Logo

Diablo se alía con criminales panameños para importar cigarros de contrabando a Costa Rica

Autoridades panameñas reconocen débiles controles en la Zona Libre de Colón que favorecen este mercado ilícito.

Por Carlos Castro | 4 de Nov. 2024 | 7:00 pm

Alejandro Arias Monge

Colón, Panamá – Alejandro Arias Monge, alias Diablo, actualmente prófugo de la justicia y calificado por las autoridades policiales como el narcotraficante local de mayor crecimiento en los últimos años, habría establecido alianzas con grupos criminales de Panamá para importar cigarros de contrabando a Costa Rica y buscar por medio de ese negocio lavar dinero que obtiene de sus ilícitos negocios.

Esa es una de las hipótesis que tienen las autoridades costarricenses y panameñas como parte de los seguimientos y trabajos que han hecho para desarticular las estructuras ligadas a este peligroso sujeto que sigue en fuga, así como información que crhoy.com logró constatar en una visita a la provincia de Colón, Panamá a mediados de octubre.

Incluso en el expediente 21-000115-0622-PE, conocido como Caso Colorado, donde se investiga a familiares y personas de confianza de Arias, se menciona en informes presentados por la Fiscalía contra el Narcotráfico y Delitos Conexos, que la estructura aparentemente dedicada a blanquear capitales de Arias, usa la colocación de cigarros de contrabando en negocios de Pococí.

Varias llamadas interceptadas a presuntos miembros de la organización revelaron el vínculo de estas personas con el negocio del contrabando y sus movimientos en abastecedores de la zona, así como a personas independientes que se dedicaban a colocar el producto.

El documento judicial al que tuvo acceso este medio apunta a un hombre de apellido Aragón, quien es dueño de supermercados, su pareja de apellido Vargas, así como un hombre de apellido Jiménez, conocido como "Cabra" o "Gato Covid", como los responsables de colocar este producto ilícito que ingresa por Paso Canoas, proveniente de Panamá.

Para el Ministerio Público, este tipo de incursiones en nuevos negocios por parte de las organizaciones con más trayectoria, son habituales una vez que cuentan con mucho capital, pues buscan invertirlo en otros negocios y para ellos crean alianzas internacionales con el fin de lavar el dinero que obtienen de las ganancias de la droga.

"Hemos visto que mientras unas desaparecen, otras nada más mutan y dentro de estas mutaciones o apariciones de nuevas organizaciones, hemos visto que ya ellos han copiado modelos criminales extranjeros muchas de ellas precisamente trabajan con extranjeros en una de sus líneas principales que es la del narcotráfico.

También hemos notado en la diversificación de la cartera o las líneas de trabajo de la propia organización criminal, por ejemplo, como dependiendo del desarrollo de las acciones policiales en determinadas zonas y frente a determinados delitos, lo que hacen es una pausa en el narcotráfico que constituye una de sus principales actividades y se dedican al tema de contrabando de cigarros y licores", explicó Mauricio Boraschi, fiscal adjunto de la Fiscalía General.

Como lo ha revelado crhoy.com en reportajes sobre el tema del contrabando en agosto, criminales de países como Colombia y Ecuador utilizan sus plataformas para exportar cocaína y marihuana para mover también mercadería como cigarros de contrabando y ese modelo está siendo calcado en Costa Rica.

"Quien tiene la capacidad de meter al país 500 kilos de cocaína, una o dos toneladas, también tiene capacidades instaladas dentro de la organización para meter cuantas cajas de cigarros quiera. Conocemos de organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico que tienen vínculos con este otro tipo de contrabando, sencillamente utilizan la misma plataforma para mover alijos de droga y de cigarros.

Los cigarros no está tan estigmatizados como la cocaína, donde los controles para el narcotráfico suelen ser mucho más fuertes es decir, hay una mayor persecución criminal de la cocaína que de los cigarros. Al final es un producto al que con facilidad le falsifican registros y documentación que respalda importaciones lícitas sin que genere el mismo temor que mover cocaína. Si pueden mover la cocaína pueden se les hace fácil hacerlo con alijos de cigarros que vienen de China y que han pasado por varios países, siendo atractivo porque se coloca muy rápido en el mercado y genera altísimas ganancias", explicó.

Panamá confirma alianzas

video-0-ggicnm

Reynaldo Javier Bello Méndez, subdirector Logístico General de la Autoridad Nacional de Aduanas de Panamá, en una entrevista con crhoy.com reconoció que las autoridades canaleras son conscientes de la operación que manejan organizaciones criminales, principalmente de Colón en contacto con grupos costarricenses, las cuales poseen gran cantidad de dinero con el que incluso pagan dádivas a funcionarios que se terminan siendo cómplices de actos ilícitos.

Mediante esa y otras vías consiguen mover la mercadería desde ese importante puerto caribeño, que sirve de puerta al Canal de Panamá, hacia nuestro país, principalmente en transporte terrestre con cargas significativas pero no tan grandes para evitar decomisos masivos.

"Hay alianzas entre personas de ambos países para el caso de contrabando de cigarrillos y licores, son mafias con muchos recursos económicos, esos recursos son capaces de corromper y pedir actos que ellos solicitan en cualquier instancia.

(…) estamos trabajando con el programa Escudo Invisible, donde se reúnen todas las autoridades nacionales y se intercambia información en todos los aspectos, estas entidades le dan información al Ministerio Público para que tengan elementos y puedan hacer investigaciones a nivel nacional e internacional y no me cabe duda que le transfieren información al Ministerio Público de Costa Rica para casos como el que usted menciona", dijo el jerarca al consultarle sobre alias Diablo.

Bello explicó que la actual directora de la Autoridad Nacional de Aduanas, Soraya Valdivieso, es experta en seguridad y análisis, por lo que las labores desde que asumió se ha direccionado en fortalecer labores de inteligencia para conocer dónde y cómo nacen los grupos criminales dedicados a estos negocios para luego trasladar esa información por diferentes vías, primero a nivel interno para poder atacarlas y luego hacia afuera por medio del contacto con embajadas de diferentes países latinos que sufren por el contrabando, para que puedan luchar desde su trinchera contra grupos plenamente identificados.

"Este tema lo estamos tomando tan en serio que el embajador que se asignó en Costa Rica vino y le dimos una capacitación sobre estos temas, le dimos los enlaces a nivel de Costa Rica porque el interés es que esas actividades se limiten, a nivel diplomático ya se está manejando y a nivel gubernamental estamos tendiendo enlaces y comunicaciones con jerarcas de aduanas y fiscalización en Costa Rica para frenar estos negocios ilícitos.

(…) No se pueden estar escondiendo las cosas, el talón de Aquiles de nosotros el tráfico internacional de cigarrillos, al punto que el consumo de producto ilegal ya llega al 96%, eso afecta a la economía en $3 millones en impuestos al consumo de cigarrillos que dejamos de recaudar al año, hace 10 años el consumo de producto ilegal era de 60%, entonces tenemos que enfocarnos en ese talón de Aquiles", explicó.

Hasta 20 organizaciones

Crhoy visitó diferentes barriadas de Colón, Panamá, donde según las autoridades operan las organizaciones que se dedican a coordinar el envío de cigarros de contrabando a Costa Rica. Foto: Carlos Castro / CRH

El jerarca actualmente tiene ese puesto de subdirector, pero tiene más de 35 años laborando en la institución, de los cuales varios los desempeñó como jefe de una unidad de inteligencia en Colón, lugar donde se gesta este problema cuyas ramificaciones llegan a países como Costa Rica, Nicaragua, Colombia, Ecuador, entre otros.

Por su presencia en la zona y amplia experiencia en investigación de estos mercados ilegales, Bello confirmó que en esa costa panameña existen varias estructuras criminales que tienen mucha fuerza en el comercio de cigarrillos, los cuales mantienen enlaces en estos países del área, incluyendo el nuestro.

"En Colón hay entre 15 y 20 bandas de traficantes internos, son los que abastecen el comercio local, porque los que van en tránsito hacia otros países de Centroamérica, Suramérica y el Caribe son ya bandas internacionales con la conspiración interna de personas en el país, llámase funcionarios de Aduanas y de otras entidades y los estamos detectando. El Ministerio Público ya ha detenido a 3 compañeros, lamentablemente porque para nosotros no es de agrado que detengan compañeros a los que uno conoce, pero la ley es para todos y hay cero tolerancia en la Autoridad Nacional de Aduanas", señaló.

Como parte de las operaciones que mantuvieron en curso en el mes de octubre, se reportó la detención de tres personas de importancia dentro de esas organizaciones, sin embargo, saben que deben mantener ese empuje contra los criminales porque el poder que tienen es tan grande que saben cómo salir de estos embrollos rápidamente.

"Tienen un poder económico gigante, por ejemplo, yo estuve en casos en que deteníamos a uno y a los 10 minutos había en el lugar dos o tres abogados defendiéndolos, se les decomisaba carros y compraban vehículos nuevos, y no eran de segunda. Usted podrá imaginarse el poder que tienen estas bandas a nivel nacional e internacional", detalló.

video-1-i1nxmo

Actualmente, son pocas las personas que se mantienen en prisión por delitos relacionados con contrabando, cumpliendo condenas de 1 o 2 años de prisión, pues figuraban como testaferros en las organizaciones y no tenían dinero para pagar una defensa privada.

Por ese motivo es que la autoridad aduanera está proponiendo un proyecto de ley que pretende endurecer las penas y sanciones administrativas establecidas en la Ley Penal Aduanera de 1984, contra quienes se involucren en estos hechos, pero la iniciativa apenas está iniciado su curso en el ámbito legislativo en Panamá.

Preocupación en la industria

El Observatorio del Comercio Ilícito (OBCI) de la Cámara Costarricense de Comercio confirmó que también mantienen monitoreada esta actividad, pues ante la falta de rigurosidad de las autoridades costarricenses a cargo del blindaje de las fronteras, el tránsito de estas mercaderías que sigue distribuyéndose por todo el país, por las alianzas de criminales ticos y panameños.

"La gran mayoría de productos ilícitos que se comercializan en el país provienen de la Zona Libre de Colón, donde los controles son bastante deficientes y se puede sacar producto de ahí sin pago de impuestos y luego ser introducido a Costa Rica por puntos de la frontera donde no hay control ni vigilancia de las autoridades y otra importante pasa por Aduanas, ya sea camuflando el producto o en algunos casos como ya demostró el OIJ hay funcionarios aduaneros involucrados en estos negocios por medio de corrupción.

Es evidente que existen nexos entre las organizaciones criminales de Panamá y Costa Rica, pero los pormenores de cómo operan y cómo se comunican es un asunto que tienen en investigación las autoridades", explicó Ricardo Carvajal, director ejecutivo del OBCI.

Zona Libre de Colón, Panamá. Foto: Carlos Castro / CRH

Como Cámara indicaron que directamente no se han tomado acciones legales como acudir con una denuncia penal contra personas o grupos, sin embargo, conocen de compañías que sí lo han hecho, basados en informaciones que reciben sobre la operación de estos criminales con poder transnacional.

"Tenemos conocimiento de industrias que ha tenido problemas con este delito han interpuesto denuncias al Ministerio Público al enterarse de quiénes son sus competidores ilegales, por medio de información que obtienen en las que se conoce el vínculo de esas organizaciones de narcotráfico con el contrabando de cigarros. Es muy probable que las disputas que existen actualmente no son solo por asuntos de droga, sino también por dominar todo tipo de negocios que ellos manejan".

Según datos recientes de estudios realizados por la firma Total Research Network, el consumo de cigarros de contrabando en Costa Rica entre el 2021 y el 2023 supera el 40%, generando así pérdidas fiscales por aproximadamente en ₡110 mil millones, al dejar de recibir impuestos que se pagan en la industria formal.

Comentarios
1 comentario