Desvío de trazado o puentes: los planes ante hundimiento que amenaza con colapsar la 27
CNC y Globalvía afinan propuestas para intervenir taludes inestables en ruta
(CRHoy.com). La estabilización de los taludes vulnerables en la ruta 27, entre San José y Caldera, recaerá 100% sobre los hombros de la concesionaria Globalvía.
Tras varios eventos ocurridos en noviembre del año pasado, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y el Consejo Nacional de Vialidad (CNC) solicitaron a la empresa una propuesta para intervenir las condiciones inestables detectadas entre los kilómetros 38 y 48 de la ruta.
Uno de los puntos más críticos es el kilómetro 44, en el cual existe un hundimiento de gran relevancia que amenaza con interrumpir totalmente el paso.
José Manuel Sáenz, secretario técnico del CNC, explicó que las dos opciones para intervenir este punto versan sobre un desvío en el trazado actual de la vía o la colocación de puentes sobre el territorio inestable.
El funcionario aclaró que las inversiones para reparar los taludes y el hundimiento correrán por cuenta de Globalvía. A la fecha, la entidad ya cuenta la mayoría de propuestas de intervención.
"Se comprometieron a entregar la propuesta a finales de este mes (marzo). Eso es porque están haciendo unas últimas mediciones para verificar en qué sitios aledaños no se está moviendo el terreno. Tenemos que tener eso muy claro para hacer el desvío o los puentes que haya que hacer. Eso todavía no lo tenemos claro", apuntó Sáenz.
El secretario técnico enfatizó en que la intervención de los taludes no forma parte de la propuesta de ampliación de la ruta, la cual fue planteada días atrás por Globalvía. Eso sí, las expropiaciones necesarias para este tipo de trabajos correrían a cuenta del Estado.
"Ya el concesionario nos ha ido entregando, en la mayoría de esos taludes, al menos por prioridad, las áreas que tenemos que expropiar. En casi todos los taludes la solución es acostarlos un poco y hacerles bermas con drenajes, de manera que sean más estables", detalló el funcionario.
¿Qué es lo que ocurre en el kilómetro 44?
El hundimiento fue descubierto en 2011 por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme). Es decir, 1 año después de la puesta en funcionamiento de la carretera y es objeto constante de análisis en los informes anuales sobre el estado de la vía.
En los últimos años la anomalía ha afectado el terraplén y las laderas aledañas de la carretera. Producto de este evento se generaron deformaciones de la carpeta asfáltica y el guardavía, grietas y asentamientos de magnitud variable en al menos 400 metros de la ruta.
Entre 2019 y 2020 se registró un incremento en el deterioro de la anomalía a causa de los impactos de la estación lluviosa del año pasado.
Lanamme, a través de su informe INF–PI–UGERVN–12–2020, preparado en setiembre de 2020 y publicado en noviembre de ese mismo año, explicó que el concesionario (Globalvía) construyó un muro anclado y una pantalla de pilotes al pie del terraplén con el objetivo de estabilizar el terreno que da soporte al pavimento. No obstante, el objetivo no se cumplió.
"Las grietas que cada cierto tiempo se observan en el pavimento de la ruta nacional en este sector, así como las que se han observado en la fachada de concreto del muro anclado y en la viga de coronación de la pantalla de pilotes al costado del relleno, confirman que el relleno continúa presentando condiciones de inestabilidad", detalló la entidad.
Es decir, en la superficie del pavimento y en la fachada del muro anclado se continúan presentando agrietamientos y hundimientos que, junto con los desplazamientos, confirman que hasta la última fecha de evaluación se continúa presentando movimiento en el terreno en este sector de la carretera.
Los estudios y monitoreos realizados por el laboratorio establecieron que desde la superficie y hasta los 21 metros de profundidad hubo deslizamientos horizontales de variada magnitud. Incluso, a los 19 metros se detectó un desplazamiento de 18.2 centímetros.
"En las giras de evaluación realizadas en este año 2020 se han identificado deterioros en el pavimento que evidencian movimiento en el terreno. Se observó que en el carril externo que va en sentido Caldera – San José el concesionario ha realizado bacheos para nivelar la superficie de ruedo debido a los hundimientos que se continúan presentando en este sector", apuntó Lanamme, en el análisis divulgado en noviembre pasado.
Las fotografías tomadas en el sitio evidencian la existencia de humedad y flujos de agua en profundidad. Esta condición influye en el comportamiento del relleno y el muro anclado.
"En el sector sur del muro anclado se han observado grietas que se forman al pie del muro, tal como se aprecia en la siguiente figura. Se observa la separación que hay entre la parte inferior del muro y la cuneta al pie del mismo", indica el informe.
Según Roy Barrantes, coordinador de la unidad de Gestión y Evaluación de la Red Vial Nacional de Lanamme, el hundimiento en el kilómetro 44+500 presenta un alto potencial de interrumpir el paso de "forma completa".

