Crisis más cerca de lo esperado: UCR proyecta déficit “crítico” para 2024
Salarios crecerían un 16,9%, casi al doble de la velocidad en que lo harían los ingresos.

(CRHoy.com) Si la situación financiera no cambia; es decir, si los gastos como salarios siguen creciendo al mismo ritmo que ahora y los ingresos no mejoran, la Universidad de Costa Rica (UCR) entrará en una situación deficitaria más rápido de lo esperado.
De hecho, ya para el presupuesto de 2020 tuvieron que hacer reajustes para enviar a la Contraloría un presupuesto equilibrado, ya que según las proyecciones iniciales, la casa de enseñanza hubiera tenido que trabajar 2020 con un déficit de ₡504 millones.
El faltante proyectado para el próximo año es bajo, si se compara con la totalidad del presupuesto que maneja esa casa de enseñanza que para 2020 estima ingresos por casi ₡299 mil millones.
Sin embargo, la preocupación es con la bola de nieve que eso iniciaría, pues ese déficit seguiría aumentando cada año, hasta llegar en término de cinco años a -₡25.782 millones.
Las cifras se desprenden de un análisis elaborado por la Oficina de Planificación Universitaria (Oplau) el cual fue presentado por el rector Henning Jensen al Consejo Universitario en la sesión 6298 del 6 de agosto anterior.
En ese momento se acababa de discutir el presupuesto del Fondo Especial de Educación Superior (FEES) para el próximo año y la principal preocupación de las autoridades universitarias fue que el gobierno solo reconoció un incremento por inflación, del 2,32%.
Para la negociación los rectores querían más que eso, incluso propusieron que el FEES de 2020 se calculara sobre la base del monto original aprobado en 2019 sin incluir el recorte de los ₡10 mil millones aplicados por la Asamblea Legislativa el año pasado. Esto hubiera elevado el monto final del 2020 más allá de la inflación, lo mismo que los subsiguientes presupuestos del próximo quinquenio.
La propuesta fue planteada ante la comisión de enlace en la sesión del 18 de julio, en donde estuvieron presentes, además de los rectores, la ministra de Educación Guiselle Cruz, el ministro de Ciencia Luis Adrián Salazar, la ministra de Planificación Pilar Garrido y el entonces viceministro de Hacienda Nogui Acosta.
Así lo expuso el rector de la Universidad Estatal a Distancia (Uned) Rodrigo Arias, en la sesión del consejo universitario de esta casa de enseñanza del pasado 23 de julio:
Nosotros habíamos incorporado que en el caso de que la acción de inconstitucionalidad se vote a favor de lo que las universidades decíamos en relación con el FEES del 2019, o sea, recuperar los ₡10 mil millones, entonces el FEES se recalculaba con ese monto. Lo que pasa es que decían los del gobierno que, eso de todas formas era una obligación legal, porque era un voto de la Sala IV, pero que no saben si va a ser en el año 2019, 2020 o cuándo, como para incorporarlo en un momento determinado. Entonces en lo que quedamos fue, que en el momento en que se resuelva, se convoca a Comisión de Enlace para definir lo correspondiente (…) o que habíamos puesto es que además de reconocer lo que la Sala IV indique, se recalcula entonces la base del 2019 sobre la cual se tiene que recalcular a su vez la base del 2020, o sea, serían los ₡10 mil millones más el 2,32%, los ₡10 mil o lo que diga la Sala Constitucional.
Sin embargo, finalmente prevaleció que solo se aplicara el porcentaje de inflación. En la UCR esto significó una mayor preocupación.
El análisis de la Oplau de la UCR tomó este dato como parámetro para hacer una proyección desde 2020 hasta 2024. Si durante todos esos años se aplica sólo un crecimiento por inflación en el FEES, proyectado en un promedio de entre 2,95% y 2,32%, los recursos de la principal casa de enseñanza superior del país crecerían apenas en ₡23 mil millones durante el periodo.
Además, suponiendo un crecimiento anual del 5% en los ingresos propios (según porcentaje histórico),estos crecerían en apenas ₡5.101 millones.
Es decir, en total los ingresos pasarían de ₡298 mil millones en 2020 a ₡327 mil millones en 2024. Contrario a los gastos que crecerían a una mayor velocidad, alcanzando los ₡353 mil millones en 2024.
"Esta proyección señala un crecimiento muy grande del déficit, que se obtendría si se aplican los mismos supuestos; nótese que la variación de los supuestos depende de la Institución, de las decisiones que tome la Universidad o los acuerdos que se lleguen a tomar con respecto al FEES (…) Si se hace una extrapolación, que no es desde el punto de vista riguroso lo óptimo, se obtiene una idea de qué sucedería si no cambia nada. Es una situación evidentemente muy crítica", expuso el rector Jensen ante el Consejo.
La complicada situación financiera de la UCR se agudiza en especial porque prácticamente siete de cada diez colones que recibe serán usados para pagar su planilla.
Esto no implicaría un problema en una entidad en donde su principal activo es el personal de docencia e investigación; sin embargo, la complicación está en la poca posibilidad de hacer cambios debido a la existencia de una convención colectiva que ata a la institución al pago de pesados pluses, como por ejemplo anualidades, escalafones y dedicación exclusiva.
Jensen dijo ante el Consejo que no se crearán nuevas plazas en 2020. En el análisis de la Oplau se tomaron en cuenta los incrementos obligados por la convención, de modo que entre 2020 y 2024 se produciría un incremento en las remuneraciones del 16,9%.
Es decir, mientras los ingresos totales de la Universidad crecerán en ese mismo periodo a un ritmo del 9,5%, los salarios lo harán casi al doble.
La alerta por la complicada situación financiera en la UCR implicó un inmediato golpe de timón, al menos para solventar lo que estaba más cerca: el presupuesto de 2020.
De primera entrada se gestó el compromiso de no aumentar la cantidad de plazas de la entidad.
Adicionalmente, todas las partidas no comprometidas no crecerán y el presupuesto ordinario de las unidades se mantiene exactamente igual. el único reajuste será para las sedes regionales, que tendrían un incremento del 3%.
Las partidas comprometidas obedecen a rubros como salarios, pagos de deuda entre otros. las no comprometidas involucran desde becas hasta algunos servicios y gastos de operación.
Otro de los aspectos analizados fue no realizar una reserva de dinero por si acaso se llega a perder un juicio existente con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Con las proyecciones de la Oplau se prevé un crecimiento en el sistema de becas del 7,5% todos los años, la no inclusión de nuevos proyectos de inversión, y crecimiento en servicios públicos por el orden del 10% en el 2020, y un máximo del mismo porcentaje de la inflación a partir de 2021.