Congreso condena carrera armamentista de Nicaragua
Frente Amplio y 6 diputados del PAC rechazaron la moción
La Asamblea Legislativa condenó esta tarde la carrera armamentista de Nicaragua y apoyó al Gobierno de Costa Rica para que ejerza el derecho que le asiste de proteger la seguridad nacional en las instancias internacionales pertinentes.
La propuesta, que fue impulsada por el Movimiento Libertario, recibió 27 votos a favor.
Sin embargo, fue rechazada por la fracción legislativa del Frente Amplio y 5 diputados del Partido Acción Ciudadana (PAC): Henry Mora, Epsy Campbell, Ottón Solís, Franklin Corella y Marcela Guerrero. En total, 13 legisladores votaron en contra.
La moción indica que el Congreso "condena la carrera armamentista en la que ha entrado el Gobierno de Nicaragua con la compra de armamento, vehículos y posiblemente aeronaves de guerra, con fines ofensivos, lo cual interpretamos como un acto intimidatorio y una amenaza a la soberanía y paz del pueblo costarricense".
Según el planteamiento, Nicaragua inició un rearme injustificado de su ejército con la compra de 50 tanques T-72 y posiblemente un lote de aviones de combate rusos.
"Considero que el rearme que está haciendo el Gobierno de Nicaragua de sus fuerzas militares es una clara y evidente amenaza a la soberanía y la paz del pueblo costarricense, si lo hicieron con dragas en el caño de la Isla Calero, lo podrán hacer con tanques de alta capacidad ofensiva", declaró el diputado Otto Guevara, jefe de la bancada libertaria.
Ligia Fallas, del Frente Amplio, adujo que votó en contra porque es una intromisión en los asuntos internos de otro país y porque es prácticamente una declaratoria de guerra a Nicaragua.
"Lo que le estamos haciendo es una declaración de guerra con esa moción que se presentó aquí. Eso es una irresponsabilidad total, mientras que hay una total incongruencia (de Costa Rica) a la hora que le otorga los permisos a los buques norteamericanos artillados, helicópteros y marines con inmunidad", sostuvo.
Corella, por su parte, manifestó que no considera una amenaza la compra de armamento por parte de Nicaragua.
