Contraloría insiste en ordenar incentivos salariales
Avanzar hacia un salario uniforme impactará positivamente

La contralora general de la República, Marta Acosta, sostuvo que se debe avanzar hacia un régimen equitativo. (CRH).
La contralora general de la República, Marta Acosta, insistió este miércoles a los diputados que aprueben legislación para ordenar los incentivos salariales en el sector público.
Acosta hizo el señalamiento en una audiencia en la comisión especial de la Asamblea Legislativa, que estudia el proyecto de ley de fortalecimiento de las finanzas públicas.
"Hay que tomar decisiones para resolver este tema, que es estrucutral, no es sencillo, pero deben darse los primeros pasos", dijo.
Según expuso, el empleo público es fundamental para el crecimiento económico
y social del país, pero debería ser vigoroso, justo, equilibrado, equitativo y transparente.
La Contralora puntualizó que los principios que deben regir los esquemas remunerativos en el sector público son los siguientes:
- Igual salario debe darse por el mismo trabajo realizado bajo las mismas condiciones.
- Los niveles de compensación deben revisarse periódicamente para garantizar la validez del esquema.
Las medidas propuestas, según Acosta, impactarían positivamente en la gobernanza, producción y distribución de los bienes y servicios públicos, política económica, implementación de la política fiscal y sostenibilidad fiscal.
Agregó que si se aplica el régimen de salario uniforme de forma gradual a los funcionarios públicos de nuevo ingreso, el gasto salarial sería levemente mayor a las erogaciones que se presentarían de mantener las condiciones actuales para todos los funcionarios durante los primeros 12 años. Pero después de dicho año se observaría lo contrario.
Un informe de la Contraloría General de la República (CGR) reveló la semana pasada que el desorden con los incentivos salariales provoca diferencias de hasta ¢3 millones en los sueldos de empleados que tienen el mismo título y la misma plaza en el Gobierno Central.
Incluso concluyó que hay funcionarios que ganan más que sus propios jefes y que existen reconocimientos basados en el desempeño, pero que se entregan a todos por igual.
También determinó que los incentivos salariales representan un 44,3% de los ingresos de los empleados públicos.