Colombia y Panamá detuvieron a 4 socios de los narcos ticos “Papillo” y “La Güera”
Autoridades policiales y judiciales de Colombia y Panamá detuvieron a cuatro supuestos socios de los costarricenses Franklin Viveros, alias "Papillo", y Shirley Gómez, alias "La Güera", pareja detenida el pasado 9 de marzo para ser extraditada a Estados Unidos, donde serán juzgados por narcotráfico.
Viveros es colombiano de nacimiento, pero naturalizado costarricense, y desde hace unos 20 años es considerado uno de los enlaces en Costa Rica de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Dos semanas después, la Fiscalía General de Colombia capturó a tres personas que forman parte de la organización liderada por Viveros y Gómez desde Costa Rica.
Se trató de un operativo transnacional que se centró en Cali y Buenaventura, ambas ciudades del departamento colombiano del Valle del Cauca, así como en la capital, Bogotá. Esta permitió la detención de Édgar Santiago Barbosa Andrade, Jorge Sánchez Gamboa y Francisco Mantilla Angulo.
El cuarto sospechoso fue detenido en Panamá: se trata de Óscar Enrique Virula Arredondo, quien también tendría participación en la red que garantizaba el tránsito de estupefacientes por Centroamérica con destino final a EE. UU.
Según el informe oficial, los capturados en Colombia serían responsables de adquirir la cocaína en Cauca, un foco crítico de producción y trasiego de esta droga, donde constantemente se realizan decomisos masivos y se desarticulan grandes grupos dedicados a este negocio ilegal.
La operación además de involucrar a las policías de cada país, fue coordinada por la Administración de Control de Drogas (DEA), que le ha seguido la pista al grupo mediante investigaciones, el cual tiene tentáculos en los tres países.
Estos cuatro socios de los costarricenses Viveros y Gómez también son requeridos en tribunales de Arizona para ser juzgados por narcotráfico internacional.
El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), rama de la Fiscalía colombiana, así como el Gaula Militar y la Armada Nacional de ese país, participaron en las detenciones.
Nexos con las FARC
Los detenidos habrían generado alianzas con la estructura de Dagoberto Ramos, una de las facciones más poderosas y violentas de las disidencias de las FARC en el suroccidente de ese país, que ejerce un fuerte control territorial y genera altos niveles de violencia en esa región colombiana.
El grupo de colombianos que trabajaba en la organización de los ticos se habría acercado a dicha agrupación para coordinar los envíos por vía marítima desde el Caribe colombiano y mantener contactos con narcotraficantes de otros países, según informó la Fiscalía de ese país.
El general José Luis Ramírez Hinestroza, director del órgano a cargo de las investigaciones, aseguró que el grupo desarticulado utilizaba diferentes rutas por el istmo centroamericano y por el Caribe para movilizar la droga, con células operativas en distintos puntos de la cadena de distribución.
Dentro de la investigación se evidenció que en 2024 esta organización delincuencial realizó coordinaciones para la negociación y el tráfico de cocaína desde Colombia hasta Centroamérica, utilizando a Costa Rica y Panamá como puntos de tránsito", destacó.
Envíos internacionales
Tal como reveló CR Hoy, Viveros aseguró durante un encuentro en julio de 2024 —que fue grabado por la DEA— que él era el dueño de la cocaína traficada, que daba órdenes a sus subordinados y que su grupo podía movilizar avionetas cargadas con droga desde Colombia cada 15 días, con cargamentos de entre 75 y 100 kilogramos.
En el encuentro también estaba Shirley Gómez, quien tenía a su cargo parte de la logística narco. La reunión fue con un supuesto cliente potencial, quien en realidad era un informante confidencial de la DEA. También hablaron sobre la compra de algunos kilos como muestra de la "calidad" y pureza de la cocaína.
Las investigaciones también apuntan a tentáculos de este grupo en México y a nexos con el Cártel de Sinaloa, una de las organizaciones más violentas y conocidas en el negocio de las drogas a nivel mundial. Las pruebas recabadas por la DEA incluyen, entre otras, grabaciones de audio y video, así como evidencia documental y física.
Desde 2008, Viveros fue perfilado a nivel internacional como enlace de las FARC en suelo costarricense y estuvo vinculado a un plan para secuestrar y asesinar al entonces ministro de Seguridad, Fernando Berrocal.
En julio de 2007, las autoridades detuvieron a cinco colombianos en Esparza y San José, sospechosos de idear un plan para ejecutar al exjerarca y a otros ministros; sin embargo, todos fueron deportados por su condición migratoria irregular y por ser considerados sujetos altamente peligrosos.
Viveros no fue detenido en ese operativo. No obstante, poco después, en marzo de 2008, fue deportado debido a que Migración descubrió que se había casado con una habitante de la calle para regularizar su condición en el país.
Cuando "Papillo" fue arrestado en San Rafael de Escazú el mes pasado, conducía un vehículo Toyota blanco. Al momento de su detención portaba una pistola marca Sig Sauer, calibre 9 mm, con 15 municiones sin percutir.
También le confiscaron dos teléfonos celulares, casi medio millón de colones y 200 dólares en efectivo, así como dos tarjetas bancarias, una licencia de conducir y otras pertenencias que llevaba en su billetera.




