¡Cuidado con las altas temperaturas! Estas son las señales de un golpe de calor

Las altas temperaturas pueden provocar un golpe de calor, por lo que es clave identificar a tiempo las señales que el cuerpo envía para evitar complicaciones.
La doctora Marta Avellán Boza, especialista en medicina interna y nefrología del hospital Enrique Baltodano Briceño, en Liberia, explicó que el golpe de calor ocurre "cuando la temperatura del cuerpo sube tanto que nuestros mecanismos de defensa para regularla ya no son suficientes y esto genera repercusiones clínicas importantes".
Entre esos mecanismos naturales se encuentran la sudoración y la sensación de sed. Sin embargo, cuando estos no logran compensar el aumento de temperatura, el cuerpo empieza a manifestar síntomas.
El golpe de calor no aparece de forma repentina. Según la especialista, existen señales leves, moderadas y graves. En una fase inicial, las personas pueden presentar sed intensa, sudoración excesiva, cansancio, dolor de cabeza, mareo leve y calambres.
"En ese momento debemos detener lo que estamos haciendo, colocarnos a la sombra y tomar líquidos para bajar la temperatura", indicó.
Si la persona continúa con la actividad y la temperatura corporal sigue aumentando, pueden surgir complicaciones más severas, como convulsiones, pérdida de la consciencia, problemas renales graves y disminución o ausencia de orina.
"Ante estos signos, se debe consultar al servicio de urgencias", enfatizó la doctora.
La especialista recalcó que la prevención es fundamental, especialmente en ambientes calurosos. Recomendó mantener una adecuada hidratación para evitar que el cuadro avance.
En caso de que aparezcan síntomas, insistió en la importancia de detectarlos a tiempo, aumentar la ingesta de líquidos, suspender la actividad física y, si es necesario, aplicar medidas como colocar paños húmedos en el cuello para ayudar a bajar la temperatura corporal.
Además, advirtió que todo golpe de calor, incluso sin manifestaciones evidentes, provoca deshidratación que puede afectar los riñones.
"Esa deshidratación puede no darnos repercusiones en ese momento y se recupera, por ejemplo, un día que fuimos a mejenguear a horas inadecuadas, en la playa o en desfiles al mediodía. Puede no pasar nada, pero esa cicatriz va a quedar en el riñón y, si se repite con los años, sí que es cierto que puedo terminar en una enfermedad renal crónica", explicó Avellán Boza.
Finalmente, la médica recomendó evitar la exposición al sol entre las 10:00 a.m. y las 3:00 p.m., utilizar sombrero o gorra, tomar descansos si se trabaja bajo el sol y no dejar a niños ni adultos mayores dentro de vehículos cerrados.