“Estaba aterrada en mi trabajo”, narra empleada que halló cuerpo de Dra. Cedeño
Abogado de familia de la víctima denuncia administrador se rió en declaración de testigo
(CRHoy.com).-La empleada del hotel La Mansión Inn que encontró el cuerpo de María Luisa Cedeño, la tarde del 20 de julio de 2020, aseguró que se sentía "aterrada" en su lugar de trabajo.
Raquel Navarro, supervisora del restaurante del hotel, rindió a lo largo de este viernes una declaración -en la que estuvo acompañada por personal de la Unidad de Protección a Víctimas y Testigos- con la que repasó su llegada a ese sitio de trabajo, el comportamiento usual de sus compañeros, la llegada de la anestesióloga al alojamiento turístico, lo que escuchó del crimen y las actitudes de los sospechosos posterior al hecho.
Una parte de su manifestación se centró en los acercamientos de los defensores de los imputados Harry Bodaan (empresario) y Luis Carlos Miranda (administrador). Precisó que las reuniones con los abogados se dieron después de la primera detención del exdueño del hotel (13 de agosto de 2020), en una fecha que no recordaba.
El primero en buscarla fue el jurista José Miguel Villalobos, quien le insistió a ella, así como otros dos colaboradores, en qué había pasado con un pedido de comida exprés que supuestamente hizo la víctima la noche antes del asesinato, así como por qué había dos copas en el cuarto tres (donde se dio el crimen) y quién se las llevó. Lo que no le gustó fue que el defensor (posteriormente remplazado por Hugo Navas) le pidió que hiciera un dibujo de cómo halló el cadáver en la habitación. Eso sí, resaltó que Villalobos siempre la respetó y comprendió que estaba afectada por lo sucedido.
Comentó que abogados de Miranda -de los que no recordó sus nombres- también la buscaron, pero que nunca se reunió con ellos, como lo hizo la mucama Dinia Guerrero. Esta última denunció presiones de un jurista, sin lograr identificar si se trataba de Érick Gatgens, aun cuando lo tenía a su lado. El actual defensor del administrador negó a CRHoy.com que alguna vez se haya reunido con esa testigo.
"Por eso yo llamo a Raquel (de la que no ha trascendido el apellido), la detective (del Organismo de Investigación Judicial – OIJ), y le explico. Le dije: ‘Creo que yo le debo cuentas a la Fiscalía. ¿Por qué si yo ya declaré, a mí me está llamando otro abogado? Yo no puedo hablar más de lo que ya dije. Ni lo que pienso ni nada. No sé que quieren hablar conmigo'.
"Yo estaba enojada y aparte de todo no estoy bien de salud, estaba muy alterada. Le manifesté que yo trabajo porque tengo la necesidad, porque en pandemia no tenía dónde más ir. Pero sí me sentía estresada. Estaba aterrada en mi propio lugar de trabajo por los hechos y yo no quise hablar con ellos. Como a la semana me suspendieron de mi labor, aunque trabajé en toda la pandemia. Como yo me negué a hablar con ellos, yo sentí que había sido por eso que me habían suspendido", relató la deponente.
Navarro dejó de trabajar en La Mansión Inn entre enero y febrero de 2021, cuando no se presentó a sustituir a un compañero.
Señalamientos
En el juicio, la representación legal de la familia de la víctima y la defensa de Luis Carlos Miranda se enfrascaron en una discusión. El abogado de la primera de las partes, Juan Marcos Rivero, denunció que el imputado se rió cuando -entre lágrimas- Raquel Navarro intentaba describir cómo encontró el cuerpo.
De manera enfática, el jurista pidió que se le llamara la atención por respeto a la memoria de la ofendida y por la gravedad de los hechos. El presidente del Tribunal Penal de Quepos, César Palma, se refirió en general a los presentes sobre la necesidad de comportarse con decoro.
Pese a que el juez ya se había pronunciado al respecto, tras un receso de casi 10 minutos, el representante de Miranda, Érick Gatgens, solicitó que se dejara constando en actas que en la línea entre Rivero y su cliente estaba el abogado Mauricio Brenes, además de que el encartado tenía mascarilla. A ello agregó que el reporte del actor civil se dio con la testigo en la sala y, dado el momento en el que la denuncia se hizo, se pudo haberse producido un sesgo a la deponente, ya que esta estaba muy afectada.
El querellante Alfonso Ruiz alegó que el órgano jurisdiccional ya se había pronunciado sobre el asunto y extrañó que la defensa se pronunciara sobre la queja hasta después del receso. Abonó que el comportamiento de Miranda en el contradictorio, a diferencia de los otros dos encausados, "ha sobrepasado el comportamiento normal".
