“Estudios breves” marcarán el rumbo del tren eléctrico del gobierno de Chaves
Análisis, que optimizarían propuesta de 2016, estarían listos en 5 o 6 meses
(CRHoy.com). El plan del tren eléctrico de la Administración Chaves Robles (2022-2026) comenzaría a dar sus nuevos pasos en las próximas semanas.
El Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) está enfocado en contratar en octubre los "estudios breves", como los catalaogó Mario Arce, presidente ejecutivo, que estarían listos en 5 o 6 meses, para apuntalar la propuesta.
Dichos análisis versarán sobre aspectos técnicos, financieros y de demanda.
El plan del gobierno de Chaves tiene como base en un estudio de prefactibilidad elaborado en 2016 por la empresa LCR Logística, durante la Administración Solís Rivera (2014-2018), el cual ponía como escenario más factible desarrollar la modernización férrea con un viaducto elevado.
Arce reiteró que desecharon el proyecto que impulsó la pasada Administración (Alvarado Quesada) por aspectos de financiamiento (el plan global era de $1.400 millones para 5 líneas) e inquietudes técnicas.
El jerarca ya reconoció, en múltiples ocasiones, que la propuesta del actual gobierno es más cara, pues apuesta por desarrollar una sola línea elevada entre San José y Paraíso de Cartago, cuyo costo aproximado rondaría entre los $500 millones y los $600 millones (sin contar costos de material rodante o mantenimiento).
Arce apuntó que la intención del Poder Ejecutivo es que esta primera línea se desarrolle durante la actual Administración (2022-2026). Sin embargo, las otras (como las conexiones con Alajuela, Heredia o Belén) quedarían a voluntad de los próximos gobiernos.
Con los "estudios breves" se confirmaría si la obra inicia con la línea San José-Paraíso. No obstante, según el jerarca, "no todo está escrito en piedra" y si los análisis apuntan hacia otros sentidos se variarán las decisiones.
"No es que se abandonó el proyecto, no es que se abandonó Alajuela, no es que se abandonó Heredia, sino que, como todos los países desarrollados, como todos los países que ya tienen experiencia en estos temas, estos proyectos se plantean en fases y no se puede, por más que se quiera, la situación económica de Costa Rica no está para hacer un tren de la nada. No estamos en la situación de Panamá o de Dubai", detalló el funcionario en una entrevista divulgada el pasado 16 de setiembre por la Organización No Gubernamental (ONG) Reto Siglo 21.
La administración de Alvarado propuso el tren eléctrico bajo la vía de la concesión por 35 años, con una inversión estimada de $1.400 millones. De esa cantidad de dinero, unos $550 millones iban a ser facilitados por el crédito del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Este planteamiento obligaría a un subsidio anual de entre $50 millones y $150 millones. El origen de esos recursos nunca estuvo claro. En este se incluían 15 cantones, en un trazado de 84 kilómetros, el cual enlazará Paraíso de Cartago con El Coyol de Alajuela.
"Planteamos lo que es viable y responsable. Hagamos la primera línea del sistema, hagámoslo elevado para que no vaya a tener ningún conflicto con la dinámica actual de la ciudad y con la dinámica futura, porque en 20, 30 o 40 años la ciudad va a cambiar. Va a ser más densa y con edificios más altos. Necesitamos un tren que no vaya a ser un impedimento. La idea es concretar este primero proyecto de la línea 1 en esta Administración", expuso Arce, quien dijo que optar por el tramo San José-Paraíso no es "antojadizo" y responde a aspectos de crecimiento urbanístico al este del Valle Central.
El jerarca fue claro en que para la nueva propuesta siguen tomando en cuenta el financiamiento ofrecido por el BCIE.
¿Qué pasará con Alajuela o Heredia? Según el funcionario, la propuesta es "aumentar la frecuencia de viajes y la capacidad de carga de las unidades" adquiriendo nuevas unidades de transporte.
Incluso, el instituto valora ampliar el ramal de Belén hacia San Rafael de Alajuela y, posteriormente, hacia Siquiares de Alajuela. De esta manera, la intención es captar usuarios de El Coyol y Ciruelas de Alajuela.
Para estos proyectos, el Incofer apuesta por acordar Alianzas Público-Privadas (APP) o concesiones con empresas debido a que no existen los suficientes recursos institucionales para echarlos a andar por cuenta propia.

