DEA, OIJ y Fiscalía ya trabajan para una futura extradición de Diablo
Alejandro Arias Monge, Diablo, el criminal más buscado en Costa Rica , quien tiene varios años en fuga, sería uno de los costarricenses de interés para la Administración para el Control de Drogas de EE. UU. (DEA, por las siglas en inglés) con fines de extradición por delitos de narcotráfico internacional.
Desde abril de 2025, EE. UU. ofreció una recompensa de medio millón de dólares para dar con este sujeto. Ahora las autoridades de ese país pretenden ir más allá y capturarlo para que enfrente la justicia.
Carlo Díaz, fiscal general de la República, explicó que Arias es uno de los objetivos comunes en los que trabajan las autoridades y que pronto podrían informar sobre una posible solicitud de extradición.
"Vienen nuevos objetivos que ahorita se están trabajando; incluso hasta alias Diablo está en esos objetivos para extraditar. Se ha avanzado un poco en esa investigación y la DEA nos ha colaborado no solo ayudándonos a fijar una recompensa, sino también trabajando en el objetivo común junto al OIJ para atrapar a estas personas.
Nosotros trabajamos muy de la mano con ellos y ellos también se sirven de nuestras investigaciones; para nosotros es importante porque se está presentando el hito de que los narcotraficantes costarricenses y hasta los que se naturalizaban para obtener esa protección estatal ya no la van a tener", detalló Díaz.
El trabajo con EE. UU. para investigar a Aries es permanente y las autoridades costarricenses continúan recibiendo información sobre cómo se esconde en la frontera del lado nicaragüense.
"Se están realizando gestiones para recabar las pruebas que permitan eventualmente solicitar la extradición de esta persona a Estados Unidos", añadió.
Desde el 30 de abril de 2025, el Departamento de Estado de EE. UU. anunció el ofrecimiento de $500 mil a cambio de información que permita capturar a Diablo.
Arias es requerido por tráfico de narcóticos, asesinato y lavado de dinero en territorio costarricense, así como por conspiración para fabricar, importar y distribuir sustancias controladas hacia Estados Unidos.
La DEA describe a Arias como el jefe de una violenta organización criminal transnacional y lo señala como el fugitivo más buscado en Costa Rica, debido a múltiples órdenes de captura por tráfico de drogas, robo, homicidio agravado y legitimación de capitales.
Según las autoridades norteamericanas, este capo conspiró con numerosos narcotraficantes y organizaciones de tráfico de drogas para transportar cargamentos de cientos de kilogramos de cocaína originaria de Colombia.
Posteriormente, la droga es contrabandeada a través de Costa Rica, Honduras y Guatemala hasta México, con destino final en Estados Unidos.
"La organización de Arias también utiliza las redes sociales para intimidar a los ciudadanos costarricenses publicando imágenes de armas de fuego, mensajes amenazantes al público y a líderes gubernamentales y videos de asesinatos", señaló la publicación del Departamento de Estado en esa ocasión.
La recompensa se ofrece gracias a gestiones del fiscal general de la República, Carlo Díaz Sánchez, y de la dirección del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), durante encuentros sostenidos con contrapartes estadounidenses desde 2024.
El Gobierno de Estados Unidos habilitó varios canales de comunicación para recibir información: +1-956-517-7023 (texto, WhatsApp o Signal) o el correo electrónico CRInfo@dea.gov.
El más buscado
Desde el 5 de agosto de 2021 se dictaron órdenes de captura nacional e internacional contra Arias Monge, quien se mantiene prófugo de la justicia desde hace más de media década. Las órdenes judiciales las dictó el Juzgado Penal de Pococí. Desde 2016 no ha vuelto a una celda.
Una orden de captura internacional es una solicitud dirigida a las fuerzas del orden de todo el mundo para localizar y detener provisionalmente a una persona en espera de su extradición o entrega, según lo define la Policía Criminal Internacional (Interpol).
Alias Diablo acumula al menos cinco causas penales en su contra. Así lo reveló en diciembre pasado CR Hoy, tras consultar múltiples despachos judiciales.
Arias es señalado como cabecilla de una de las organizaciones criminales con mayor influencia en el país, con presencia en cantones como Pococí, Guácimo, Siquirres, Sarapiquí, San Carlos, Turrialba y, más recientemente, Quepos.
La detención del fugitivo se ha complicado, pese a que las autoridades han capturado a su presunto jefe de sicarios, así como a familiares y otros colaboradores.
Arias fue declarado rebelde años atrás, pues debía enfrentar una causa judicial por dos homicidios. Desde entonces ha permanecido en evasión, lo que le habría permitido presuntamente construir un imperio de narcotráfico y legitimación de capitales.
La Fiscalía Adjunta de Pococí concentra la mayoría de expedientes contra el supuesto líder narco, cuya base de operaciones se ubica principalmente en Guápiles. Según los registros de esa fiscalía, enfrenta investigaciones abiertas desde 2019 por delitos como venta de droga, robo agravado y amenazas contra funcionario público.
Este último delito le dio mayor notoriedad pública tras difundirse audios de WhatsApp en los que supuestamente ofrecía millonarias recompensas por asesinar a oficiales de la Fuerza Pública y del OIJ.
El fugitivo ha logrado evadir varios intentos de captura y, según la policía judicial, también ha conseguido escapar de retenes. Indicios del OIJ apuntan a que suele refugiarse en zonas limítrofes con Nicaragua, de muy difícil acceso, en áreas boscosas y lluviosas que le permiten observar a kilómetros de distancia cualquier contingente policial.
Al detectar movimientos, se presume que cruza la frontera hacia territorio nicaragüense. Esta situación se ha repetido en varias ocasiones.
Desde que se anunció la recompensa, tanto el OIJ como la DEA han recibido un alto volumen de reportes, incluso de supuestos miembros de la estructura criminal de Diablo, quienes han proporcionado pistas falsas o contradictorias.
Ninguno de los reportes confidenciales recibidos ha sido lo suficientemente certero como para acercar a las autoridades al arresto de Arias. Que el ofrecimiento de la recompensa no haya dado frutos sería una muestra de que este cabecilla probablemente paga altas sumas de dinero a sus hombres de confianza.
Cuando se emiten este tipo de recompensas, una de las intenciones de las autoridades es lograr que alguien del círculo cercano del requerido se vea tentado a aportar información útil para obtener la jugosa suma de dinero. Sin embargo, transcurrido casi un año, esto no ha ocurrido.
Arias Monge ha mantenido un perfil bajo, sin apariciones públicas y procurando mantenerse lo más escurridizo posible, justamente para evitar ser capturado por la policía.





