Comer para conservar la energía: la clave para pacientes con cáncer
Comer para conservar la energía. Esta es la regla de oro que deben seguir las personas que son diagnosticadas con cáncer colorrectal.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) este tipo de cáncer ocupa el tercero entre los más padecidos por los hombres (al 2012 se reportaron 746 mil casos) y el segundo en mujeres (614 mil en el mismo año) a nivel global.
En Costa Rica tanto en hombres como en mujeres, es la tercera causa de cáncer. En el año 2015 se diagnosticaron 924 casos nuevos y fallecieron cerca de 446 personas, según explicó Vanessa Campos, gerente médico de Roche Centroamérica y Caribe (CAC) y médico cirujano.
Cambios en la nutrición
Las personas con este tipo de padecimiento deben hacer un cambio en su plan nutricional, pues en adelante va a necesitar comer para conservar la energía, sobrellevar el tratamiento de la enfermedad y mantener la mejor calidad de vida posible, según detalló Ann Echeverri, médico asistente de la Unidad de Soporte Nutricional del Hospital San Juan de Dios.
Echeverri dio algunas recomendaciones generales para las personas que padecen esta enfermedad:
[tabs slidertype="simple"] [tab]Ingerir más queso, leche y huevos (si existe una adecuada tolerancia). [/tab] [tab]Añadir proteínas y calorías a la dieta, para ayudar a mantener el peso y el músculo. [/tab] [tab]Disminuir el consumo de fibra, más que todo en los casos en los que el paciente tiene una colostomía reciente (bolsa externa colocada en la piel para recoger las heces). [/tab] [tab]Incluir salsas y caldos en sus comidas, para masticar y digerir mejor los alimentos.[/tab] [tab]Tomar mucho líquido y más que todo en los días que no puede comer. Se recomiendan entre 8 y 12 vasos por día; preferiblemente, líquidos que tengan calorías o aporten energía como jugos, leche (si tolera), yogur, refrescos, sopas, cremas o algún suplemento nutricional apropiado.[/tab] [tab]Beber sustitutos líquidos de alimentos para obtener más proteínas y calorías. [/tab] [tab]Tratar de comer porciones pequeñas, aunque no tenga apetito, ya que la alimentación debe ser parte del tratamiento.[/tab] [tab]Ingerir alimentos ricos en calorías y con mucha proteína, para mantenerse fuerte y evitar o reparar cualquier inconveniente que el tratamiento cause en los tejidos del cuerpo. [/tab] [tab]Si algún día no puede comer, se recomienda distraerse de otras maneras para sentirse mejor e ingerir alimento cuando pueda. [/tab] [tab]Si el paciente tiene problemas con la alimentación, un profesional en nutrición le puede ayudar a incorporar los cambios necesarios en las comidas para mejorar su salud.[/tab] [/tabs]
Un cambio en los hábitos de evacuación como diarrea, estreñimiento o reducción del diámetro de las heces fecales (excremento) por varios días; sensación de que necesita defecar, la cual no desaparece después de tener una evacuación; sangrado rectal con sangre roja brillante; debilidad y cansancio, son algunos de los síntomas de dicha enfermedad.
La doctora Echeverri comentó que las personas deben minimizar el riesgo de sufrir infecciones, por lo que es recomendado tomar las siguientes previsiones:
[tabs slidertype="simple"] [tab]Cocinar la carne, el pollo, pavo y los huevos. Las carnes no deben estar rosadas en su interior y los huevos deben ser duros. [/tab] [tab]Usar una tabla para frutas y verduras y otra para las carnes. [/tab] [tab]Eliminar la ingesta de pescado y mariscos crudos (ceviche o sushi) y de alimentos o bebidas vencidas. [/tab] [tab]Ingerir jugos, productos lácteos y miel solamente pasteurizados.[/tab] [tab]Lavar todas las verduras y frutas antes de comerlas, incluidas las cáscaras y superficies duras como la del melón o piña. [/tab] [tab]Descongelar las carnes y el pescado en el propio refrigerador o en el horno de microondas. [/tab] [tab]Lavarse las manos, lavar cuchillos y limpiar las superficies donde se prepara la comida antes y después de alistar los alimentos. [/tab] [tab]Excluir las visitas a restaurantes buffet o de autoservicio. [/tab] [tab]Cocinar la carne, el pollo, pavo y los huevos. Las carnes no deben estar rosadas en su interior y los huevos deben ser duros. [/tab] [tab]No comprar alimentos a granel. [/tab] [/tabs]
Factores de riesgo
Hay factores de riesgo modificables y no modificables, que pueden desencadenar en cáncer colorrectal.
Modificables:
- Sobrepeso u obesidad.
- Inactividad física: se recomiendan mínimo 150 minutos de moderada intensidad o 75 minutos de alta intensidad por semana.
- Consumo carnes rojas y procesadas: se debe disminuir la ingesta de tocineta, salchichas y otros delicatesen. Además, ingerir porciones pequeñas de carnes rojas.
- Ingesta de alcohol: la Sociedad Americana contra el Cáncer recomienda a las personas que beben licor, limitarlo a dos tragos por día en hombres y uno en mujeres.
- Fumado.
No modoficables:
- Las personas mayores de 50 años e individuos que sufren colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn o diabetes tipo 2.
- El riesgo también es ligeramente mayor en los hombres que en las mujeres.
- Individuos con antecedentes personales de pólipos en el colon o recto y de cánceres previos de tipo colorrectal, mama, endometrio u ovario.
- Quienes cuenten con un historial familiar de cáncer colorrectal o presentan síndromes hereditarios como poliposis adenomatosa familiar y síndrome de Lynch.

