Estudiantes universitarios crean Quiminautas para llevar la química a escuelas y colegios rurales
El amor por la química llevó a un grupo de estudiantes universitarios a crear la iniciativa Quiminautas, un proyecto que busca acercar la ciencia a niños y jóvenes de zonas rurales, fomentar la curiosidad científica y generar interés por las carreras científicas desde edades tempranas.
La iniciativa es impulsada por el Student Chapter de la Universidad de Costa Rica (UCR), un grupo multidisciplinario de estudiantes que representa a la American Chemical Society (ACS) —en español, Sociedad Estadounidense de Química— y que desde hace varios años desarrolla actividades de divulgación científica en distintas partes del país.
Sin embargo, esta será la primera vez que el proyecto se ejecute bajo una identidad unificada y una estructura formal.
"Lo que buscamos es que estas comunidades tengan un mayor acceso a la ciencia, de una forma que despierte una vocación científica. La idea es incentivar, generar curiosidad, provocar preguntas en los estudiantes, poner una semillita de curiosidad en niños, niñas y jóvenes", explicó Samantha Gamboa, presidenta del Student Chapter, en entrevista con este medio.
Quiminautas

La iniciativa surge como una consolidación de múltiples actividades que el grupo ha realizado durante años, como el denominado "show químico", festivales científicos, actividades en albergues del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y ferias educativas, que hasta ahora se desarrollaban de forma aislada.
Santiago Jiménez, vicepresidente del Student Chapter, destacó que, como parte del proyecto, decidieron "enmarcar todo en un solo concepto, con identidad propia, que nos permitiera darle seguimiento, medir impacto y tener continuidad año con año".
Además, recibieron un subsidio internacional de $1.000 orientado a proyectos de inclusión comunitaria, lo que permitió financiar la primera edición del programa y sentar las bases para futuras expansiones.
La primera visita se llevará a cabo en un centro educativo en Santa Cruz de Guanacaste, pero tienen proyectado, para el próximo año, realizar más giras a centros educativos en distintas zonas rurales del país.
En el proyecto participan estudiantes de distintas carreras. En química: Lizeth Cartín, Kenell Williams, Donovan Goñi (quien también cursa microbiología), Jorge Escalante, Erick Santiago Jiménez y Brenda Bolaños. En ingeniería química: Dany Rivera (quien también estudia medicina) y Xiomy Gutiérrez.
Además, participan Samantha Gamboa (Geología) y Mathius Benítez (Microbiología), todo bajo el acompañamiento del profesor de química Carlos Vega.
Actualmente, siete estudiantes participarán directamente en la visita a Guanacaste, aunque alrededor de 15 personas han trabajado en la planificación, el diseño de actividades, la elaboración de materiales, los contactos institucionales, la logística y la formulación de experimentos.
Bloques de trabajo
El proyecto se desarrolla en tres bloques principales, adaptables según la comunidad, el presupuesto, el tiempo disponible y la cantidad de estudiantes:
- Show químico: un espectáculo de experimentos llamativos, participativos y teatrales, diseñado para públicos numerosos.
- Stands científicos: espacios interactivos donde los estudiantes se acercan a observar, preguntar y comprender fenómenos científicos.
- Talleres prácticos: actividades en las que los participantes realizan experimentos por sí mismos, se llevan materiales elaborados por ellos y reciben la explicación científica de los procesos.
"Buscamos que las personas sientan que la ciencia también es parte de ellas, que pueden experimentarla por su cuenta y entender qué hay detrás de fenómenos cotidianos", explicó Gamboa.
Las actividades están diseñadas para atender a población desde preescolar hasta último año de colegio, con metodologías adaptadas a cada edad y con protocolos de seguridad en el manejo de materiales y reactivos.
Más allá de la divulgación teórica, el enfoque del proyecto es mostrar que la química y la ciencia están presentes en la vida diaria.
"La química permite explicar fenómenos del día a día: la comida, las plantas, los productos, la limpieza, la vida cotidiana. Muchas veces se ve de forma abstracta en el colegio, sin conexión con la realidad. Nosotros buscamos mostrar que la ciencia está en todo y que la curiosidad es una puerta para entender el mundo", explicó Jiménez.
Además del aprendizaje científico, el proyecto también busca fortalecer la autoestima académica de los estudiantes, para que sientan que son capaces de ser parte de la ciencia.
En caso de que alguna persona o empresa esté interesada en contactar con los jóvenes detrás del proyecto, puede hacerlo a través del correo studentchaptercr@gmail.com o por medio de redes sociales como @studentchapter_ucr.
Asimismo, para poder continuar con su trabajo, aceptan donaciones al número 7012 1205 (a nombre de Sofía Ramírez).








