“El Cevichito”, punto fronterizo estratégico de Los Talibanes, cuya red alcanza San Carlos de Nicaragua

Es un "punto ciego" ubicado a menos de 300 metros de la aguja del Puesto Fronterizo de Las Tablillas, en Los Chiles de Alajuela. Sin embargo, de ciego tiene poco.
"El Cevichito", como se le conoce en la zona, es un terreno abierto con vegetación baja, senderos marcados por el constante tránsito de personas y caminos de lastre que conectan con la carretera principal. A simple vista no hay barreras físicas ni señalización que advierta que se trata de un paso no habilitado. Desde allí se observan motocicletas y vehículos livianos que entran y salen con frecuencia.
Aunque su ubicación es conocida por vecinos y autoridades, el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto Rojas, lo identificó como uno de los puntos más utilizados por la organización criminal conocida como "Los Talibanes", golpeada este martes tras una amplia operación judicial.
Horas después de las 53 detenciones ejecutadas por las autoridades, decenas de migrantes —principalmente nicaragüenses— continuaban transitando por el lugar. Un recorrido realizado por un equipo de CR Hoy durante la tarde y parte de la noche evidenció el flujo constante de personas en una zona donde la presencia policial era prácticamente inexistente.
En el sitio también deambulan taxistas informales y sujetos conocidos como "campanas", quienes alertan sobre la eventual llegada de patrullas. Cada cierto tiempo, grupos pequeños cruzan a pie mientras otros esperan transporte hacia el centro de Los Chiles.
Uno de los migrantes, quien habló bajo condición de anonimato, explicó que generalmente les cobran ₡10.000 por trasladarlos desde territorio nicaragüense hasta el casco urbano del cantón. El mismo monto aplica en sentido inverso. El pago incluye el cruce por el punto no habilitado y el transporte en vehículos tipo taxi "pirata".
Las cifras coinciden con lo señalado por el OIJ tras los allanamientos. Según las autoridades, la estructura cobraba entre ₡8.000 y ₡15.000 por persona, dependiendo del trayecto y las condiciones del traslado.
Soto detalló que "El Cevichito" funcionaba como punto de encuentro y coordinación logística para la red. Desde allí se organizaban los movimientos hacia distintos sectores de la frontera norte, aprovechando la extensión y la porosidad del límite con Nicaragua.
"El nombre de este lugar surgió en múltiples diligencias investigativas", explicó el jerarca judicial, quien añadió que la organización tendría contactos en San Carlos de Nicaragua, por lo que, a su criterio, podría tratarse de una estructura con alcance transnacional.
"Son personas que trabajaban con el mismo fin, ubicado en ciertos lugares, uno de ellos muy conocido al que le llaman El Cevichito, que es un lugar estratégico para el ingreso y salida de migrantes, es un lugar estratégico para las vigilancias y todas estas personas operaban mancomunadamente sin que existiera un liderazgo determinado en las circunstancias", añadió el jefe de la policía judicial.

Golpe operativo
La madrugada de este martes, una operación conjunta del OIJ y la Fiscalía Especializada contra la Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes incluyó 51 allanamientos, 47 de ellos en Los Chiles y el resto en sectores como Santa Rosa de Pocosol, Aguas Zarcas y Ciudad Quesada.
La intervención movilizó a decenas de agentes judiciales, fiscales y personal policial. Durante las diligencias se decomisaron teléfonos celulares, documentación y dinero en efectivo que ahora será analizado para determinar la magnitud real de la estructura.
La investigación se remonta al menos a 2024 e incluyó vigilancias, seguimientos y otras técnicas especiales que permitieron a las autoridades mapear los roles internos del grupo.
Según las pesquisas, "Los Talibanes" operaban con una estructura definida: reclutadores encargados de captar migrantes, transportistas que realizaban los traslados, "coyotes" que guiaban los cruces por puntos no habilitados y vigías que advertían sobre controles policiales.
De acuerdo con el OIJ, la red movilizaba entre 150 y 200 personas por día, lo que le habría permitido alcanzar ganancias mensuales estimadas en al menos ₡67 millones.
Corrupción policial
Uno de los hallazgos más delicados del caso es la presunta participación de funcionarios policiales. Cuatro oficiales de la Fuerza Pública y uno de la Policía Profesional de Migración fueron detenidos como sospechosos de colaborar con la organización.
Según detalló el OIJ, estos funcionarios habrían alertado sobre retenes y operativos a cambio de pagos que rondarían los ₡10.000 por aviso. Esa información anticipada permitía modificar rutas o suspender traslados para evitar capturas en flagrancia.
Para las autoridades, este elemento habría sido determinante para que la estructura operara durante un periodo prolongado en una zona fronteriza extensa y de difícil vigilancia.
Además del tráfico ilícito de migrantes, la investigación vincula al grupo con robos agravados, delitos relacionados con la Ley de Psicotrópicos y al menos un homicidio.
Soto indicó que en la zona se han registrado asaltos a migrantes y otros hechos violentos que forman parte del expediente judicial.
El caso más grave ocurrió el 14 de junio de 2025, cuando un migrante nicaragüense de 30 años, identificado como Nelson Duarte García, murió tras ser golpeado con un tubo y posteriormente lanzado desde un vehículo en movimiento en el centro de Los Chiles, presuntamente luego de resistirse a un asalto.
Las autoridades no descartan que, tras la desarticulación del grupo, surjan nuevas denuncias de víctimas que hasta ahora no habían acudido ante instancias judiciales.
Aún faltan por detener al menos 10 sospechosos vinculados con la organización.
Mientras tanto, en "El Cevichito", el tránsito no se detiene. A menos de 300 metros del puesto oficial de control migratorio, el llamado "punto ciego" continúa siendo un paso informal en una frontera donde la línea entre legalidad e ilegalidad se cruza todos los días.















