Cuba reclama al Canciller por “ruptura de relaciones diplomáticas” anunciada por la prensa

 

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba reclamó al canciller costarricense, Manuel Tovar, por haber declarado a la prensa de Estados Unidos que "se ha producido una ruptura de las relaciones diplomáticas" de Costa Rica con esa nación, sin que esto fuera comunicado por los canales oficiales al Gobierno cubano.

En un comunicado publicado por la Cancillería cubana, ese país se mostró formalmente sorprendido por una declaración brindada por el ministro costarricense al diario Miami Herald, dado que, según afirmó, nunca ha recibido una notificación formal por parte del Gobierno de Laura Fernández.

Según Cuba, como fue informado oportunamente el 17 de marzo anterior, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto costarricense les informó mediante nota diplomática y "sin ofrecer argumento alguno" la decisión unilateral de cerrar la Embajada en La Habana. Además, pidió el cierre de la representación cubana en San José.

Además, solicitó a Cuba, "sin ningún tipo de justificación e invocando una presunta e infundada reciprocidad", retirar al personal diplomático de su Embajada en San José y mantener únicamente al personal consular y administrativo.

Ese aviso ocurrió cuando Rodrigo Chaves seguía al frente del país y el entonces canciller, Arnoldo André Tinoco, comunicó a la Cancillería cubana que esas decisiones "no significaban una ruptura de las relaciones diplomáticas".

Además, señalan que en un comunicado publicado por Costa Rica tampoco se hace mención alguna a una ruptura formal de las relaciones diplomáticas con Cuba.

"El hecho de que el actual Canciller de Costa Rica haya optado por compartir con un medio periodístico del Sur de Florida información sobre una supuesta ruptura de la que el Gobierno de Cuba está totalmente ajeno hace pensar que estamos en presencia de otro acto de subordinación del Gobierno costarricense a la política de los Estados Unidos contra Cuba", manifestó la isla caribeña mediante un pronunciamiento.

CR Hoy consultó al Ministerio de Relaciones Exteriores sobre el tema, pero al cierre de esta nota no se había obtenido respuesta.

Las declaraciones de Tovar

En una entrevista con el medio de Miami, Tovar aseguró que hay una ruptura de las relaciones bilaterales hasta que Cuba "recupere su libertad". Aclaró que no se trató únicamente del retiro del personal diplomático y el cierre de las embajadas, como se había entendido anteriormente.

Tovar enmarcó la ruptura dentro de una línea histórica de la política exterior costarricense. Recordó que San José rompió relaciones con La Habana en 1961 y mantuvo esa posición hasta 2009, cuando fueron restablecidas durante la administración de Óscar Arias, decisión que calificó como "un error de política exterior".

Consultado sobre si hubo un detonante específico, Tovar afirmó que la decisión obedeció a una cuestión de principios.

"Costa Rica ya no se prestará para legitimar un régimen tiránico y despótico que ha robado a su pueblo la libertad más fundamental de una democracia", manifestó.

Ambos gobiernos discrepan sobre cómo debe caracterizarse la medida. Cuba la describió como una decisión unilateral para reducir las relaciones al ámbito consular. La Cancillería cubana denunció lo que calificó como "servilismo" de Costa Rica hacia la administración de Donald Trump.

El ministro costarricense, en cambio, sostiene que se trató de una ruptura total de las relaciones diplomáticas. La Habana también atribuyó la decisión a presiones de Washington, una acusación que Tovar rechazó tajantemente.

"Fue una decisión soberana tomada por el Gobierno de la República de Costa Rica. No recibimos ningún consejo, ninguna orientación, ninguna instrucción, ninguna sugerencia de ningún Gobierno, ni de Estados Unidos, ni de ningún otro", dijo Tovar.

El ministro costarricense se reunió el miércoles pasado con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. También dijo que el retorno a una senda democrática en Cuba y Nicaragua fue parte de la conversación y adelantó que ambos asuntos serán abordados en una reunión de alto nivel del Escudo de las Américas que, según afirmó, se realizará en Nueva York la próxima semana, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El Escudo de las Américas es una alianza de seguridad y política promovida por el presidente Donald Trump en 2026.