Desbandada de clientes en telefonía móvil mantiene en ascuas al ICE
Ofertas y planes desatan encarnizada pugna entre operadoras
Desde 2005, Daniel Hidalgo tuvo una línea de telefonía móvil postpago con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
Fue fiel a la operadora estatal. Incluso, se mantuvo como cliente del ICE en los momentos en que se abrió el monopolio e ingresaron otras compañías a competir por allá de finales de 2011.
Era un cliente convencional pero con el transcurso de los años optó por planes mensuales que incluían el pago del dispositivo y así se mantuvo. Sin embargo, a principios de este año tomó la decisión de romper su vínculo con el ICE dejando atrás un nexo de casi 13 años.
¿La razón? Según explica, tras el vencimiento de su último contrato, las opciones que tenía Kölbi para renovar el plan con un dispositivo incluido se limitaban a un pago muy elevado por concepto de prima. En cambio, otra operadora le hizo una propuesta mensual similar, pero sin la necesidad de cancelar una prima. La decisión no fue muy difícil de tomar. Atrás quedaron años de fidelidad continua…
El caso de Daniel puede ser parecido a los casi 47 mil clientes (dato a finales de octubre) que solo durante este año han decidido optar por la portabilidad numérica y dejar el ICE con rumbo hacia otra compañía telefónica. Es decir, un promedio de 4.700 clientes mensuales.
Según datos de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), entre diciembre de 2013 -cuando entró a regir la portabilidad numérica- y diciembre de 2017 más de 572 mil clientes abandonaron la operadora estatal para unirse a la clientela de otras compañías.
La más beneficiada fue Telefónica (Movistar) con más de 455 mil clientes ganados en ese lapso, mientras Claro tuvo un saldo positivo de casi 137 mil nuevos usuarios.
Caza de clientes
Irene Cañas, presidenta ejecutiva del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), indicó el 2 de noviembre anterior que son conscientes de lo que esto significa y apuntó a la necesidad de nuevas estrategias para reconquistar clientes y crear un sentido de fidelidad.
Aún así, la entidad es líder en el mercado de telefonía móvil. Cuenta con el 62% del mercado y eso representa más de 4 millones de líneas.
"Hemos tenido pérdidas en cuanto a la portabilidad. Este año ha sido un año en el que hemos perdido alrededor de 46.931 clientes. Desde el 2013 hasta la fecha, perdimos alrededor del 9% en suscripciones de telefonía móvil", reconoció Cañas.
Para no perder el pulso, la funcionaria aseguró que van encaminados a poner en marcha la red 5G y replicar el éxito obtenido con servicios como el 4G o el 4.5G.
"Hemos recibido premios en cuanto a la velocidad de descarga en 4G y 3G. Tenemos un despliegue de fibra óptica a nivel nacional que estamos impulsando. El trabajo que hemos hecho en 3G, en 4G y en 4.5G es esa ruta que nos llevará a hacer pioneros en 5G", aseveró la jerarca.
¿Cuál es la estrategia? Están en el proceso de diseño de rutas para recuperar la clientela y hacer que se queden con el ICE. Es decir, que a punta de fidelidad no migren hacia otras compañías. Eso conlleva una reestructuración de oferta y mercadeo de servicios para tener planes atractivos.
Para Cañas y el instituto, los servicios en telefonía móvil son rentables y deben ser potenciados para mejorar la situación financiera de la entidad.
El ICE cerrará el año con pérdidas netas cercanas a los ¢314 mil millones, empujadas por 2 razones claras: el paso al rubro de gastos la inversión hecha en el fallido proyecto Diquís ($146 millones) y las fluctuaciones producto del tipo de cambio.

