Condenan a empresaria por aleteo de tiburón en Puntarenas
El pasado 7 de febrero, el Tribunal de Juicio de Puntarenas impuso una sanción penal de seis meses de prisión contra una empresaria taiwanesa que llevó a puerto aletas de tiburón desprendidas del cuerpo del animal y unidas con alambre, práctica conocida como aleteo y considerada ilegal por normas nacionales e internacionales.
La empresaria de apellido Tseng fue señalada por un aparente vínculo con el trasiego de 151 piezas de aletas de tiburón, ocurrido el 4 de octubre de 2011. La denuncia expuso que la embarcación Wan Jia Men 88, cuya representante legal era Tseng, fue aparentemente sorprendida desembarcando aletas de tiburón sin el lomo. El objetivo de la empresaria era vender en el exterior únicamente las aletas.
El caso fue a juicio, pero la empresaria fue absuelta el 7 de abril del 2014.
La Fiscalía de Puntarenas apeló la decisión y el caso volvió a Tribunales. Esta es la primera vez que el comercio ilegal de aletas de tiburón es castigado penalmente en el país.
En un principio los fiscales solicitaron dos años de prisión contra Tseng y ahora se le imponen seis meses de cárcel. La sentencia final señala que la empresaria es responsable "del delito de ordenar la descarga de aleta de tiburón sin el respectivo cuerpo, en perjuicio de los recursos naturales" de Costa Rica.
Marco Quesada, Director del programa Costa Rica de Conservación Internacional (CI) reaccionó con satisfacción. "Nos alegra que, desde el Poder Judicial, el país envíe la clara señal de que su prioridad es proteger la sostenibilidad del país. La respuesta ante una práctica innovadora de aleteo, fue buena. Los pescadores responsables y las autoridades pesqueras y ambientales lo sabrán reconocer y aplaudir. En Conservación Internacional reiteramos nuestro compromiso con la pesca sostenible, las gestión transparente de recursos marinos y el control de las regulaciones ambientales del país".
"Esta es una sentencia histórica, pues es la primera vez que existe una condena penal por aleteo. Aplaudimos el esfuerzo de la Fiscalía por hacer cumplir las leyes nacionales y los compromisos internacionales de Costa Rica. Esperamos que sea un precedente que ayude a evitar que se repita esta práctica.", dijo Gladys Martínez, abogada de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA).
AIDA y CI ayudaron en la resolución del caso, asesorando con argumentos de derecho internacional el trabajo de la Fiscalía. De acuerdo con la legislación costarricense, tras la pesca, las aletas deben llegar al puerto unidas naturalmente al cuerpo del tiburón. Cuando son separadas, el cuerpo es arrojado al mar para así poder refrigerar en los barcos pesqueros la mayor cantidad posible de aletas.
El aleteo de tiburón es un delito penado en Costa Rica por los artículos 139 y 40 de la Ley de Pesca y Acuicultura.