Estas son las reglas con las que se retomarán las misas en el país
(CRHoy.com) La Conferencia Episcopal de Costa Rica dio a conocer este miércoles el protocolo para la reapertura de la Iglesia Católica, como parte de las disposiciones del Ministerio de Salud, para evitar los contagios del COVID-19.
"Reiteramos que en medio de esta situación extraordinaria hemos mantenido un diálogo cercano y transparente y la mayor disposición de colaboración con las autoridades del Ministerio de Salud de Costa Rica. En atención a la responsabilidad que tenemos todos en medio de esta crisis, nos preparamos para la reapertura de nuestras iglesias y lugares de culto, en un proceso ordenado y progresivo", informaron en un comunicado.
En las iglesias que abrirán solo se permitirá el ingreso de 75 personas y se manejará un control con tiquetes. Además, no habrá filas para comulgar y no se permitirá a los feligreses cantar, entre otras cosas. Se espera que la apertura se de a partir del 20 de junio.
De esa manera, las autoridades de la iglesia presentaron las acciones que tomarán para reabrir los templos:
- Durante el primer mes de reapertura gradual, abrir solamente los templos parroquiales y los templos filiales más grandes de cada Parroquia (esto debe ser coordinado por cada obispo diocesano y los párrocos, según sea el caso), con el fin de contribuir al bien de todos, acatando las normas sanitarias de una apertura gradual y revisando medidas de modo permanente.
- Abrir solamente con la asistencia de 75 personas, inicialmente, guardando la distancia establecida de 1.80 metros. Cada Parroquia se organizará, para garantizar que solamente ingresen únicamente esa cantidad de personas a las Eucaristías. Para ello, habría distintas maneras de hacerlo, mediante levantamiento de listas por vía telefónica o WhatsApp y de seguro, mediante la caridad cristiana y comunicación entre fieles, grupos apostólicos y demás colaboradores. También, mediante la emisión de tiquetes físicos que pueden ser retirados días antes de las celebraciones.
- Se debe guardar una distancia establecida entre las personas. Por ello: – No permitir más de dos personas por banca (según el tamaño de la banca, una persona por banca), a no ser que se trate de una burbuja social. – Espaciar las bancas, una de por medio (para lo cual, se bloquean estas bancas con cintas amarillas o bien se sacan del templo y se dejan solamente las que se van a ocupar con el distanciamiento adecuado).
- Garantizar la rotulación, en espacios visibles, con los protocolos de tos, estornudo, lavado de manos, otras formas de saludar y no tocarse la cara.
- Equipar los servicios sanitarios con papel higiénico, jabón antibacterial, alcohol o solución en gel con una composición de al menos 60%, toallas de papel para el secado de manos y agua potable.
- Evitar las filas para comulgar, para lo cual los sacerdotes se acercarán a los extremos de cada banca para dar la comunión, con el apoyo de no más de dos Ministros Extraordinarios de la Comunión. – La comunión se dará directamente en la mano. – Omitir el tradicional saludo de la paz y todo contacto físico, (lo cual no elimina el rito, pues podemos hacerlo con un saludo, levantando la mano o con un acto de reverencia). – En las Misas concelebradas, se debe guardar la distancia requerida entre los concelebrantes, la comunión será por "intinción" (mojando el Pan Eucarístico en el cáliz). – Luego de la proclamación de cada lectura, se procederá a desinfectar la zona (el ambón y el micrófono a utilizar).
- De momento, el canto será entonado únicamente por quien o quienes lo animan. Se exhortará a los fieles a no unirse a los cantos.
- Los templos solamente se abrirán para la Eucaristía, se habilitarán únicamente puertas para entrada y puertas solamente para salida. Se deberá procurar buena ventilación natural.
- Servicio de velación: A. Se puede ofrecer servicio de velación para el fallecido en las capillas que para tal efecto poseen algunas parroquias. En el caso de los fallecidos a causa del COVID-19, está será con el ataúd sellado, conteniendo el cadáver introducido en doble bolsa hermética con las precauciones detalladas anteriormente. B. A la vela, que asistan pocas personas, evitando aglomeraciones y guardando el distanciamiento social en la sala y áreas comunes.
- La última Eucaristía será a las 7:00 p.m. durante cualquier día de la semana, no excediendo más de dos celebraciones de lunes a sábado. Los domingos, dependiendo del número de sacerdotes por Parroquia, se podrían multiplicar las celebraciones, no excediendo más de tres por sacerdote. Tampoco excederse en el tiempo para cada Eucaristía.
- La colecta se realizará después de la comunión, pasando no más de dos personas en cada extremo de la banca para realizarla.
- Para la correcta desinfección y limpieza, después de cada Eucaristía, debe guardarse un espacio de tiempo suficiente entre una y otra celebración.
- Los adultos mayores y personas con algún factor de riesgo podrán seguir las transmisiones de la Santa Eucaristía a través de los medios de comunicación y de las redes sociales. Por su propia seguridad, se les pide no participar de la Santa Eucaristía, pues deben cuidar su propia vida. Pronto se establecerán algunos lineamientos para llevarles la Eucaristía, al menos una vez cada dos semanas.
- A los padres de familia se pide no llevar a la misa a niños menores de 12 años, de igual modo, buscando la protección de ellos y pensando también en la necesidad de evitar aglomeraciones.
- A los fieles con síntomas de gripe o alguna enfermedad crónica de riesgo ante el COVID-19, se les pide no asistir a la celebración de la Eucaristía.
- No se permitirá el encuentro grupal entre los asistentes, antes o después de la misa. Terminada la celebración, el templo será cerrado.
- Los sacramentos del bautismo y del matrimonio podrán celebrarse de manera espaciada y con el mínimo de personas.
- El sacramento de la confesión queda reservado solamente para casos de extrema gravedad o verdadera necesidad, y se deberán tomar todas las medidas de conformidad con los protocolos que exijan las autoridades médicas y sanitarias.
- El sacramento de la unción de los enfermos -en caso de verdadera necesidad- se podrá administrar cumpliendo todas las medidas de cuidado sanitario. Si se tratara de un fiel enfermo con COVID-19, se extremarán los cuidados para el ministro sagrado, de conformidad con los protocolos que exijan las autoridades médicas y sanitarias.
- En cada Parroquia ha de existir el personal de apoyo necesario, de manera que se garantice el fiel cumplimiento de las acciones contenidas en este Protocolo.
Según el cronograma presentado por el Ministerio de Salud días atrás, los templos podrán reabrir después del 20 de junio. No obstante, se desconoce si esta medida se mantendrá, debido a la cantidad de casos positivos registrados en los últimos días.

