Embajador en China renunció al cargo
El embajador en China, Alfredo Ortuño Victory, renunció al cargo.
La dimisión fue confirmada por Arnoldo André Tinoco, ministro de Relaciones Exteriores, en declaraciones al programa radial Nuestra Voz, de la periodista Amelia Rueda Ahumada.
Tinoco dijo que Ortuño permanecerá en el cargo hasta mayo próximo.
El diplomático llegó a la embajada en Beijing en agosto de 2023. Su designación puso fin a 20 meses sin un representante de Costa Rica al más alto nivel en la nación asiática.
Ortuño no es diplomático de carrera. Su designación fue de carácter político. A pesar de ello, sí contaba con experiencia previa como embajador. Años atrás, el abogado y empresario militó en el Partido Liberación Nacional (PLN), por lo que, durante la primera administración del expresidente Óscar Arias Sánchez (1986-1990), fue designado en las misiones ante la Organización de las Naciones Unidas (1986-1988) y en Japón (1988-1990). En la segunda administración de Arias (2006-2010), fue director por Costa Rica del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Seguidilla de cambios en embajadas
El Gobierno de Rodrigo Chaves Robles realiza una serie de cambios en el servicio exterior en la recta final de su administración, en medio de la transición hacia el gobierno de Laura Fernández Delgado.
Entre febrero y marzo se concretaron salidas y reacomodos en varias embajadas, incluyendo representaciones en El Salvador y Chile, así como en organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas en Ginebra y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En algunos casos, como el del exembajador Elías Soley Gutiérrez en la OCDE, las salidas se adelantaron con el objetivo de dejar vacantes puestos clave para que la próxima administración pueda nombrar a sus propios representantes.
Actualmente, al menos ocho embajadas permanecen sin titular, en destinos como Bolivia, Chile, Indonesia y Nicaragua, así como varios puestos clave ante organismos internacionales, entre ellos la Organización de las Naciones Unidas en Ginebra y la Organización de los Estados Americanos.
Este escenario deja varias representaciones estratégicas sin liderazgo en plena transición de gobierno, lo que aumenta la expectativa sobre los nombramientos que realizará la administración entrante.
