¿Cuándo operarán las otras 3 plantas de asfalto del MOPT?
2 instalaciones más entrarían en operación en 2023
(CRHoy.com). Las plantas de producción de mezcla asfáltica del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) en Colima (Tibás) y Siquirres entrarían en operación en 2023.
Esa es la proyección en la carpeta de Luis Amador, titular de la cartera, quien explicó que para ambos inmuebles ya se promovió a través del Sistema Integrado de Compras Públicas (Sicop) la compra de 2 tanques para almacenamiento de combustible por ₡150 millones.
En el caso del tanque de la planta de Colima la inversión ascendería a ₡70 millones, mientras en la de Siquirres sería de ₡80 millones.
"Esperamos en el próximo año esas 2. La planta del Chopo, que está en Cañas de Guanacaste, está completamente desarmada. Está nueva, pero sí se va a llevar un poco más. Esperamos que, ojalá, el próximo año (2023) también. Pero, podría ser que inicie a finales del otro año o principios del que sigue (2024)", comentó el jerarca.
La construcción de los tanques procura cumplir con requisitos fijados por el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) para reactivar la operación de las plantas productoras de asfalto.
El 24 de junio pasado, Luis Amador, titular de la cartera, anunció que procurarían reanudar el funcionamiento de las instalaciones a la mayor brevedad, tras más de 4 años paralizadas.
Pero, en la práctica, el objetivo ha presentado una serie de obstáculos no contemplados que mantienen la intención en espera.
Entre 2009 y 2017, el MOPT construyó las 4 plantas: en Guanacaste (conocida como El Chopo), Colima de Santo Domingo de Heredia, Buenos Aires de Puntarenas (Paso Real) y Siquirres de Limón. La inversión superó los ₡4 mil millones.
En junio de 2018, un mes después de comenzar su gestión, el entonces ministro Rodolfo Méndez Mata, titular del MOPT, ordenó frenar la operación de las instalaciones acusando falta de estudios de factibilidad, incumplimientos de requisitos solicitados por entes como el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) y el Ministerio de Salud, y poca preparación del personal.
El plan gubernamental apunta a que sería una reactivación paulatina, pues no todas las plantas están en condiciones de funcionar de una vez. Así las cosas, la cartera busca que las plantas estatales de producción de mezcla asfáltica se pongan a disposición de los municipios para atender la red vial cantonal. No obstante, también se podría producir mezcla para intervenir rutas nacionales.
Una planta de asfalto, como las que posee el Ministerio, podría producir suficiente asfalto para cubrir 8 kilómetros de carretera al día. En el caso de la planta de Buenos Aires de Puntarenas (Paso Real), cuya operación se reactivó el pasado 9 de diciembre, se posee una capacidad 720 toneladas de asfalto diariamente.
El exministro Méndez también justificó la decisión en que la producción de la mezcla asfáltica no representaba una "oportunidad de negocio" porque los municipios y otras entidades del Estado adquirían las mezclas de empresas privadas o de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope).
Precisamente, el caso más contradictorio fue el de la planta construida en Paso Real (Buenos Aires). El inmueble, valorado en más de ₡1.8 mil millones y que cumplía con todos los requisitos, fue inaugurado el 15 de junio de 2017 por el entonces presidente Luis Guillermo Solís (2014-2018) y nunca entró en operación.
Según un análisis policial hecho por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en el marco del caso "Cochinilla", el cierre de las instalaciones estatales habría permitido a ciertas empresas (como MECO y H.Solís) "adueñarse del negocio" y transformarlo en un "super negocio".
Germán Valverde, exministro entre 2017 y 2018, aseguró en 2019 a los diputados de esa comisión que nunca dio una orden para paralizar la operación y agregó que la compra de los equipos fue correcta. Además, explicó que al cierre de su gestión dejó en curso los trámites para cumplir con los requisitos del Minae (permiso para almacenar combustible).
En 2019, el ahora exministro Méndez Mata aseguró a los legisladores que requerían ₡9.8 mil millones para cumplir con lo necesario para operar las plantas y que no contaban con esos recursos.
Previo al estallido del caso "Cochinilla", MECO contaba con plantas productoras de mezcla asfáltica en Nicoya, San Carlos, Guápiles, La Uruca y Río Claro de Golfito. En tanto, H.Solís poseía una en Guápiles.

