Estudiantes ticos competirán en mundial de cálculo mental en Sri Lanka

Brittany Rojas y Jonathan Chin representarán a Costa Rica en mundial de cálculo mental
Un grupo de estudiantes ticos representará al país en una competencia de cálculo mental que se llevará a cabo en Sri Lanka a inicios de diciembre y reunirá a más de 80 delegaciones de todo el mundo.
La competencia se llama Concepto Universal del Sistema de Aritmética Mental—, en la que tendrán que responder en pocos minutos pruebas de alta exigencia con decenas de operaciones matemáticas, tanto de forma individual como en equipo.
Entre los clasificados nacionales se encuentran Brittany Rojas y Jonathan Chin
Rojas, quien tiene 14 años, aseguró que su proceso ha estado marcado por la constancia y la práctica diaria.
En su caso, el interés por este tipo de cálculo surgió por su gusto por la matemática y luego de que su familia conociera el programa y la motivara a intentarlo. A partir de ese momento, comenzó un proceso de entrenamiento continuo que incluyó la resolución diaria de ejercicios, tareas y prácticas, lo que le permitió mejorar progresivamente su velocidad y precisión.
Una experiencia similar comparte Chin, de 16 años, quien también forma parte del grupo seleccionado. Según relató, su vínculo con este tipo de competencias inició desde etapas tempranas, pero fue a partir de su primera experiencia internacional, en 2019, cuando encontró una motivación adicional para continuar.
Jonathan destacó que, si bien el talento puede influir en el rendimiento inicial, el verdadero progreso depende de la disciplina y el esfuerzo sostenido en el tiempo, especialmente en aquellos momentos en los que la motivación puede disminuir.
Ambos jóvenes también participaron en la edición 2025, celebrada en Georgia, Estados Unidos, donde consiguieron el trofeo de bronce.
Competencia internacional
Las competencias en las que participarán no solo implican rapidez, sino también precisión bajo presión. En algunas categorías, los estudiantes deben resolver hasta 200 operaciones en un tiempo limitado, mientras que en otras deben realizar cálculos mentales a partir de números que se presentan en pantalla.
Además, existe una modalidad de trabajo en equipo, en la que los participantes se distribuyen las operaciones según sus fortalezas, con el objetivo de completar la mayor cantidad posible dentro del tiempo establecido.
De acuerdo con Alejandra Rivas, instructora de los jóvenes, la preparación no se limita únicamente al dominio de las operaciones matemáticas. El entrenamiento incluye sesiones semanales en las que se trabajan aspectos técnicos como la postura, el manejo del ábaco, el uso del lápiz y la forma de abordar los ejercicios, así como el control del tiempo y la gestión de los nervios.

Brittany Rojas, Alejandra Rivas (isntructora) y Jonathan Rojas
Este enfoque busca que los participantes lleguen a la competencia con un alto nivel de familiaridad con el formato de las pruebas, lo que contribuye a reducir la ansiedad y mejorar el desempeño en escenarios de alta exigencia.
Actualmente, al menos 17 estudiantes nacionales se encuentran en condiciones de participar en la competencia internacional. No obstante, la cantidad final de representantes dependerá del apoyo económico que logren obtener, ya que el grupo se encuentra en la búsqueda de patrocinadores que permitan ampliar la delegación.
Competencia nacional
El proceso de selección de los participantes se realiza a través de una competencia nacional anual, en la que estudiantes de distintos niveles ponen a prueba sus habilidades. A partir de esos resultados, se definen los representantes que tendrán la oportunidad de competir a nivel internacional.
Más allá del resultado que obtengan en Sri Lanka, la participación de estos estudiantes también refleja el desarrollo de habilidades cognitivas desde edades tempranas en el país. La concentración, la memoria y la agilidad mental son algunas de las capacidades que se fortalecen durante el proceso de formación.
Los jóvenes forman parte de UCMAS, un programa internacional extracurricular de aritmética mental que utiliza el ábaco asiático como herramienta de aprendizaje.
A través de este método, los estudiantes avanzan progresivamente desde el uso físico del instrumento hasta la visualización mental de las operaciones, lo que les permite realizar cálculos complejos sin necesidad de herramientas externas.