Expansionismo criminal desató ola de asesinatos en el GAM, según OIJ

Siguen impactando con fuerzas en zonas más vulnerables del Valle Central.

3 de Ene. 2024 | 11:20 am

La aspiración por expandir su alcance que tienen los grupos criminales establecidos en el Gran Área Metropolitana, fue una de las causas de la ola de asesinatos que marcó fuertemente al país durante el 2023, siendo San José la provincia con más casos registrados con 220 casos.

El análisis que ha hecho el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en diferentes sectores de la capital, determina que el fenómeno expansionista bajo el modelo de narcomenudeo es uno de los métodos efectivos que tomó fuerza en los últimos años para estas organizaciones, pero esto viene de la mano con violentas guerras.

"El tema expansionista está muy marcado, porque la lógica dice que si un yo tengo un control en Desamparados y quiero tomar también el control del Alajuelita, entonces voy a ir a abatirme con el de la Alajuelita para generar violencia, esos son los fenómenos que hemos tenido en esas zonas. También está lo que sucede en Cristo Rey, Tirrases, La Unión, donde se detuvo a alias Turco, que fue peón de Pollo, y en Goicoechea, que hay casos muy identificados", dijo Michael Soto, subdirector del OIJ.

De hecho, según datos brindados por la policía investigativa, el cantón central de San José (83), Desamparados (26) y Goicoechea (21), figuran en la lista de los 15 cantones con más crímenes mortales.

Devaluación de la cocaína

La devaluación del precio del kilo de cocaína fue determinante para que muchos grupos empezaran a traficar a pequeña escala, pues les empezó a resultar más efectivo vender al narcomenudeo que los paquetes, además menos riesgoso por toda la logística que implica trasladar cargamentos.

"Tradicionalmente en Costa Rica un kilo de cocaína valía hace algunos años cerca de 7.000 u 8.000 dólares y ya lo vemos en el mercado en 5.000 dólares o menos, entonces todavía las ganancias para el microtráfico son más lucrativos.

Estas pugnas por territorios para vender en estos negocios provocan esa rivalidad porque ellos saben que sus ganancias van a ser más significativas en algunas zonas de venta", explicó Soto a CRHoy.com

A eso se suma que las zonas más apetecidas por estos distribuidores de estupefacientes son las de índice de desarrollo más bajo, situación de la que sacan provecho para reclutar personas que tienen necesidades extremas y terminan metiéndose en organizaciones criminales de alguna u otra forma.

"Eso nos está generando violencia en algunos territorios del país que normalmente son zonas en los anillos de miseria de las ciudades, las zonas urbano-marginales donde hay mucha pobreza falta de oportunidades, falta de empleo y todo ese tipo de circunstancias generan. La mayoría de las víctimas y victimarios, está entre los 18 y los 30 años y si extendemos la banda a los de 18 a 39 todavía es más alta la cifra, porque son personas en edad productiva pero en donde viven no tienen oportunidades y buscan una salida fácil a la crisis que tienen en sus hogares", señaló el subdirector de la policía judicial.

Falta de recursos para atacarlos

A esto se suma la escasez de recurso de las autoridades durante el 2023, lo cual fue aprovechado por los grupos delictivos para penetrar con fuerza en lugares "abandonados" por la falta vigilancia.

"Desgraciadamente, cuando nos empiezan a limitar los recursos y las posibilidades de poder actuar y de poder responder, eso generó un vacío de respuesta de la policía bastante profunda y fue aprovechado por los grupos criminales, entonces empezaron una expansión este hacia otros lugares. Lastimosamente, las patrullas están varadas porque no tienen repuestos o no tienen dinero para eso, entonces todo esto fue aprovechado por grupos criminales para afianzarse y ahora ha sido todavía mucho más visible con el aumento de los homicidios y la imposibilidad real de retomar la paz social que durante muchos años hemos mantenido", dijo Randall Zúñiga, director del OIJ a CRHoy.com.

Esa cultura expansionista, según Zúñiga, generó también un fenómeno criminal más cruel, pues los homicidios se cometieron en muchos casos con más violencia de la que ya se veía, o con acciones que antes no eran comunes en el país.

"El hecho de que tengan esa cultura expansionista, que no hemos tenido aquí en años, genera formas más tan gravosas para ejecutar a personas, o matar a alguien porque simplemente no quiere trabajar con el grupo. Todas esas condiciones que se van creando y que se van generando, son las que hay que tratar de evitar. Los grupos antes eran muy territorealistas, ellos se mantenían un territorio, pero al ver que era posible obtener más ganancias con otros lugares, pues se ha dado esta expansión.", añadió.

Zúñiga dijo que espera poder mejorar la asignación de recursos este año cuando ingresen nuevos funcionarios a trabajar en el OIJ y que ello conlleve controlar algunos sitios marcados por la violencia en el 2023, como Guanacaste, Cartago y Limón.

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