¿Cómo operan Los Maruja? La dominante y antigua banda que controla el narco y la violencia en Cartago
El nombre de la banda conocida como "Los Maruja" ha tomado mayor relevancia en los últimos meses, a partir de una disputa con otro bando en medio de la intensificada guerra criminal que se vive en Cartago y que ya ha cobrado la vida de alrededor de 26 personas durante este 2026.
Sin embargo, su existencia se remonta a hace más de 20 o 30 años, lo que la convierte en una de las estructuras criminales más antiguas y arraigadas en la Vieja Metrópoli.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) reconoce que las raíces de esta estructura se establecieron entre la década de 1990 y los años 2000, cuando comenzaron a consolidar puntos de venta de droga, en una época en la que predominaba el trasiego de marihuana y cocaína, y en menor medida el crack.
En sus inicios, las pugnas y rivalidades territoriales eran escasas, pues las operaciones se concentraban en un punto muy específico. El surgimiento de Los Maruja coincide con el desarrollo de asentamientos informales en Los Diques, hace muchos años en las cercanías del río Reventado.
El crecimiento habitacional en esta zona —la de mayor influencia del grupo— permitió el afloramiento de puntos de control que se comenzaron a establecer. Históricamente, no enfrentaban mayores conflictos con otros grupos, debido a que terceros evitaban incursionar en ese territorio.
Aunque Los Diques sigue siendo el epicentro de su operación, la organización ha intentado expandirse hacia otras zonas de Cartago, como Paraíso y Orosi, ampliando progresivamente su radio de acción.
Orígenes y liderazgos
Actualmente, Los Maruja son liderados por dos hermanos de apellido Sánchez. Uno de ellos se mantiene en prisión, mientras que el otro optó por alejarse de la zona de mayor riesgo para evitar atentados o ser capturado con mayor facilidad por la policía.
Se trata de uno de los grupos criminales más resilientes, dado que ha resistido múltiples investigaciones policiales, la muerte de algunos de sus líderes y la captura de varios de sus integrantes.
Como si se tratara de una estructura familiar, la actividad narcotraficante ha pasado por varias generaciones de allegados. De hecho, el nombre proviene de una persona que lideró la agrupación en algún momento de su historia.
Los actuales cabecillas han mantenido tanto el nombre como el control territorial, al punto de que en Cartago su presencia es ampliamente reconocida, especialmente entre quienes se desenvuelven en el mundo criminal.
Vladimir Muñoz, subdirector a. i. del OIJ, explicó que ese dominio les permite mantener cautivo a un amplio mercado de consumidores de droga.
"Mantenerse en el tiempo les ha permitido mantener una clientela fija o un lugar donde ellos tenían antes la hegemonía en la venta de drogas, a pesar de que un líder está detenido y el otro líder se encuentra en libertad, pero que ya aparentemente no vive en la zona y se se mantiene afuera", detalló el jefe policial.
Alianza contra ellos
Este grupo ha demostrado una alta capacidad de resistencia, no solo ante las acciones policiales, sino también frente a los ataques de otras organizaciones criminales, como ocurre actualmente.
La ola de homicidios en Cartago responde, en parte, a una disputa entre Los Maruja y una alianza conformada por el grupo conocido como Los Chacales, Julio Gómez —alias "El Gordo"— y Los Gery, quienes se unieron para disputar el control de Los Diques.
El OIJ maneja la hipótesis de que esta coalición identificó ese sector como altamente rentable para la venta de drogas, debido al flujo constante de dinero que genera esa economía ilegal.
"Los Maruja controlaban una zona que desde el punto de vista criminal era de mucho interés por porque es un punto muy importante de venta de drogas, algunos grupos quisieron empezar a meterse ahí con pequeñas células y ahí empezó la pugna. Eso es algo que ha empezado a generar homicidios", destacó el jefe policial.
Moviendo los hilos desde fuera
En Los Maruja se repite un patrón común entre los líderes de organizaciones criminales: en momentos de alta conflictividad, optan por salir de sus zonas de influencia para reducir riesgos.
Cuando una banda evoluciona de un esquema familiar a una estructura delictiva más compleja, con división de funciones, sus líderes se convierten en objetivos tanto de rivales como de las autoridades, lo que los lleva a trasladarse a zonas más alejadas.
Un caso similar es el de Julio Alberto Gómez Pérez, alias "Gordo Julio", uno de los rivales, quien fue detenido en Orotina, lejos de Cartago, donde se ocultaba junto a su madre y su hermano.
"En el caso del Gordo Julio, que recién se finalizó, pues vimos como ellos vivían incluso en algunos residenciales de más más alta plusvalía, fuera lo usual para ellos y desde ahí dirigían sus actividades.
En las zonas del sur de la capital, en las zonas de Alajuelita, hemos visto como los líderes se van a residir a otros sectores del oeste de la capital de alta plusvalía y desde allí manejan sus negocios", explicó Múñoz.
Esto les permite alejarse de las zonas más conflictivas, reducir su exposición y, al mismo tiempo, llevar un estilo de vida más ostentoso, financiado con recursos provenientes de actividades ilícitas.
En distintos momentos, Los Maruja también han intentado incursionar en territorios dominados por otros grupos, como la urbanización Manuel de Jesús Jiménez, Los Llanos de Santa Lucía en Paraíso y sectores de El Guarco.
Entre sus rivales, "Gordo Julio" ya fue capturado y cumple seis meses de prisión preventiva. Su organización, que operaba en Manuel de Jesús, Paraíso y Quircot, ha sido debilitada.
En cuanto a Los Chacales, tras varios operativos de la Policía de Control de Drogas (PCD), fue detenido Jorge Luis Segura Solano, conocido como "Jorgito Chacal", mientras que permanece en fuga Agustín Eduardo Segura Meoño, alias "Guty Chacal". Ambos primos dirigen esta agrupación y son descendientes de los cabecillas originales activos desde inicios de los años 2000.
Finalmente, figura Los Gery, otro grupo criminal de larga trayectoria en Cartago, especialmente en La Unión, liderado por los hermanos Gary Alexander y Gery Alexander Campos Barrantes. Con presencia histórica en distritos como San Diego, Tres Ríos, Concepción y Dulce Nombre, actualmente enfrentan un juicio por narcotráfico y otros delitos.














