¿Por qué una prueba de COVID-19 cuesta casi tres veces más en la Caja que en un laboratorio privado?
No asegurados con capacidad de pago y asegurados morosos tendrán que pagar el test

(CRHoy.com) Hacerse una prueba PCR de COVID-19 en un centro de salud de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) tiene un costo mayor a los ₡185 mil mientras que en un laboratorio privado puede rondar los ¢60 mil.
La Gerencia Financiera de la entidad explicó que existe un Modelo Tarifario vigente desde el II semestre de 2020, el cual detalla el precio de dicho test.
"El costo de la toma de muestras asciende a ₡2.477 y el procesamiento de la prueba es de ¢186.904, más cualquier otro gasto relacionado en el que incurra el Centro Médico, como puede ser el costo del kilometraje en el traslado de la muestra del lugar donde realizan la toma al laboratorio que la procesa", aseguró la gerencia.
Sobre por qué ese precio, si en centros médicos privados realizarse una prueba PCR de COVID-19 el precio es mucho menor –rondan entre los ₡60 mil y ₡80 mil–, la Caja explicó que es parte de "las tarifas de los exámenes, estudios o procedimientos de diagnóstico y tratamiento que brinda la institución, incluyen el costo del tiempo del personal que participa en el procedimiento, insumos utilizados directamente y otros costos indirectos asociados al servicio".
¿A quiénes se les cobra?
Para una persona que está asegurada y al día, realizarse la prueba estará dentro de su cobertura.
Sin embargo, todo lo contario sucede con aquellos pacientes que no están asegurados o que se encuentran morosas.
Una persona fuera de la cobertura deberá comprobar que no cuenta con capacidad de pago, esto para que la Caja no le realice dicho cobro y más bien lo deba asumir el Estado.
"Se estarán realizando los cobros a todas aquellas personas NO ASEGURADAS que no se enmarquen en los supuestos contenidos en la circular GG-0733-2020 de fecha 20 de marzo de 2020 emitida por nuestra Gerencia General, la cual define las medidas establecidas por la Caja Costarricense de Seguro Social para evitar la exposición al virus por COVID-19, para la población NO ASEGURADA", indicó la gerencia Financiera.
Esa circular menciona que: "…Respecto a la población no cubierta bajo ninguna modalidad de aseguramiento, y de presentar síntomas como fiebre mayor a 38 grados, tos, disnea, dolor de cabeza, de garganta, muscular y de articulaciones, se le garantizará la atención médica necesaria y adecuada a las condiciones de salud que presenta la persona de manera que el costo de los servicios para evitar los contagios de coronavirus COVID – 19, será asumido por el Estado y no por el paciente sin capacidad de pago…".
Ante esto, dicha gerencia afirmó que "las personas NO ASEGURADAS atendidas en los Centros Médicos de la Caja y que no califiquen con lo anterior, les serán facturados los servicios médicos brindados a tenor de lo dispuesto en el Artículo 61 del Reglamento de Seguro de Salud".
Mientras tanto, el artículo 61 habla sobre la prestación de servicios a usuarios sin estar dentro del grupo de cobertura:
"…En caso de usuarios sin modalidad de aseguramiento, cuando la atención sea urgente, serán atendidos de inmediato, bajo su responsabilidad económica, entendiéndose que el pago podrá hacerse, en esta hipótesis, después de recibir la atención médica…".
"…En caso de que la atención no sea de urgencia o de emergencia, el pago deberá efectuarse por el usuario sin modalidad de aseguramiento antes de recibir la atención, sin perjuicio de poner a su disposición las alternativas de aseguramiento que ofrece la Institución…".
Por su parte, para aquellas personas que se encuentran aseguradas, pero al momento de tener que realizarse la prueba estaban morosas, existe otro proceso.
"La ley faculta a la Caja Costarricense de Seguro Social a cobrar a los patronos y trabajadores independientes el valor íntegro de los servicios médicos que reciban ellos, sus empleados y sus familiares, sin perjuicio de la responsabilidad que tienen también de regularizar su situación de morosidad con la Institución", informó la gerencia Financiera de la Caja.
Seguimiento
Igualmente, si personal de la Caja debe realizar algún seguimiento con una persona contagiada, en caso de estar fuera del sistema de salud, eso también significará un costo.
"Este tipo de llamadas de seguimiento y otros, igualmente le serán cobrados a la persona", afirmaron.
Pruebas propias
Desde abril, el presidente Carlos Alvarado anunció que el país se iba a enfocar en fabricar sus propias pruebas de COVID-19, esto ayudaría a aumentar la capacidad y también bajaría los costos.
Sin embargo, el proyecto camina a paso muy lento. "Actualmente, se trabaja en conjunto con INCIENSA, SENASA, la UCR, la UNA y el TEC en la validación analítica del prototipo, posteriormente se estaría pasando a la fase de validación clínica y finalmente a la transferencia. Hasta este momento los datos de linealidad límite de detección y eficiencia coinciden con los de las pruebas oficiales", aseguró el Laboratorio CENIBiot ante la consulta de CRHoy.com a inicios de noviembre.