Exvecina de Alajuelita denuncia que policías ayudaron a banda Los Lara a expulsarla de su casa
Una madre de familia que se vio obligada a abandonar su hogar, su trabajo y su tranquilidad en Alajuelita debido a presiones del crimen organizado, asegura que oficiales de la Fuerza Pública actuaron en favor de la banda Los Lara para amedrentarla, saquear su vivienda y obligarla a abandonar la propiedad.
"Vilma" (nombre ficticio utilizado para proteger su identidad) relató a CR Hoy que la pesadilla suya y de su familia comenzó el mes pasado, en el departamento ubicado encima de su vivienda, donde residía una de sus hijas.
Tras un altercado entre la joven y varios sujetos de la zona, presuntamente vinculados con la banda, la violencia no tardó en escalar. Al inicio buscaban a un sujeto que vivió previamente en esa propiedad, pero no lo encontraron.
Primero, un grupo de hombres disparó en repetidas ocasiones contra la vivienda. Una semana después, lanzaron bombas molotov contra el inmueble. Ante el peligro, Vilma acudió a las autoridades en busca de protección.
Sin embargo, afirma que en lugar de brindarle apoyo, uno de los policías le preguntó de forma irónica si ella o algún familiar estaban involucrados en un homicidio ocurrido recientemente en ese sector. Aunque negó cualquier vínculo con ese hecho, sostiene que los oficiales se retiraron sin ofrecer medidas de protección.
Horas después, la policía regresó con una advertencia: aseguró haber recibido información de que un vehículo negro con explosivos rondaba la zona con la intención de incendiar tanto su casa como las viviendas vecinas.
De acuerdo con Vilma, esa amenaza nunca se concretó y terminó convirtiéndose en el argumento para una serie de intervenciones policiales. Durante los siguientes 15 días, Vilma asegura que patrullas de la Fuerza Pública ingresaron aproximadamente cinco veces a su vivienda sin contar con una orden judicial.
Según denuncia, los oficiales utilizaron herramientas conocidas como "patas de chancho" para destruir portones, mallas perimetrales y candados con el fin de ingresar por la fuerza. Una vez dentro, afirma que rompieron paredes y dañaron cámaras de seguridad bajo el argumento de buscar drogas u otros elementos ilícitos, sin que encontraran evidencia alguna.
La mujer también denuncia haber sido víctima de humillaciones. Relata que, durante uno de los operativos, los policías sacaron objetos íntimos de su dormitorio y los colocaron frente a la vivienda, a la vista de los vecinos.
"Para mí eso fue humillante… ver mis fotos y ver mis pertenencias ahí con ellos riéndose. A mí se me llenaba el mundo, el corazón se me hacía chiquitito", expresó.
Robos sufridos
Vilma sostiene que, durante el periodo en que la policía permaneció en la propiedad, su casa y el departamento de su hija fueron robados, debido a que los oficiales dejaban abiertos los portones y las puertas después de cada intervención.
Su hija perdió televisores y prácticamente todos sus bienes. Además, denuncia que los oficiales impedían que familiares o amigos se acercaran para asegurar la propiedad tras los daños ocasionados, advirtiéndoles que podrían enfrentar problemas legales si permanecían en el lugar.
Vilma asegura que la presión ejercida tanto por la banda Los Lara hizo imposible permanecer en esa vivienda que le habían facilitado para vivir.
"Yo me tuve que ir por ellos, porque como yo los denuncié a ellos y ellos andan con la banda… ellos aquí pasan metidos", afirmó.
El desplazamiento, según relata, provocó que perdiera su empleo y la obligó a buscar una nueva vivienda lejos de su comunidad. Su hija también abandonó la zona tras perder todas sus pertenencias.
La propiedad donde residían se encontraba en proceso de cobro judicial y pertenecía a una entidad bancaria. De acuerdo con Vilma, ese inmueble era el objetivo de la organización criminal. Asegura que recientemente constató que varias personas ya habitan la vivienda y realizan trabajos de pintura, pese a que aún permanece un rótulo del banco en el lugar.
Vilma presentó una denuncia ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) por presunto abuso de autoridad contra los oficiales involucrados, aunque todavía no ha recibido respuestas.
Afirma que cuenta con fotografías y videos en los que se observan los rostros de los policías, las placas de las patrullas y el uso de herramientas para destruir los portones de la propiedad.
No obstante, lamenta que la investigación no haya avanzado y que, hasta la fecha, las autoridades ni siquiera la hayan citado para recibir el material probatorio.
Además, asegura tener conocimiento de que anteriormente varios oficiales de la delegación local fueron trasladados o separados de sus cargos por negarse, presuntamente, a participar en este tipo de prácticas.
CR Hoy consultó al Ministerio de Seguridad sobre los hechos y a las autoridades judiciales sobre las denuncias, pero al cierre de edición no se han obtenido respuestas.


