Desarrollo de aeropuerto en Limón depende de costosa adaptación del terreno
El proyecto del aeropuerto de Limón depende de una adaptación costosa del terreno donde se pretende construir, esto para protegerlo del oleaje y de inundaciones, según determinó un estudio elaborado por la Universidad de Costa Rica (UCR).
Luego de estudiar corrientes, mareas y oleajes, un equipo de investigadores concluyó que la terminal aérea puede continuar en ese terreno. No obstante, deberá adaptarse por medio de una serie de obras si se quiere llegar a la meta gubernamental de transformarlo en un aeropuerto que reciba vuelos regionales.
El terreno actual tiene poco espacio, por lo que la mirada está en el océano. Se deberá ganar tierra al mar para ampliar el área y crear una nueva playa estable en frente mediante rellenos.
Además, otra labor vital será levantar varios metros la pista y la infraestructura para blindarlas del oleaje y el aumento del nivel del mar. Por normativa, el agua no puede llegar a la pista o áreas alrededor.
"El problema grande es por elevación. Hace poco las lluvias habían inundado todo", comentó Georges Govaere, especialista en ingeniería marítima.
El estudio propuso tres diferentes mecanismos viables desde el punto de vista de ingeniería para efectuar estas obras, pero Govaere reconoció que se trata de trabajos costosos. Estos incluyen rellenos o estructuras de piedra. El ingeniero evitó detallar más al tratarse de un estudio bajo contrato.
El Gobierno deberá decidir una de las soluciones y estudiar su impacto ambiental y la factibilidad económica. CR Hoy consultó al ministro Efraím Zeledón y a la Dirección General de Aviación Civil por el tema, pero no se recibió respuesta al cierre de esta nota.
Terreno del aeropuerto de Limón afectado por lluvias
Otra inspección elaborada en agosto por especialistas de la Universidad Nacional (UNA) determinó que el terreno del aeropuerto está afectado por canales erosionados producto del efecto conjunto entre lluvia y oleaje.
Las formas encontradas en el terreno indicaron que la erosión se produce principalmente por un sistema de canales que forman pozas que atraviesan la playa hasta llegar al mar. Esta situación es especialmente severa en el extr+emo sur de la pista.
Este sistema de canales luego es aprovechado por el oleaje, durante la marea alta, para entrar en tierra e incluso alcanzar la pista. Este oleaje viene con arena que se deposita dentro de los canales y llega a formar una capa sobre la pista.
El estudio indicó que el sistema de protección colocado entre la pista y la playa, que consiste en gaviones enterrados, ayudó a evitar que este proceso erosionara la pista. Sin embargo, esta situación representa un riesgo para la infraestructura.
"Ante eventos de precipitación extrema, el riesgo para la infraestructura aeroportuaria no proviene únicamente del avance del mar sobre la costa, sino también de la capacidad de drenaje del propio terreno una vez saturado", explica el documento.
Esta problemática proviene de hace varios años. El canal reabierto en julio de este año tiene un antecedente en 2019, lo que sugiere una posible intensificación del proceso erosivo.
El estudio advierte que este tipo de erosión avanza hacia tierra adentro. Por eso se recomendó establecer un programa de inspección y mantenimiento periódico de los gaviones, particularmente después de lluvias intensas. Además, se tendrán que contemplar soluciones de drenaje para el futuro aeropuerto.
Inversión en camino
El ministro de Obras Públicas y Trasportes, Efraím Zeledón, aseguró que se invertirán $40,5 millones en el aeropuerto de Limón con recursos del canon que paga APM Terminals a Japdeva.
Estos recursos serán para una intervención que incluye, en una primera fase, la construcción de una nueva terminal, una plataforma para vuelos comerciales y la extensión y rehabilitación de la pista.
Sobre el estudio, Zeledón afirmó que la terminal aérea es viable en el terreno actual.
El aeropuerto es una de las obras vitales para asegurar el éxito de la futura marina de Limón, pues los turistas que visitan ese tipo de instalaciones suelen llegar vía aérea.





