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Entre rifas, taxis, silla de ruedas y tenis de mesa: Olman Picado sacó adelante a su familia

Ha sido operador de central, taxista y vendedor de tiempos

17 de Nov. 2024 | 9:01 am

Olman Gerardo Picado Carvajal es un vecino de Esparza, Puntarenas, quién cuando tenía 19 años sufrió un accidente automovilístico que lo dejó en silla de ruedas. Una situación que lejos de limitarlo, lo motivó a salir adelante por su familia.

Hoy, a sus 57 años, es padre de 3 hijos y abuelo de 2 nietos. La vida le ha puesto desafíos pero considera que "todo ha salido bien".

Según relató, el accidente ocurrió en 1987, cuando era transportista para una empresa de atunes ubicada en Puntarenas. Un día lluvioso iba en camino a su trabajo y una llanta delantera del camión se desprendió, él intentó frenar pero el vehículo se volcó.

En el percance don Olman quedó prensado por la estructura, la cual lo dejó enterrado de la cintura hacia abajo.

Algunas personas que presenciaron el desastre intentaron liberarlo y lo jalaron a la fuerza de sus brazos, sin embargo, esto pudo haberle causado un daño mayor, según le comentaron los médicos en aquel entonces.

Él sufrió una fractura incompleta en su columna vertebral, en las lumbares 1 y 3. Desde entonces, ha pasado 38 años en silla de ruedas, lo que equivale a más de dos tercios de su vida.

Post accidente y proceso de recuperación

"Uno hace la recuperación hasta que está en la casa", explicó Picado.

Tras el accidente, fue movilizado hacia el Hospital de Puntarenas donde le hicieron radiografías.

"Recuerdo que me cortaron una pantaloneta que andaba", aseguró.

El esparzano estuvo consciente en esos momentos cuando le hacían pruebas. Tras obtener los resultados, lo trasladaron hacia el hospital México, donde estuvo cerca de 15 días.

Luego, fue enviado al Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare) donde estuvo internado alrededor de un año.

En ese centro médico, lo operaron para implantarle una "barra de Harrington" en su columna, esto con el fin de ayudarlo a recuperar cierta movilidad como para poder sentarse.

Una vez que finalizó el procedimiento quirúrgico le permitieron regresar a su casa. No obstante, tuvo que realizarse otra intervención, pues el implante no funcionó como debía y era necesario reemplazarlo.

Finalmente, 3 meses después, regresó a su casa.

"Lo que más extrañé fue la comida" bromeó el esparzano, pues considera que el sabor de los alimentos en el hogar no tiene comparación.

¿Qué hizo tras el accidente?

Don Olman era un joven recién casado y en silla de ruedas. El trauma y el desconocer que iba a hacer con su vida lo tenía frustrado en ese momento.

Tras salir del hospital, se fue con su esposa hacia la casa de sus padres.

Él no quería salir del hogar porque le daba "miedo" afrontar lo que pudiese decir la gente o que le fuesen a tener "lástima" por su condición.

Sin embargo, un amigo llamado Mario Rojas fue a verlo y lo motivó a visitar el parque de la comunidad.

Curiosamente, Rojas había sufrido una descarga eléctrica hacía un año, situación que lo dejó sin movilidad en las piernas.

"Él fue una parte importante para que yo saliera a darle la cara a la gente", comentó Picado. Tras los consejos, él afrontó su temor de no querer salir.

Las personas de la comunidad se mostraron preocupadas y alegres de verlo bien de salud, después de todo lo que le había pasado. Además, no recibió esa "lástima" que tanto le preocupaba.

Trabajos

"Me di cuenta que no tenía medios para sacar a mi señora adelante", dio a conocer don Olman.

Ante esto, primero empezó haciendo rifas con el sorteo de los chances. Luego, le ofrecieron manejar una soda de comidas y aceptó.

Por su parte, algún tiempo después, le ofrecieron un puesto como operador en una central de taxis. En dicha profesión estuvo entre 15 y 20 años.

De la misma manera, durante casi 2 años fue taxista, pero lo dejó para dedicarse a la venta de tiempos.

"Trabajo todos los días del mundo (…) pero hemos salido adelante. No me quejo de nada", reiteró.

Vida personal

A pesar de todas las adversidades, hace algunos años también fue elegido para representar a la selección nacional en los deportes de tenis de mesa y basquetbol en silla de ruedas.

Dicha situación le ha permitido visitar diversos países como: Nicaragua, Panamá, Argentina, Brasil, Venezuela y Perú.

Picado considera que la sociedad aún no se ha adaptado del todo, ya que hay espacios donde otros no respetan las rampas y otras opciones de accesibilidad.

"Es una cuestión de nunca acabar", concluyó.

Don Olman hizo un llamado a no rendirse a pesar de las dificultades, porque con determinación todo puede salir adelante.

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