Logo

Crisis epilépticas generaron más de 6.600 atenciones de emergencia en 2025, según CCSS

Por Ambar Segura | 5 de Abr. 2026 | 7:45 pm

Los servicios de emergencia en Costa Rica atendieron 6.604 casos por crisis epilépticas durante el 2025, de los cuales casi la mitad correspondió a personas entre los 20 y 44 años, según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Además, la institución registró 43.773 atenciones en consulta externa y 2.631 egresos hospitalarios relacionados con epilepsia en ese mismo periodo.

Los especialistas insisten en la necesidad de fortalecer el acompañamiento psicológico y promover estilos de vida saludables para las personas que padecen esta enfermedad.

A nivel mundial, cifras de la Organización Mundial de la Salud y el Estudio sobre la Carga Global de la Enfermedad (GBD) 2021 estiman que alrededor de 51 millones de personas viven con epilepsia, con 2,4 millones de nuevos diagnósticos cada año.

La epilepsia es un trastorno neurológico común provocado por descargas eléctricas en el cerebro, lo que puede generar convulsiones, confusión, pérdida de conciencia, movimientos involuntarios y rigidez corporal.

El psicólogo clínico y docente de la Escuela de Psicología de la Universidad Hispanoamericana, Diego Ballestero, explicó que esta condición puede aparecer en cualquier etapa de la vida debido a factores genéticos o enfermedades como tumores cerebrales, accidentes cerebrovasculares, infecciones del sistema nervioso y trastornos metabólicos.

Como ejemplo, indicó que el año pasado la CCSS brindó 666 atenciones en consulta externa a menores entre 0 y 9 años.

Ballestero señaló que la epilepsia es una condición multifactorial en la que los estilos de vida influyen significativamente. El consumo de sustancias, el uso de drogas y la ingesta excesiva de alcohol pueden desencadenar crisis epilépticas.

El especialista destacó la importancia de que tanto los pacientes como su entorno comprendan la enfermedad y su evolución. Añadió que muchas personas enfrentan estigmas sociales al no poder controlar una crisis en cualquier momento.

También subrayó la relevancia del acompañamiento psicoterapéutico como un espacio seguro para la expresión emocional, así como la necesidad de contar con una red de apoyo que sepa cómo actuar ante una emergencia.

En cuanto al tratamiento, enfatizó en la adopción de hábitos saludables, como mantener una buena alimentación, realizar actividad física y priorizar el descanso. Respetar las horas de sueño y evitar la sobreestimulación, especialmente antes de dormir, son factores clave para el manejo de la enfermedad.

Para las personas recién diagnosticadas, recomendó comunicar su condición en centros educativos y lugares de trabajo, con el fin de que quienes les rodean sepan cómo actuar ante una eventual crisis.

Comentarios
0 comentarios