Coligallero a guardaparques en Corcovado: “Si anduviera un puñal se lo ensarto”
El relato y las fotografías están incluidos en un expediente judicial que investiga la Fiscalía Ambiental y al que tuvo acceso CR Hoy

Los funcionarios detuvieron a varios sospechosos quienes realizaron amenazas verbales. La imagen fue tomada de un expediente judicial que contiene los hechos investigados. CRH
Cuatro hombres fueron detenidos el 24 de enero dentro del Parque Nacional Corcovado mientras extraían oro ilegalmente en el río Sirena. Durante el operativo, guardaparques del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) recibieron amenazas de muerte, hechos que quedaron consignados en un expediente judicial al que tuvo acceso CR Hoy.
El patrullaje avanzaba por un punto conocido como El Raicero, cuando los guardaparques detectaron huellas recientes de botas de hule que descendían hacia el río Sirena.
Desde una posición elevada y en alerta, uno de los funcionarios divisó a un hombre que caminaba sin notar la presencia policial. Al recibir la voz de alto, el sujeto ignoró la orden y huyó entre la vegetación.
Para los oficiales, no había duda: podía tratarse de un "campana", encargado de alertar a otros sobre la presencia de autoridades.
La respuesta fue inmediata. El equipo descendió hacia el río Sirena. Tras avanzar unos 800 metros, el humo confirmó sus sospechas.
Ocultos entre la maleza, los funcionarios observaron al menos cuatro hombres realizando labores de minería dentro del cauce, mientras otro permanecía en la orilla. Había herramientas, sacos improvisados y un fogón activo.
Uno cocinaba. Otros removían piedras con barras metálicas, palas y cateadoras en busca de sedimento con oro. Era un campamento en plena operación.
Los sospechosos contaban con GPS, bombas de agua y hasta una planta eléctrica, según el reporte contenido en el expediente.

Esta es la zona donde estaba operando el grupo. El daño en el río es evidente. la imagen fue tomada de un expediente judicial que contiene los hechos investigados.
Las amenazas: "en cualquier momento le vuelan bala"
El operativo cambió en cuestión de segundos. El mismo sujeto que había huido regresó al sitio y lanzó la advertencia: "Ahí viene la ley".
Los funcionarios se identificaron y dieron la voz de alto, pero los sospechosos intentaron escapar. Tras una persecución corta, cuatro de ellos fueron detenidos, mientras uno logró huir.
Durante el abordaje, uno de los individuos reaccionó de forma agresiva y lanzó una amenaza directa contra un guardaparques, advirtiéndole que "en días libres lo veo en la calle", según dice el expediente judicial.
Una vez controlada la situación, los oficiales confirmaron que ninguno de los sospechosos contaba con autorización para estar dentro del parque ni para realizar actividades extractivas.
El punto intervenido evidenciaba minería ilegal activa y cambio de uso de suelo en un área protegida. Los detenidos fueron informados de sus derechos y trasladados bajo custodia al centro operativo, para quedar a la orden de la Fiscalía.
Mientras continuaba el procedimiento, otro de los sospechosos aseguró: "por qué me abordan, qué pasa, que yo hubiera traído un puñal, y a la hora que ustedes me agarran, yo se los ensarto".
Las amenazas no quedaron ahí, otro de los coligalleros posiblemente operando para un grupo dijo esto a uno de los guardaparques: "en cualquier momento le vuelan bala".
Para las autoridades, estos operativos reflejan un fenómeno mayor. El fiscal ambiental Luis Diego Hernández ha señalado que detrás de estas actividades existe una organización que controla toda la logística, desde la extracción hasta el suministro de materiales y transporte.
Según explicó, estos grupos se estructuran para financiar, coordinar y sostener la actividad, incluso con el uso de sustancias peligrosas como mercurio o cianuro.