EE. UU. vuelve a señalar a Costa Rica por incumplir monitoreo pesquero internacional

Pesca de arrastre en aguas del pacífico de Costa Rica. Cortesía MarViva

El Gobierno de los Estados Unidos volvió a señalar a Costa Rica por "pesca ilegal, no declarada y no reglamentada", al concluir que el país incumplió los requisitos internacionales de monitoreo pesquero establecidos por la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT).

Así lo revela el Informe al Congreso 2026 sobre el Mejoramiento de la Gestión Internacional de las Pesquerías, publicado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).

Según el informe, Costa Rica incumplió durante 2022, 2023 y 2024 la obligación de contar con observadores científicos independientes en al menos el 5% de los viajes de pesca realizados por embarcaciones palangreras pelágicas de gran escala.

Incumplimientos

Además, la NOAA señala que el país no reportó capturas de especies reguladas por la CIAT desde 2020, pese a contar con más de 150 embarcaciones palangreras registradas ante ese organismo.

Costa Rica tampoco presentó los informes de observadores requeridos durante los últimos cinco años.

El organismo estadounidense advierte que, ante la ausencia de un programa nacional de observadores, no existe un registro independiente que permita verificar la captura incidental de especies protegidas, como tiburones, tortugas marinas, mamíferos marinos y aves marinas, ni el cumplimiento de la normativa pesquera nacional e internacional.

Nueva valoración negativa

Se trata del segundo informe consecutivo en el que la NOAA identifica a Costa Rica por deficiencias en el monitoreo pesquero. El país ya había sido señalado en 2021 y, aunque obtuvo una certificación positiva en 2023, la agencia concluyó que las reformas prometidas continúan sin ejecutarse.

Randall Arauz, de Marine Watch International, afirmó que Costa Rica postergó durante más de 15 años la creación de un programa nacional de observadores, pese a que ese compromiso se incluyó en los planes nacionales para la conservación de tiburones de 2010 y 2020.

Por su parte, Daniel Arauz Naranjo, director ejecutivo de la organización costarricense de conservación marina (CREMA), señaló que las conclusiones de la NOAA evidencian serias debilidades en la supervisión de la flota industrial de palangre pelágico.

Según el experto, lo anterior impide conocer el impacto real de esta actividad sobre especies marinas amenazadas y verificar el cumplimiento de las medidas de conservación.

La NOAA indicó que la futura certificación de Costa Rica dependerá de que el país implemente un programa nacional de observadores, alcance la cobertura mínima exigida y remita los informes requeridos a la CIAT.

De no hacerlo, podría recibir una certificación negativa, lo que abriría la puerta a:

  • Restricciones para el acceso de embarcaciones pesqueras costarricenses a puertos estadounidenses.
  • Limitaciones para la importación de determinados productos pesqueros provenientes de Costa Rica.
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