Decisiones de Canciller enojan a diputados y diplomáticos

Bases de concurso ponen trabas a funcionarios y abre la puerta para que gobierno pueda hacer posteriormente nombramientos políticos en embajadas y consulados

8 de Sep. 2018 | 12:01 am
Los diputados y los diplomáticos de la Cancillería están disgustados por los requisitos que puso la canciller Epsy Campbell para un concurso para puestos en el exterior.

Los diputados y los diplomáticos de la Cancillería están disgustados por los requisitos que puso la canciller Epsy Campbell para un concurso para puestos en el exterior.

La canciller Epsy Campbell vuelve a estar en la mira de la oposición por sus interpretaciones del Estatuto del Servicio Exterior.

Los diputados le exigen a la vicepresidenta y ministra de Relaciones Exteriores,  explicaciones por las bases y requerimientos del concurso que dio a conocer la Cancillería el pasado miércoles para llenar 33 plazas en el servicio exterior.

Tal y como lo dio a conocer este jueves CRHoy, la Cancillería sacó a concurso 33 plazas en distintos puestos en el servicio exterior costarricense para diplomáticos de carrera de la institución, sin embargo, les puso trabas administrativas que fueron establecidas en el gobierno de Luis Guillermo Solís y que imposibilitan a los profesionales de concursar. Eso le abre la puerta al gobierno para, más adelante, hacer nombramientos políticos de personas ajenas a la carrera diplomática en puestos en embajadas y consulados.

Para optar por esos puestos, la Cancillería sacó un concurso en el que obliga a los funcionarios interesados en concursar tener como mínimo dos años de servicio dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores y deja por fuera a los que tienen menos tiempo.

Si bien el artículo 22  del Estatuto del Servicio Exterior sí establece el mínimo de dos años de servicio dentro de la Cancillería para que los diplomáticos puedan volver a salir a otro país, señala que otros funcionarios con menor tiempo de haber regresado al país tras prestar servicio en el exterior puedan optar por los puestos en caso de que hubiere inopia (faltante) de funcionarios de carrera de su categoría para llenar una vacante, como es el caso.

Desde el pasado miércoles la canciller Epsy Campbell se comprometió a atender a CRHoy para hablar a este respecto, sin embargo la jerarca no ha cumplido y cada día posterga la entrevista que este medio le solicitó.

Disgusto desde Cuesta de Moras

Esta estrategia de la Cancillería generó disgusto en la Asamblea Legislativa.  La diputada liberacionista y presidenta de la Comisión de Asuntos Internacionales, Karine Niño pidió a la canciller reconsiderar las bases del concurso y acusó al gobierno de replicar las cuestionadas practicas del gobierno de Luis Guillermo Solís en la Cancilleria para poder ubicar en puestos en el exterior a personas con las que tenía algún compromiso.

El disgusto también se da desde las filas de Restauración Nacional. El diputado Jonathan Prendas dijo que el gobierno de Carlos Alvarado miente, respecto a sus promesas, entre ellas el apoyo y fortalecimiento de la carrera diplomática.

"¿Qué podemos esperar de un partido que mintió en campaña, que miente en sus funciones como gobierno y que ahora tuercen la legalidad para justificar sus jugadas para hacer contrataciones políticas en el gobierno?", dijo Prendas.

Sindicato de Diplomáticos rompe el silencio

El presidente de la Asociación Costarricense de Diplomáticos de Carrera (ACDC), Norman Lizano, se mostró en contra de estas trabas que la Cancillería le está poniendo a los profesionales diplomáticos para concursar por estos puestos.

Lizano dijo que en las próximas horas le solicitarán a la ministra Epsy Campbell y la comisión a cargo de la elaboración del concurso, que reconsideren su posición  respecto a su interpretación sobre el requisito de los dos años de servicio interno para poder concursar por esas plazas.

El presidente de la ACDC, Norman Lizano

El presidente de la ACDC, Norman Lizano

Lizano y la ACDC  rompieron el silencio, luego de que en julio  no se pronunciaran por los nombramientos a lo interno de la Cancillería que hizo Campbell, los cuales  violaron la ley 3530, Estatuto del Servicio Exterior.

Ni Lizano ni la ACDC se pronunciaron cuando Campbell nombró como directoras de Política Exterior  a Adriana Murillo y a la ex vicecanciller Carolina Fernández, a pesar de no contar con el requisito básico de tener el rango de embajadores dentro del escalafón diplomático. Tampoco se pronunciaron por la decisión de Campbell de mantener en su cargos a otros directores de otras dependencias de la Cancillería que fueron nombrados por el anterior gobierno de la misma manera al margen de la ley.

Por estos nombramientos está pendiente una audiencia de Epsy Campbell en la comisión de Ingreso y Gasto Público para que rinda cuentas.

En otras oportunidades  la ACDC ha sido consistente a la hora de censurar este tipo de nombramientos que debilitan la carrera diplomática, pero en esos casos particulares  guardó silencio; esto mientras que la entonces vicepresidenta del gremio, Andrea Arroyo, dimitió justamente por el silencio de la asociación. 

"Me sorprende inclusive que existan personas que justifiquen los nombramientos políticos, cuando en realidad esa ha sido nuestra lucha desde hace muchos años, ya que todos los gobiernos que llegan a nuestra Cancillería interpretan a conveniencia el Estatuto del Servicio Exterior para poder realizar dichos nombramientos", dijo Arroyo cuando renunció.

Cancillería replica estrategias de gobierno de Solís

El actual concurso de 33 plazas son en su mayoría  para puestos de cónsules y ministros consejeros. Actualmente en la institución hay funcionarios para poder llenar esos cargos, que aunque tiene un número menor de años dentro del servicio interno, podrían concursar dada la inopia, pero  la Cancillería les cerró la posibilidad.

Durante el pasado gobierno de Luis Guillermo Solís, la Cancillería a cargo de Manuel González, les cerró la posibilidad de concursar  a estos profesionales con menor tiempo en el servicio interno, lo que les permitió posteriormente, sacar un concurso externo y colocar en esos cargos a personas ajenas a la carrera diplomática, es decir hacer nombramientos políticos.

Vale señalar que la funcionaria que preparó el concurso, por instrucciones de la canciller, Epsy Campbell, fue Natalia Córdoba, asesora y mano derecha del excanciller Manuel González en la pasada administración.