Eli Feinzaig: “Veo al Gobierno absolutamente perdido sobre reactivación económica”
Economista preocupado por viraje ideológico en Consejo Económico Presidencial con salida de Edna Camacho
(CRHoy.com).- Igual que las calificadoras de riesgo, el economista Eli Feinzaig le otorga al gobierno de Carlos Alvarado una calificación a la baja con perspectiva negativa a futuro.
Para el experto, esta administración no tiene idea de cómo lograr la urgente reactivación económica que ocupa el país.
De igual manera, critica el cambio de timonel en el Consejo Económico Presidencial con la salida de la economista Edna Camacho y la llegada de la ministra de Planificación, Pilar Garrido, lo cual, afirma, es señal de un viraje ideológico que no beneficiará a la economía.
Feinzaig, fundador el Partido Liberal Progresista, explica en este diálogo con CRHoy.com porqué considera que el Gobierno de Carlos Alvarado debe desempolvar el ingreso de Costa Rica a la Alianza del Pacífico como una de las acciones inmediatas necesarias para reactivar la economía. Sin embargo, ese plan está congelado desde el gobierno de Luis Guillermo Solís.
El economista está preocupado por la situación de estancamiento económico en que entrará en vigencia el impuesto al valor agregado (IVA), dentro de unas semanas; un cambio que, afirma, disminuirá aún más el ritmo de los mercados.
¿Qué sensación le provoca la dispersión en la agenda del Gobierno y de su bancada, con directrices y proyectos de ley muy polémicos, pero ajenos a las necesidades inmediatas del país, como el desempleo y la reactivación de la economía?
-Me provoca una sensación de impotencia ver cómo el cinismo se ha apoderado del partido de Gobierno, incluyendo al Gobierno. Ellos han visto que cuando polarizan a la sociedad, sobre todo con estos temas de carácter social y moral, como el de matrimonio igualitario, que les funcionó en la campaña política, y que ahora lo quieren repetir con la eliminación del sigilo sacramental, o las denuncias con respecto a las Obras del Espíritu Santo, desvían la atención de los temas importantes, en lo que creo se han vuelto expertos. Lo que hacen es calentar sus bases con estos temas.
"Lamentablemente yo veo al Gobierno absolutamente perdido sobre reactivación económica. Había dicho yo hace algunas semanas que me preocupaba muchísimo que el papel de Edna Camacho, Rocío Aguilar (ministra de Hacienda) y Rodolfo Piza había venido muy a menos en los últimos meses, que parecía que estaba prevaleciendo el pensamiento más estatista de la otra parte del equipo económico, la ministra de Economía, doña Victoria Hernández y doña Pilar Garrido, la ministra de Planificación. Y bueno, no me tuve que tragar las palabras. El hecho de que estén mandando a Edna Camacho para Washington y que las funciones de ella las vaya a asumir la señora Garrido es una señal de que efectivamente el Gobierno y el presidente de la República, don Carlos Alvarado, dejaron de encontrarle utilidad a los servicios de esta parte de la Unidad Social Cristiana (PUSC) que conforma el equipo económico".
¿Qué hecho provocó ese giro, según usted?
-El que lograran la aprobación del plan fiscal y a partir de ahí como que se quieren concentrar en otras cosas. La Ley de Empleo Público que uno hubiera esperado que si no era para recortar el gasto al menos fuera para no abrir ningún portillo para incrementarlo, pues se convirtió en una propuesta de ley que podría elevar significativamente el gasto en el corto plazo, por más que el Gobierno defienda que en el largo plazo se producirán ahorros. La crisis fiscal la tenemos hoy, no dentro de 20 años, y este es un proyecto que nace prácticamente del despacho de Pilar Garrido.
"Son señales muy preocupantes porque nos dan a entender que no hay esa visión de la necesidad de reactivar la economía, de reactivar al sector privado para que empiece a generar empleo, sino que va a prevalecer la visión estatista de gastar más plata, crear más programas sociales, más programas gubernamentales, e inyectar dinero en la economía por la vía del gasto público.
Lamentablemente esa fue la receta que se utilizó hace 10 años para salir de la crisis del 2009-2010. Sirvió en ese momento, pues la inyección ayudó en alguna manera a reactivar la economía. Pero los efectos acumulados de esa política son los que estamos pagando hoy. Entonces, pretender salir del problema endeudándose más, con los eurobonos, por ejemplo, o enviando a Edna Camacho a Washington, al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a ver qué más plata consigue para el país, o enviando a Ottón Solís al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para ver qué más créditos consigue para el país, realmente es muy preocupante.
El Gobierno tomó al principal economista del PAC, don Ottón, y a la principal economista del PUSC, doña Edna, y a los dos los mandan afuera a puestos donde su misión es ver cómo endeudan más al país".
¿Cuáles efectos directos e inmediatos podría sufrir el país por esas decisiones del Poder Ejecutivo?
-Podríamos vivir durante el segundo semestre de este año un escenario como el que ya vimos, en el que al Ministerio de Hacienda no le alcanza la plata y enfrenta situaciones de iliquidez porque en los mercados no se quieren adquirir las emisiones de los títulos de deuda del Gobierno. Si se le aprueba al Gobierno el proyecto de eurobonos probablemente logren sortear esta etapa de la crisis.
"El tema es que a como está pintando el asunto, le van a aprobar los eurobonos como una medida suelta, independiente de todo lo demás. Yo sí creo que los eurobonos son necesarios amarrados dentro de una reforma económica y política importante donde nos aseguremos que el gasto público se va a recortar, que ese recorte se va a poner bajo control, que va a ser sostenible en el tiempo y que los recursos solo se vayan a utilizar para canjear la deuda cara que tenemos por deuda un poco más barata. Aprobar los eurobonos solitos le va a dará oxígeno al Gobierno, le va a quitar la presión para hacer estas reformas, que son tan necesarias en la economía costarricense y básicamente dedicarse a patear el balde y esperar que la patada sea lo suficientemente larga para que le caiga al próximo Gobierno y que sea el que se encuentre con una situación como la que se encontró este cuando empezó".
Usted afirmó el año pasado que el arranque del Gobierno lo había sorprendido positivamente. Lo dijo en el contexto del avance del plan fiscal y de algunas medidas administrativas que ordenó el presidente Carlos Alvarado para recortar el gasto. Ahora lo noto muy desilusionado del Gobierno ¿Qué cambió?
-Definitivamente fue un alegrón de burro. Yo, francamente, en ese momento pensaba que la cuerda del equipo económico iba a durar más tiempo, pero se empezó a desgranar demasiado rápido; apenas llevamos un año de Gobierno y ya la que se suponía que era la figura central de ese equipo económico, doña Edna, diay, básicamente va para Siberia. Cierto, va para un puesto importante, pero es un puesto donde ya no va a tener el nivel de injerencia que podría haber tenido estando acá.
"Cuando me alegré por los primeros pasos del Ejecutivo fue porque se notaba a un equipo económico con cierta claridad de la necesidades del país, porque el Gobierno anunciaba que después del plan fiscal vendría una reforma del empleo público y otra reforma del Estado y lo que hemos visto en la realidad es que el proyecto de empleo público abre portillos para incrementar el gasto en el corto plazo que es como pegarse un balazo en el pie pues esto podría borrar los beneficios fiscales de la aprobación del plan fiscal. Por otro lado vemos que en reforma del Estado no se ha hecho gran cosa y lo poquito que han hecho ha sido un anuncio de la ministra Pilar Garrido de que estaban cerrando seis instituciones, pero resulta que esas instituciones nunca existieron excepto en el papel, nunca echaron a andar. Eso es muy decepcionante".
Estamos a las puertas, dentro de mes y medio, de la entrada en vigencia del impuesto al valor agregado (IVA) y todavía no hay medidas de reactivación económica…
-Sí, eso también es muy decepcionante, sobre todo porque a sabiendas de que se aprobó un plan fiscal y a sabiendas de que la implementación de que ese plan fiscal va a tener un efecto contractivo en la economía, porque eso sucede con todos los planes fiscales y en especial cuando se aumentan los impuestos indirectos como el IVA, pues encarece la vida de la gente, estamos en una economía que ya venía estancada y todavía no ha entrado en vigencia la parte más grosera del plan fiscal, y no hay medidas de reactivación económica y no hay visión en el Gobierno de cómo se logra esa reactivación económica. Hubo un cambio de rumbo en el Gobierno que se nota en el cambio de Edna Camacho por Pilar Garrido. Eso implica un importante cambio de rumbo.
Pero uno supondría que aunque se vaya Edna Camacho permanecerá Rodolfo Piza ¿O también cree que el ministro de la Presidencia extravió la brújula? ¿Lo ve perdido?
-A Piza no lo noto perdido, lo noto desaparecido. Eso no es nuevo. Rodolfo Piza se empezó a desaparecer desde la segunda mitad del año pasado, cuando lo enviaron a comunidades a vender el plan fiscal y a donde iba lo recibían con abucheos y huevos y tomatazos, y le bajaron por completo el perfil. En este momento da la impresión de que no fue simplemente una bajada de perfil, es que simple y sencillamente ya no está teniendo la incidencia que podía haber tenido al principio en el Gobierno y, repito, creo que la parte del PAC que está en el Gobierno, ya le sacó el jugo que necesitaba sacarle a la alianza con el socialcristianismo de Piza, que era la aprobación del plan fiscal y que, habiendo aprobado ese proyecto, ya no le ven ninguna utilidad a esa alianza y están minimizando su participación en las decisiones importantes.
"Todavía en setiembre u octubre del año pasado uno veía que el liderazgo de Rocío Aguilar y de Edna Camacho, incluso de Rodolfo Piza, y se notaba que el rumbo del Gobierno llevaba dirección a un cambio radical en materia de control del gasto público con respecto a lo que habían hecho los últimos tres o cuatro gobiernos antes de ese. Pero pareciera ser que eso ya se dio y que ahora hay otras cosas más importantes".
"El año pasado yo tuve contacto con representantes de calificadoras de riesgo y me señalaron que mientras el Gobierno ya estaba pensando en colocar eurobonos y salir al mercado sin haber puesto la casa en orden primero y sin comunicarles a los inversionistas cómo hará el Gobierno para repagarles", Eli Feinzaig, economista.
¿Por qué es que hasta ahora el Gobierno no se ha centrado en lo verdaderamente urgente, como la reactivación de una economía dormida? ¿Por qué pareciera que no hay ideas? ¿Cuál es su lectura, será una cuestión ideológica, dominada por el estatismo del PAC, o tiene que ver con falta de capacidad?
-No creo que sea una cuestión de falta de capacidad. Hay gente muy capaz, como Victoria Hernández, Pilar Garrido, me parece que es una funcionaria muy competente, el problema ese estatismo tradicional del PAC que había pasado a segundo plano al principio del Gobierno por la alianza con el PUSC y que finalmente volvió a reflotar y está hundiendo a la parte fiscalmente conservadora socialcristiana.
"A esto se suma el temor de siempre de los gobernantes de este país de enfrentársele a los poderes del statu quo. Hay muchos intereses creados, no solo en el empleo público, no solo las prebendas, gollerías y privilegios de los empleados públicos, sino que también existen en el sector privado. Hay aranceles que protegen a empresas enormes, importantísimas que no necesitan una ayuda del Estado, como la Dos Pinos, la Cargill, la Cervecería Costa Rica. Y hay temor de enfrentarse a esos poderes. Para salir de donde estamos hay que reformar ese statu quo. Hay que empezar a nivelar la cancha, a eliminar las protecciones y a eliminar los privilegios para ambos lados, para el lado del empleo público y de la empresa privada y promover más competencia, cosa que no está en el ADN del PAC, pues ellos son estatistas".
¿Cambiarían las cosas para la economía costarricense si el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) recuperara la voz fuerte que tuvo antes de que el PAC asumiera el poder en el 2014?
-(…) Tener a Comex activo sería importantísimo porque, por lo menos, habría algo que se mueva en la economía. Pero no perdamos de vista que los empleos del sector exportador son una fracción del empleo total en el país. Por ahí no se van a resolver los problemas. Creo que sí hay que seguir impulsando el comercio exterior, pero es una decisión ideológica. En el Gobierno de Luis Guillermo Solís fue clara la orden que se le dio al entonces ministro, don Alexander Mora, de no buscar nuevos acuerdos comerciales, de administrar los tratados existentes, la decisión que tomó el Gobierno anterior y que este Gobierno ha sostenido, de ni siquiera entablar negociaciones para ingresar a la Alianza del Pacífico, por ejemplo. En la filosofía PAC, Comex podría desaparecer y nadie se daría cuenta en este país porque lo único que está haciendo es liderando este proceso de ingreso a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), pero en su papel fundamental de promoción del comercio exterior es nulo, ausente.
"Han sido muy inteligentes Luis Guillermo Solís y Carlos Alvarado, en nombrar personas que no son de sus partidos en ese ministerio (Mora no era miliante del PAC y Dyalá Jiménez es de extracción figuerista), personas que tenían credenciales promercado y proempresa, nombradas en ese puesto pero con un bozal muy fuertemente amarrado".
¿Por qué considera vital que Costa Rica ingrese a la Alianza del Pacífico, proyecto que cayó en desgracia desde el 2014 y ahí sigue durante lo que va del actual Gobierno?
-Porque la decisión tendría un impacto muy positivo y directo en el sector interno de la economía, ya que hablamos de la economía doméstica y de los vasos comunicantes con el sector exterior. Según la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) en el año 2017, las pequeñas y medianas empresas (pymes) representaron el 71% de todos los expotadores a Norteamérica y el valor de sus exportaciones representó apenas el 15%.
"Pero, en contraste, hacia Suramérica en el 2017 el 86% de los exportadores eran pymes y el valor de esas exportaciones fue de un 70% del total. Esto sería de un beneficio enorme para el país. Solo los cuatro países que conforman la Alianza del Pacífico (México, Colombia, Perú y Chile) tienen un mercado de más de 200 millones de habitantes, no tienen el poder adquisitivo de los Estados Unidos, pero justamente por eso ahí es donde las pymes de Costa Rica tienen mejor llegada porque no es esa exportación masiva con alto nivel de sofisticación que se necesita para llegar a Norteamérica, sino que los productos artesanales y de industria más básica, se consume mucho en Suramérica. Son cuatro de las economías más dinámicas de América Latina, son democracias con sus defectos y virtudes, realmente es el club con el que quisiéramos estar en Latinoamérica".
En términos de calificadora internacional de riesgo, entonces, su calificación para el gobierno de Carlos Alvarado es a la baja y con perspectiva negativa para lo que falta…
-En efecto. Y no solo mi calificación, ya que menciona a las calificadoras de riesgo, nos pusieron en perspectiva negativa y entre los motivos que ellos citaron estaba que ellos no veían que en Costa Rica se estuvieran tomando las decisiones necesarias para mejorar el desempeño económico y no se equivocaron.
"El año pasado yo tuve contacto con representantes de calificadoras de riesgo y me señalaron que mientras el Gobierno ya estaba pensando en colocar eurobonos y salir al mercado sin haber puesto la casa en orden primero y sin comunicarles a los inversionistas cómo hará el Gobierno para repagarles".
