Estudio del ICE subraya escasa diferencia de costo entre remodelar edificio y construir uno
Un estudio del ICE de 2025 revela que existe una diferencia mínima entre el costo de remodelar el edificio Jorge Manuel Dengo Obregón, en Sabana norte, y demolerlo para construir uno nuevo.
El documento, preparado por la Dirección de Gestión de Servicios No Regulados del ICE, incluso considera que la distinción de precio entre ambas opciones es poco determinante e insignificante.
La inversión para reacondicionar el inmueble actual se calcula en $127 millones, mientras que destruirlo y levantar uno nuevo contaría $121,9 millones. La brecha entre las dos cifras es de apenas un 4,2%.
Solamente el desmantelar y demoler el edificio tiene un costo estimado de $13,7 millones, un dato que el ICE omite de su discurso público.
En una información circulada en sus redes sociales, la entidad comparó los $127 millones de la remodelación con $108 millones que serían para la construcción de uno nuevo, pero dejó de lado el valor de la demolición.
El ICE sostiene que el ahorro sería de $19 millones, cuando la diferencia real es de unos $5 millones, de acuerdo con el documento interno.
Además, estas cifras no son definitivas. Se trata de cálculos preliminares en etapa de preinversión que aún deben deben afinarse.
Cálculos no son definitivos
El documento detalla que en el valor de la remodelación se debe considerar un 30% de margen de incertidumbre, mientras que el precio de la demolición-construcción puede variar hasta un 20%.
En el caso de la demolición el estudio indica que los gastos podrían aumentar más si no se encuentran cerca del edificio rellenos donde trasladar los escombros producto de la destrucción del edificio.
En criterio del arquitecto William Monge, de la organización Icomos, el costo de la demolición está subdimensionado en el aspecto ambiental. Monge señaló que falta especificar a dónde se llevarán los residuos, especialmente el concreto que se calcula en 30.000 toneladas.
El especialista agregó que en el país existen ejemplos exitosos de reforzamiento como los recientes casos de los edificios del Banco Popular y la Caja Costarricense de Seguro Social.
Aarón Chacón, asesor sindical de la ANEP en Grupo ICE, también externó dudas sobre el impacto ambiental de esa opción, además de las perturbaciones que puede ocasionar en los alrededores como el parque La Sabana e instituciones educativas.
La UCR, sindicatos y otros ingenieros también han planteado cuestionamientos sobre el plan de demolición. El principal señalamiento es que se desconocen los estudios en los que se basó la decisión
El ICE ya comenzó el desmantelamiento interno del edificio. No obstante, el proceso de demolición está detenido por una orden de la Sala Constitucional mientras se resuelve un recurso de amparo presentado por la ANEP.

