Escuela de Cartago usa la Inteligencia Artificial para incentivar la lectura en estudiantes
Se ha ejecutado gracias a un convenio entre la empresa proveedora, la municipalidad y el centro educativo.
Los niños de la Escuela Padre Peralta, ubicada en el centro de Cartago, han mejorado su lectura gracias a una herramienta que se ha implementado y que también le ayuda al personal docente.
Este centro educativo fue el escogido para llevar a cabo una prueba del software Amira Learning, que le ayuda a los pequeños para mejorar en el área de la lectura y así poder comprender mejor cualquier texto.
Esto se dio gracias a un convenio entre la empresa desarrolladora, la Municipalidad de Cartago y el centro educativo. En total, son 12 instituciones las que participan en el plan piloto, que es completamente gratuito.
Esta herramienta también le brinda apoyo a los profesores, debido a que esta inteligencia artificial da un reporte detallado de las dificultades o puntos de mejora que tiene cada alumno.
Debido a todo esto, el proceso de enseñanza de un estudiante se ve fortalecido, debido a que tan solo con ingresar al software ya pueden tener un tipo de clase personalizada con una profesora virtual que les ayuda a mejorar.
Pero, ¿qué es Amira Learning?
Amira es un software que se creó en Estados Unidos. Se creó con 2 elementos importantes, uno es sobre todos los estudios que hay sobre la ciencia de la lectura, porque de los 0 a los 6 años es la primera explosión en la que las neuronas se conectan entre ellas, pero la segunda gran explosión es cuando los niños comienzan a aprender a leer, esto es en lo que se basó Amira y esto lo juntaron con un motor de inteligencia artificial que lo desarrolló una universidad en Estados Unidos, explicó Christian Linares, quien es el fundador de Aprender Haciendo, que es una empresa tica que está promoviendo esta innovadora herramienta
Inclusive, también se podría decir que Amira viene cumpliendo el papel que realizan los tutores personales, solo que en el caso de este instrumento lo puede hacer con miles de niños al mismo tiempo y brindando un informe instantáneo.
Eso sí, por el momento solo puede realizar estas funciones en cuanto al proceso de aprender a leer y mejorar en este aspecto conforme se avanza de grado.
Amira es una tutora personalizada que brinda un plan de lectura para cada estudiante, además, los escucha leer, mientras los niños van leyendo en voz alta, ella los va evaluando, pero sin que ellos se den cuenta y con base en la lectura y la evaluación, ella termina brindando una tutoría personalizada, añadió.
¿Cómo funciona?
Por el momento, la escuela cartaginesa se encuentra bajo un plan piloto de 12 semanas para ver cómo va avanzando cada niño y así evaluar el aporte que esta herramienta le puede brindar.
Aprender Haciendo le brindó una licencia para cada estudiante, esto debido a que se requiere de una para poder ingresar, tal como los programas de Adobe, sin embargo, cabe señalar que no es ninguna aplicación o programa que se tenga que descargar, más bien viene siendo como un sitio web al que se ingresa con usuario y contraseña, como revisar el correo electrónico desde la computadora y no desde una aplicación.
Con el acceso que le proporcionaron a cada alumno, estos al ingresar se topaban con una pantalla que les da la opción de escoger leer una historia en inglés o en español, así como otra pestaña para ver el progreso.
Tras escoger la opción de "leer una historia en español", el software comienza a arrojar una serie de ejercicios y va detectando los fallos que tenga el alumno para luego hacerle repetir esa parte con algún tipo de ayuda, tal como un video donde se vea la boca de una persona pronunciando la palabra que al estudiante le cuesta.
No se necesita más de 30 minutos a la semana, los chiquillos pasan pegados a las pantallas viendo YouTube, mentira que están 2 horas pegados resolviendo problemas matemáticos, entonces solo se necesitan 10 minutos 3 veces por semana.
En el caso de Cartago lo están haciendo los 30 minutos de una sola vez, entonces lo que se necesita en realidad es muy poco y eso es bueno porque se adecua a la realidad educativa que tenemos, que muchas veces no se tienen los equipos necesarios en el laboratorio, esto en una institución pública, explicó.
Ayuda también para los profesores
Debido a que lo único que se requiere para utilizar esta herramienta es tener la licencia, los estudiantes pueden acceder a Amira en cualquier momento, inclusive desde el teléfono de sus mamás, estando desde las casas o en cualquier otro punto.
Por esta facilidad, Laura Arce, profesora de este centro educativo, asegura que gran parte de los niños han tenido una mejora importante en cuanto a la parte de la lectura, por lo que el trabajo de ella se ha visto facilitado.
Inclusive, según los registros de Aprender Haciendo, la herramienta fue aprovechada por los estudiantes durante las pasadas vacaciones de medio periodo, debido a que en esas 2 semanas se contabilizó 71 horas de uso, esto dividido en 18 horas la primera semana y 53 la segunda.
La experiencia ha sido muy positiva porque los chicos al ser una herramienta nueva y novedosa, pues se interesan más hacia la lectura entonces como el plus principal que yo le encuentro al programa es esta atracción, de hacer despertar el interés de los chicos de leer, porque cuesta mucho que les guste leer, porque tienen una inteligencia artificial que es como una profesora virtual con quién van a interactuar, entonces si son más los pros que los contras.
La motivación de los de los chicos, aquí ya llevamos varios meses implementándolo, entonces ellos cada vez que les toca el programa se emocionan de que tienen que ir con Amira y le hablan e interactúan con ella como si fuera una maestra que realmente les está escuchando, entonces ha sido una experiencia muy linda, porque muchos sí han mejorado en su lectura.
Además, también trabaja mucho lo que es la comprensión de lectura, que eso es muy importante, entonces no es solo que los corrige si algún fonema no lo pronuncian bien, sino que también les ayuda en la parte de la comprensión de lectura, mencionó Arce.


