuvo suspendidas las operaciones del inmueble ubicado en el plantel de El Alto, en Ochomogo de Cartago, mientras investigaba los motivos por los cuales la producción de las emulsiones asfálticas de rompimiento rápido (RR) generaba un nivel de viscosidad mayor al permitido por norma.
El 8 de julio la refinadora confirmó que un lote de 2.610 barriles de producción propia de este tipo de emulsión (RR) presentó un nivel anormal de la viscosidad, por lo cual bajo esas condiciones no podían vender el producto a terceros.
Al frenar la operación de la planta, también se pausó la producción de emulsiones de rompimiento lento. Ambos productos se usan para la elaboración de asfalto adquirido por empresas constructoras y entidades estatales en el desarrollo de proyectos viales.
Las emulsiones de rompimiento rápido se usan para tratamientos más superficiales. Mientras, las de rompimiento lento, para mezclas más densas o labores de estabilización de suelos.
Recope confirmó que, tras casi 3 semanas, el 22 de julio la venta de emulsiones asfálticas reinició con las entregas de las emulsiones de rompimiento lento. Mientras, desde el 30 de julio, ocurrió lo mismo con las de rompimiento rápido.
Durante esas semanas, para atender la demanda, la entidad se vio obligada a comprar producto de países como Nicaragua, El Salvador u Honduras. En total, se adquirieron 181.700 litros de emulsión de rompimiento lento y 499.700 litros de emulsión de rompimiento rápido. Ambas compras requirieron una inversión de $484 mil.
"A partir de este mes de agosto se reinició la producción en la Planta de la Terminal El Alto, tras un trabajo intenso del personal técnico a cargo. Este lunes 10 de agosto se iniciaron las entregas de producción nacional", sostuvo la refinadora, a través de un correo electrónico remitido a este medio.
¿A qué obedeció la falla?
Según Recope, los niveles excesivos de viscosidad en el producto afectado estuvieron motivados en el asfalto usado como materia prima para producir las emulsiones.
"Para obtener las emulsiones a este producto se le adiciona una mezcla de agua, ácido clorhídrico, y emulsificante para ponerla dentro de especificaciones. Por alguna razón el producto no era compatible con alguno de los componentes y reaccionó elevando la viscosidad del producto final.
"Por eso se decidió traer un nuevo asfalto con el que se pudieron realizar pruebas y revisar todos los parámetros del proceso, así como los componentes, hasta determinar en forma segura y fehaciente que era eso lo que estaba ocasionando la situación presentada", justificó la institución.
¿Qué pasará con el producto que preliminarmente resultó anormal? El lote que registró una mayor viscosidad a la permitida es de 486 mil litros de emulsión. Según la refinadora, actualmente echan mano de "procesos físico-químicos para recomponer el producto y venderlo como asfalto".
Antes de esta situación, las ventas de emulsión asfáltica de RR en junio fueron de 8.632 barriles.
Las emulsiones asfálticas están constituidas por una dispersión muy fina de asfalto en agua, estabilizada por acción de un emulsificante.
Son muy usadas en la construcción y mantenimiento de carreteras. El uso de emulsiones asfálticas origina una menor contaminación al ambiente al no usar solventes orgánicos que se evaporan a la atmósfera, pues esta utiliza el agua como solvente.
Entre enero y el 14 de julio de este año, Recope reportaba una pérdida acumulada de ₡3.195 millones y las perspectivas hacia este segundo semestre no son alentadoras.
Las cifras negativas obedecen a la merma en el consumo de combustible relacionada directamente con las medidas de confinamiento impulsadas en medio de la emergencia sanitaria, tales como: distanciamiento social, restricción vehicular sanitaria, el refuerzo del teletrabajo y el cierre de fronteras.
Entre enero y marzo Recope tuvo utilidades por ₡10.343 millones, pero entre abril y el 14 de julio -cuando las medidas para contener el virus se recrudecieron – las pérdidas acumuladas fueron por ₡13.538 millones. Ahí es donde se origina la diferencia negativa de ₡3.195 millones.

