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Confundir la influenza con un resfriado puede traerle serias consecuencias

Por Agencia / Redacción | 16 de May. 2019 | 6:12 am

(CRHoy.com)- Aunque los síntomas pueden ser parecidos, la influenza está lejos de ser un simple resfriado y confundir estas dos afectaciones puede provocar que la primera se complique y los pacientes tengan que sufrir desde una hospitalización, hasta en los peores casos, la muerte.

La influenza estacional es una infección viral aguda. Pocos reconocen su gravedad, pero cada año 772 mil personas en promedio deben ser hospitalizadas, y entre 41 mil y 72 mil fallecen como consecuencia de ella en la región de las Américas.

La forma más eficaz de prevenir complicaciones graves es con la vacunación. Dicha vacuna se aplica en nuestro país desde hace varios años a las poblaciones de riesgo (menores entre los 6 meses de edad y 6 años), adultos mayores, embarazadas y personas con afectaciones crónicas como la diabetes.

Aún así, cuando hay campañas de vacunación, las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) tienen que batallar para que las personas acudan a los centros de salud, incluso, para que los padres de familia lleven a sus hijos y cumplan con su responsabilidad legal de protegerlos.

De acuerdo con las autoridades, muchas personas se quedan sin la vacuna sea porque les da pereza asistir al centro de salud (aunque pueden llegar sin cita y casi que a cualquier hora), porque temen a las vacunas o porque piensan que la influenza es una enfermedad que no compromete su salud.

En un artículo publicado en el último Boletín de Inmunizaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), expertos explicaron mitos y verdades sobre la influenza y la vacuna para prevenirla.

Mito 1: La influenza es como un resfriado. FALSO

La influenza estacional se caracteriza por el inicio súbito de fiebre, tos (generalmente seca), dolores musculares y articulares, dolor de cabeza y puede presentar complicaciones graves que requieran hospitalización e incluso causar la muerte en personas con alto riesgo. Los resfriados son causados por otros virus y suelen presentarse como secreción nasal, irritación en la garganta y quizá un poco de fiebre.

Mito 2: La influenza puede ser una enfermedad muy grave y mortal. VERDADERO

Hay grupos de la población que tienen más riesgo de sufrir complicaciones por la influenza: embarazadas, niños menores de 5 años, gente mayor y personas con enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades pulmonares y cardíacas, aunque a veces niños y gente joven sin factores de riesgo también pueden presentarlas. Estudios muestran que pacientes hospitalizados con influenza que no han sido vacunados, tienen entre 2 y 5 veces más riesgo de morir que aquellos que han sido previamente vacunados.

Mito 3: La vacuna puede causar la infección por influenza. FALSO

Las vacunas contra la influenza se han usado desde hace décadas, son seguras y no causan la influenza. Ninguna de los dos tipos de vacunas existentes -la que se administra con un pinchazo y contiene virus inactivados, o la que se aplica por espray nasal y contiene virus atenuados-, pueden producir la enfermedad. Luego de vacunarse, el cuerpo necesita alrededor de dos semanas para estar protegido, tiempo durante el cual la persona puede contraer la influenza u otros virus respiratorios con síntomas parecidos, y creer erróneamente que contrajo la gripe de la vacuna.

Mito 4: Los eventos adversos de la vacuna son graves. FALSO

Como cualquier otra vacuna o medicamento, existen eventos adversos a la vacunación de influenza. Sin embargo, los eventos adversos más frecuentemente relacionados con la vacuna son leves, y se trata principalmente de dolor y enrojecimiento en el sitio de inyección.

Mito 5: La vacuna de la influenza no es efectiva. FALSO

La efectividad de la vacuna, es decir, la protección que brinda, suele ser moderada (del 40 al 60%) y varía cada año. Su efectividad también varía según la edad, el estado de salud y si los virus que circulan son similares a aquellos para los que protege la vacuna. La vacunación de las embarazadas es clave para proteger al bebé, dado que la vacuna no se recomienda en niños menores de seis meses. En la temporada de influenza 2017-18 en Estados Unidos, se estimó que la vacuna evitó 7 millones de casos, 109.000 hospitalizaciones y 8.000 muertes relacionadas con la influenza. Asimismo, la evidencia sugiere que, si una persona se vacuna frente a la influenza y se contagia, la enfermedad será menos grave que si no se hubiera vacunado, lo que puede evitar complicaciones, hospitalización y hasta la muerte.

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