Cuenta regresiva: así serán los últimos minutos de Celso Gamboa antes de dejar el país en avión de la DEA

No habrá anuncio público. No habrá hora confirmada. No habrá despedidas formales. El traslado comenzará cuando una orden silenciosa active el protocolo. El extraditable Celso Gamboa Sánchez se enterará de su traslado a los Estados Unidos hasta el momento en que lo lleguen a buscar a la celda.
Agentes de la Sección de Cárceles del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Oficina Central de Interpol se aproximarán hasta la entrada principal del módulo de Máxima Seguridad de La Reforma. Ahí, en ese punto de transición entre el régimen penitenciario y la jurisdicción policial, la Policía Penitenciaria hará la entrega formal del exmagistrado, exfiscal, exviceministro y exdirector de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS). Desde ese momento, cada movimiento estará medido.
El exmagistrado será custodiado por la Unidad Táctica del OIJ. No se trata de un traslado ordinario: es una extradición de alto perfil. Y en ese procedimiento el margen de error es cero.
Fuentes judiciales con experiencia en este tipo de operativos y que estarán involucrados en el traslado de Gamboa explican que, una vez recibido, el extraditable será conducido directamente hacia un vehículo blindado. No hay escalas, no hay pausas. La caravana se activa de inmediato, posiblemente con sirenas encendidas.
Y un detalle clave: la ruta no se conoce hasta el último minuto. El oficial a cargo define varias alternativas desde La Reforma hasta Base Dos del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, y solo cuando el convoy ya está en movimiento se confirma el trayecto definitivo. Previo a eso, en todas las rutas establecidas se envía una avanzada que vigila el camino y revisa cualquier movimiento extraño.
Es una medida diseñada para evitar filtraciones y minimizar riesgos.
Dependiendo de la hora y del flujo vehicular, el recorrido puede tardar entre 11 y 30 minutos. Puede ser un trayecto breve y casi silencioso si el traslado ocurre de madrugada. O puede convertirse en una carrera controlada entre sirenas si se ejecuta en horas de mayor tránsito.
Dentro del vehículo blindado, el extraditado no lleva prácticamente nada.
Por protocolo de seguridad, no puede portar objetos personales. No hay cepillo de dientes. No hay peine. No hay papel con números telefónicos. No hay cuadernos ni anotaciones. Solo documentos personales y una mudada básica, la cual puede ser que le cambien por un uniforme de detenido oficial, en el avión o a su llegada a los Estados Unidos.
Las medidas son tan estrictas que, según abogados que han vivido el proceso con otros clientes, ni siquiera la defensa es notificada del momento exacto del traslado.
El abogado Eduardo Barboza, quien representó a Elías Herrera Hernández, recordó que cuando su cliente fue extraditado el 7 de noviembre de 2025 hacia Estados Unidos por cargos de narcotráfico, el procedimiento fue idéntico en términos de hermetismo.
"No le permiten llevar nada más que la ropa que tiene puesta", relató. Ya en el avión, añadió, fue escoltado por autoridades de ese país y le cambiaron de ropa apenas llegó al destino, en ese caso, Dallas, Texas.
Barboza aseguró que las medidas de seguridad son altas precisamente para evitar incidentes o interferencias externas. Por eso, explicó, los abogados defensores ni el extraditado son informados del momento exacto en que el traslado se ejecuta. En su caso, ocurrió sin previo aviso.

Cholo Corrillo fue trasladado en un avión de la DEA.
En Base Dos
Cuando la caravana llega a Base Dos del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, se desencadena la fase más sensible del operativo: la entrega formal del extraditable.
A diferencia de cualquier traslado interno, en este punto están presentes no solo los agentes que han acompañado la custodia, sino también el juez encargado del operativo y los agentes de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) que asumirán el traslado de Gamboa. El juez no es mero espectador: su presencia certifica que los procedimientos se cumplen a cabalidad y que la entrega es legítima, conforme a las normas nacionales e internacionales.
Fuentes judiciales que estarán involucradas en este traslado y con amplia experiencia en extradiciones explican que este ritual no es una mera formalidad. Es un acto que simboliza el traspaso de jurisdicción judicial, el momento en que el Estado costarricense reconoce públicamente que el ciudadano que se ha cuidado dentro de su sistema penal pasa ahora a manos de otro Estado.
Allí, en medio del asfalto y bajo la mirada del juez y los federales, se realiza un cuidadoso cruce de identidades. El juez revisa cada documento, cada firma y cada sello para que no haya sombras en el proceso. Cuando concluye, los agentes de la DEA asumen formalmente la custodia.
Entonces, en muchos casos, se produce un elemento visual que para muchos es emblemático: el cambio de esposas. Las autoridades nacionales retiran sus mecanismos de sujeción y son las autoridades norteamericanas las que colocan sus propias medidas de control antes de subir al extraditado a la aeronave.
Es un gesto corto, casi mecánico, pero para el extraditado representa el momento en que la ley de un país deja de regirlo y la de otro comienza a hacerlo. El Juez de Garantías debe subir al avión para dejar constancia de en qué sitio va sentado el extraditado y que se cumplan las disposiciones.

Raúl Vergara Palacios fue extraditado y trasladado en un avión de la DEA.
Avión de la DEA
Costa Rica ya ha vivido situaciones similares cuando autoridades de Estados Unidos requieren a un extraditado y desplazan un avión oficial de la DEA para hacer el traslado directamente en suelo costarricense.
El panameño Jorge Rubén Camargo Clarke, conocido como Cholo Chorrillo, fue extraditado por Costa Rica hacia Estados Unidos el 2 de marzo de 2023, requerido por la Drug Enforcement Administration (DEA) por delitos de narcotráfico y lavado de dinero.
El operativo se realizó con un fuerte despliegue de seguridad: agentes de la Organismo de Investigación Judicial (OIJ) e Interpol trasladaron a Cholo Chorrillo desde la cárcel de máxima seguridad hasta la Sección de Vigilancia Aérea en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, donde arribó un avión de la DEA para llevarlo a Los Ángeles, Estados Unidos.
El 30 de abril del 2024, un avión de la DEA vino por el colombiano Rául Vergara Palacios, requerido por narcotráfico. Un dato muy llamativo, es que después de que el avión de la DEA alce vuelo, ninguna autoridad judicial y policial se mueve de Base Dos, hasta tanto, la aeronave salga del espacio aéreo costarricense.
Por el momento, está por definirse si Gamboa es trasladado en el mismo avión de la DEA junto a su socio, según la acusación en los Estados Unidos, Edwin López Vega alias "Pecho de Rata", dado que la orden de captura era por ambos. El momento del traslado será desconocido para gran parte del equipo policial que participe.