Consejos para vivir el proceso electoral sin afectar la salud mental

El proceso electoral del presente año está marcado por un ambiente de alta polarización política que podría estar generando un impacto significativo en el bienestar emocional de la ciudadanía costarricense, según una especialista en salud mental de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
Marianela Viales, psicóloga y coordinadora de la Comisión Institucional de Salud Mental de la UNED, explicó que los siguientes factores pueden impactar el bienestar emocional:
- Sensación de pérdida de control frente al futuro.
- Incertidumbre.
- Temor a cambios sociales o económicos.
- Percepción de amenazas a la estabilidad personal o colectiva.
En el caso de los jóvenes votantes, la sobreexposición a noticias, redes sociales y debates políticos generan confusión, saturación emocional, malestar, desesperanza o apatía política.
"En la población en general, el consumo constante de contenido cargado de conflicto, desinformación o alarmismo activa estados de alerta prolongados que repercuten en el sueño, la concentración y el bienestar emocional", señaló Viales.
Debido a las tensiones políticas, los espacios cotidianos como conversaciones familiares o comunitarias pueden convertirse en escenarios de confrontación, donde la diversidad de pensamiento se percibe como amenaza, lo que genera un desgaste afectivo en los vínculos.
Por otro lado, cuando las comunidades más vulnerables sienten que sus necesidades y derechos no están representados en las campañas electorales, experimentan frustración, invisibilización, desesperanza y pérdida de confianza social.
Recomendaciones
Para sobrellevar el proceso electoral sin afectar el bienestar mental la psicóloga recomendó:
- Vivir el proceso electoral de manera pacífica, como una oportunidad de participación democrática.
- Apostar por una participación consciente, respetuosa y reflexiva.
- Regular el consumo de redes sociales, estableciendo límites y priorizando fuentes confiables.
- Practicar la escucha activa y la comunicación asertiva, entendiendo que pensar distinto no implica amenaza, sino diversidad de pensamiento.
- Evitar discusiones políticas cuando las emociones están desbordadas.
- Recordar que el voto es un derecho y una responsabilidad, no una batalla personal ni colectiva.
- Priorizar el autocuidado emocional y el bienestar relacional por encima de ganar una discusión.