Escuela en San Carlos arrastra orden sanitaria desde 2015 y opera en condiciones precarias

Escuela Las Brisas, mantiene orden sanitaria desde 2015. Crédito: Defensoría de los Habitantes
La Escuela Las Brisas, ubicada en Pocosol de San Carlos, atiende a 25 estudiantes en condiciones precarias, pese a una orden sanitaria vigente desde 2015.
Así lo alertó la Defensoría de los Habitantes tras una visita a las instalaciones, donde comprobó que el centro carece de rampas de acceso y dispone de solo dos servicios sanitarios para toda la población, lo que incumple la Ley de Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad.
El inmueble presenta un deterioro significativo: paredes externas cubiertas con láminas, ausencia de cielo raso en pasillos y comedor, y rejas de ventanas en mal estado. Además, enfrenta problemas de plagas como comején y la presencia constante de serpientes.
En el comedor también hay limitaciones. La cocina eléctrica tiene un solo disco funcional, la cocina de gas es pequeña y los estudiantes no cuentan con sillas, por lo que deben sentarse en banquetas de cemento. Tampoco hay señalización de rutas de evacuación y solo disponen de un extintor.
Según la Defensoría, en la escuela no se imparten materias complementarias como inglés, música o educación física. Además, hay computadoras dañadas y la conexión a internet es limitada.
A esto se suma que los estudiantes deben caminar al menos tres kilómetros diarios para asistir a clases, debido a la falta de transporte
estudiantil.
La Defensoría señala falta de comunicación y acompañamiento técnico de la Dirección de Infraestructura Educativa (DIE) del Ministerio de Educación Pública (MEP) hacia la junta de educación del centro.
También advirtió que, aunque existe un trámite en curso en el Sistema Integrado de Compras Públicas (Sicop) para contratar los planos constructivos, el proceso avanza con lentitud.
"Es inaceptable que, tras casi 11 años de una orden sanitaria, los niños y niñas de zonas rurales sigan recibiendo lecciones en condiciones que ponen en riesgo su integridad física y limitan su derecho a la educación", concluyó la Defensoría.




