Costa Rica ya sufre 25 femicidios por tercer año consecutivo
Desde 2007, han ocurrido 483 crímenes motivados por violencia de género
Costa Rica ya registra un tercer año consecutivo con más de 25 femicidios: así lo confirman las estadísticas recolectadas por el Observatorio de Violencia de Género contra las Mujeres del Poder Judicial.
Durante todo el 2022, se registraron 25 casos mientras que el año anterior, fueron 26 femicidios que azotaron el país. Este 2024 ya alcanzó esta cifra de 25, de acuerdo con el análisis más reciente con corte al 12 de diciembre.
Es decir, todavía quedan 19 días por contabilizar, en medio de una época en la cual aumenta la siniestralidad. Randall Zúñiga, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), alertó que este año podría cerrar con más cantidad de homicidios contra mujeres motivados por razones de género.
"El tema de las mujeres es bastante preocupante: el año pasado fueron 73 fallecidas, este año va a ser un poquito menos, pero siempre importante.
En el caso de los femicidios va a ser muy similar, vamos a andar en más de 24 femicidios, más o menos", señaló el jefe policial el pasado martes 17 de diciembre.
Desde 2007, han ocurrido 483 femicidios. Estos números se tornan más preocupantes cuando todavía quedan 36 muertes violentas de mujeres por clasificar por parte de la Subcomisión Interinstitucional de Prevención de Femicidios.
La razón es que al 12 de diciembre, la Fiscalía de Género no había tenido ninguna información derivada de la investigación o bien la oportunidad de acceder a la misma, ni siquiera de carácter preliminar.
Elizabeth, Nadia, Estefany, Kelyn, Kimberly, Mildroren, Loida, Rebeca, Katherine, Marisol, Carolina, Aracelis, Natalia, Nancy, Ana, Emilce, Jenny, Floribeth, María, Clara y Julieta son algunos nombres de las mujeres que han sido asesinadas por hombres, a causa de la violencia de género durante este 2024.
La menor de las víctimas tenía apenas 16 años, pero los femicidas no han discriminado edad y también han matado incluso adultas mayores, como fue el caso de Julieta, de 67 años.
Los viernes han sido los días más mortales, registrando 7 femicidios a lo largo del año. Cuatro casos se registraron un martes, mientras que los lunes y sábado registran 3 crímenes cada día.
Puntarenas es la provincia más violenta para las mujeres, registrando 6 femicidios hasta inicios de noviembre. San José y Alajuela reportan 4 casos cada uno, mientras que Heredia, Limón y Guanacaste han sido el epicentro de la muerte de 2 mujeres cada provincia.
16 de las mujeres asesinadas eran madres de un total de 40 hijos que quedaron huérfanos, 23 de los cuales son menores de edad. Desde el 2007, el país se ha visto enlutado por al menos 17 femicidios cada año.
El pasado 25 de noviembre se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Larissa Arroyo académica del Instituto de Estudios de la Mujer de la Universidad Nacional, considera que estas cifras son un reflejo de que el Estado ha fallado durante la última década.
El Estado es el principal responsable de prevenir y erradicar la violencia basada en género, incluyendo los femicidios, y también de garantizar el derecho a la justicia, es decir, la no impunidad. Las acciones estatales en la última década han sido insuficientes.
Si bien es cierto hay responsables individuales y directos que son los femicidas, la responsabilidad mayor radica en el Estado costarricense de evitar la discriminación basada en género y la violencia en manera específica como lo es el femicidio.
Esto es importante porque nos damos cuenta de que tenemos que atender una multitud de problemas alrededor de esto. Desde la falta de asignación de recursos, porque no se suele poner como prioridad, así como el elemento técnico. No cualquier persona puede estar al frente del Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu).
Necesitamos revisar la asignación de recursos, la voluntad política y el liderazgo para erradicar la cultura machista y sexista que tenemos, que lo que hacer es perpetuar esta discriminación que dentro de ella, está la violencia.
El director del OIJ, Randall Zúñiga, explicó en mayo anterior que existe una tendencia de los asesinos de intentar deshacerse de los cuerpos.
"Son situaciones en las cuales matan a la persona de previo y posteriormente se interpone la denuncia. Ellos lo que hacen es en la actualidad, disponer del cuerpo y tratan de ocultarlo, para que no se pueda verificar el homicidio.
Sin embargo, el OIJ siempre les llega. Haya cuerpo o no haya cuerpo, siempre está la convicción de poder sentar las responsabilidades", manifestó el jerarca del Organismo.
Cifras alarmantes
No cualquier asesinato de una mujer es categorizado como un femicidio. De acuerdo con el Observatorio de Violencia de Género contra las Mujeres, existen definiciones específicas en la legislación para determinar que un asesinato se convierte en un femicidio.
La primera está incluida en el artículo 21 de la Ley Penalización de Violencia contra las Mujeres del 2007 y modificada en 2021. Básicamente, se refiere a muertes perpetradas por parejas de las víctimas.
Se le impondrá pena de prisión de veinte a treinta y cinco años a quien dé muerte a una mujer con la que mantenga o haya mantenido una relación o vínculo de pareja, sea matrimonial, unión de hecho, noviazgo, convivencia, de no convivencia, casual u otra análoga, aun cuando medie divorcio, separación o ruptura, siempre que la conducta no constituya un delito más grave o previsto con una pena mayor.
El segundo tipo de femicidio que se contabiliza en Costa Rica es el ampliado. Esta es una estadística para visibilizar aquellas muertes de mujeres, también por razones de género, pero que no están contempladas en los supuestos del artículo 21 de la LPVcM y durante muchos años, su único sustento normativo fue el artículo 2 de la Convención Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, mejor conocida como "Convención de Belém do Pará".
El tercer tipo, femicidio en otros contextos, fue establecido mediante la inclusión del artículo adicional a la Ley de Penalización de Violencia contra las Mujeres, y se aplica para las muertes ocurridas después del 23 de agosto de 2021.
Se incluye cuando el asesinato fue cometido por algún amigo, pariente, autoridad, relación de poder, consanguinidad o afinidad con la víctima. Cuando el autor del crimen es una persona con antecedentes de violencia de género, sea explotador sexual y tratante de personas, también se considera femicidio.
Otra consideración es si existió rechazo previo de la mujer para mantener algún contacto sexual, si el homicida intentó ocultar alguna violación, o si la muerte se da por un ajuste de cuentas por crimen organizado.

