En dos días, joven perdió a su papá y abuelo por bacteria que transmiten piojos y garrapatas
Víctimas tenían 43 y 70 años.
(CRHoy.com) Lo que empezó como un cuadro de fiebre, vómito y escalofríos, terminó cobrando la vida de don Víctor Gerardo Vargas de 70 años y su hijo, de 43 años, en cuestión de dos días, en Aserrí.
Ellos fueron dos de las víctimas de la rickettsiosis, la bacteria transmitida por pulgas, garrapatas y piojos que ha matado a tres personas en Costa Rica, tal como lo dio a conocer CRHoy.com desde el martes pasado.
Su familia aún no puede creer lo sucedido, ni tampoco se explica cómo contrajeron la enfermedad. Ambos eran vecinos del cantón capitalino y se dedicaban a las ventas ambulantes.
"No necesariamente tiene que ser una persona desaseada, porque hay miles de vectores, puede ser tanto una pulga, como una garrapata, o un piojo. Ellos andaban mucho en la calle. Hasta el momento no se sabe cómo fue que adquirieron la bacteria. Mi papá era una persona supertrabajadora, hacía cositas de madera y se iba a vender a la calle", aseguró Víctor Vargas, hijo y nieto de las víctimas, nombrado en honor a ellos.
El joven de 21 años compartió días antes con ellos, sin imaginarse la tragedia que se avecinaba.
"Una semana antes que pasaba esto, yo fui donde mi papá. Mi abuelo estaba con fiebre y temblando. Lo empecé a vacilar y le dije ‘eso es una gripe, eso pasa, levántese'. Él me dijo que se había tomado unas pastillas. Se lo llevaron para el hospital, lo internaron y le dijeron que tenía una bacteria", detalló.
Don Víctor padre falleció el 4 de julio anterior, mientras que su hijo partió dos días después.
"Lo intubaron y luego falleció. Papi estaba igual, pero se sentía más fuerte. Él decía que era una gripe, que le iba a pasar rápido. Cuando se sintió muy, muy mal, fue cuando se lo llevaron a internarlo y le dijeron que abuelo había fallecido. Pienso que también esa angustia fue la que se lo llevó. A él lo internaron martes, el miércoles se complicó, hizo una videollamada y empezó a sentirse sin fuerza, lo intubaron y en la madrugada le dio un infarto", dijo.
Vargas recuerda que poco después de que internaran a su padre, él le escribió un mensaje, pidiéndole que se recuperara porque aún tenían muchas cosas por hacer juntos.
Es una bacteria mortal, no dura ni una semana la persona viva (…) La semana antes llegué todo contento y le dije ‘papi, ya soy técnico'. Me dijo que estaba muy orgulloso de mí. Estuvimos hablando. ¡Fue como que Dios me mandó a despedirme! El miércoles (5 de julio) en la mañana yo le escribí un mensaje y le dije ‘papi, estos últimos años han sido los mejores, yo sé que usted va a salir bien de ahí, porque yo se lo pedí a Diosito y le dije a abuelo que no se lo llevara', porque todavía le faltaba mucho por hacer conmigo. Él me respondió y me dijo que apenas saliera de hospital me decía para ir a visitarlo. ¡Fue muy duro, la verdad!
El muchacho es creador de contenido en redes sociales y desde allí, hizo un llamado a las personas, para que mantengan los hábitos de higiene.
Según las autoridades del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Salud y Nutrición (Inciensa), dicha enfermedad se transmite a los seres humanos, en general, por la mordedura de una garrapata, pulgas, los piojos o los ácaros.
Desde la mitad de junio, hasta la primera semana de julio, las autoridades han notificado ya 3 casos de rickettsiosis aguda.
"En las primeras etapas de la enfermedad, esta infección se presenta de manera similar a otras enfermedades febriles agudas y se caracteriza por fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, dolor en las articulaciones y escalofríos", informó la entidad.



