¿Cuál es el riesgo de no vacunarse contra el sarampión?

No vacunarse contra el sarampión puede derivar en complicaciones graves e incluso en la muerte, especialmente en poblaciones vulnerables como niños, adultos mayores, personas inmunocomprometidas y mujeres embarazadas.
Así lo advirtió el médico e investigador de la Universidad Hispanoamericana (UH), Dr. Roberto Salvatierra Durán, quien explicó que una de las complicaciones más frecuentes de la enfermedad es la neumonía, la cual puede ser severa.
El especialista agregó que la enfermedad también puede generar otras complicaciones como otitis o encefalitis, una inflamación del cerebro que puede poner en riesgo la vida del paciente.
"En el peor de los casos, en personas con muchos problemas de salud, pueden llegar a fallecer debido a esta enfermedad", señaló.
Salvatierra enfatizó que una persona que decide no vacunarse no solo se expone a desarrollar un sarampión grave, sino que también debilita la inmunidad colectiva de la población.
¿Cómo saber si estoy vacunado?
El especialista indicó que las personas pueden verificar su historial de vacunación a través del carné de vacunas o mediante el Expediente Digital Único en Salud (EDUS), donde se registran las inmunizaciones aplicadas en el país.
Sin embargo, advirtió que en algunos adultos mayores no existe un registro digital, por lo que la información podría encontrarse únicamente en los antiguos carnés de vacunación de la niñez.
El médico explicó que un adulto que no esté seguro de su estado de vacunación puede recibir una dosis de la vacuna contra el sarampión para obtener una protección adecuada.
En el caso de personas con factores de riesgo, comorbilidades o trabajadores del sector salud, lo recomendable es completar dos dosis, lo que brinda una protección de aproximadamente entre un 95% y un 97%.
Además, aclaró que volver a vacunarse no representa un riesgo, incluso si la persona ya recibió las dosis anteriormente.
Como ejemplo, recordó que en el año 2001 se realizó una campaña masiva de vacunación contra sarampión, rubéola y paperas en Costa Rica, durante la cual se aplicaron dosis de refuerzo a millones de personas.
"En esa campaña se vacunó aproximadamente a más de tres millones de costarricenses y todos recibieron una dosis de refuerzo, aunque muchos ya tenían las dos dosis necesarias", explicó.
Por ello, insistió en que, si una persona no tiene certeza sobre su historial de vacunación, puede aplicarse la vacuna nuevamente sin problema.