Cobertura de tres vacunas que se aplican en la infancia quedó rezagada en 2024
A pesar de estas cifras preocupantes, el país celebra avances importantes

(Foto de archivo con fines ilustrativos)
A pesar de que Costa Rica logró coberturas históricas de vacunación en la mayoría de sus esquemas durante 2024, tres vacunas quedaron rezagadas en sus niveles de aplicación, según el Ministerio de Salud.
Se trata de la segunda dosis de la vacuna contra sarampión, rubéola y paperas (SRP); la segunda dosis contra el virus del papiloma humano (VPH); y la vacuna Td, que protege contra el tétanos y la difteria. Estas inmunizaciones, aplicadas principalmente en edad escolar, no alcanzaron los niveles óptimos requeridos.
La vacuna Td, que debe administrarse a los 10 años y luego cada década, fue la que registró la cobertura más baja: apenas un 54 %. Esta cifra contrasta con el objetivo nacional y con la cobertura de la del VPH, que se aplica en el mismo contexto y momento.
Según el informe oficial, se están realizando revisiones para verificar posibles errores en el cálculo de la cobertura, ya que se trata de la única vacuna con un porcentaje tan reducido.
Por su parte, la segunda dosis del VPH, fundamental para prevenir el cáncer de cuello uterino y otros tipos de cáncer relacionados, alcanzó una cobertura de entre el 80 % y el 90 %, porcentaje aún insuficiente para lograr una protección amplia en la población escolar femenina de 10 años.
La tercera vacuna con cobertura por debajo de lo ideal es la segunda dosis de la SRP, aplicada a los 4 años. Aunque también se administra el mismo día que la vacuna tetravalente —que sí superó el 95 % de cobertura—, la SRP muestra una diferencia de 8 puntos porcentuales menos.
A pesar de estas cifras preocupantes, el país celebra avances importantes. Trece vacunas superaron el 95 % de cobertura, lo que representa niveles ideales que permiten proteger a la población mediante inmunidad de rebaño. Este logro no se registraba en Costa Rica desde hace muchos años, según el Ministerio de Salud.

En cuanto a la campaña del 2024 contra la influenza estacional, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) reportó una cobertura general del 90,4 %, con 1.355.355 dosis aplicadas. Sin embargo, el análisis por grupos revela marcadas diferencias:
- Embarazadas: 92,03 %
- Niños de 6 meses a 8 años: 30,1 %
- Adultos mayores de 65 años: 49,8 %
- Funcionarios de salud de la CCSS: 38,7 %
Las cifras reflejan un panorama mixto: mientras algunos grupos vulnerables están adecuadamente protegidos, otros siguen con coberturas muy por debajo de lo deseado.
Durante 2024, la Caja Costarricense de Seguro Social atendió por infecciones agudas de las vías respiratorias superiores, entre ellas la influenza, a 132.663 personas en el servicio de consulta externa y a 433.294 pacientes en el servicio de emergencias.
Este martes, la CCSS arrancó con la vacunación contra la influenza estacional correspondiente a la jornada 2025. Para esta campaña, adquirió 1.500.000 dosis del fármaco. Las personas incluidas en los grupos de riesgo podrán vacunarse en cualquier establecimiento de salud de la institución, siempre y cuando haya disponibilidad de dosis, sin importar su lugar de residencia.
Los grupos prioritarios son:
- Población infantil mayor de 6 meses y menor de 8 años, independientemente del riesgo.
- Adultos de 58 años en adelante, independientemente del riesgo.
- Embarazadas, independientemente de la edad gestacional.
- Población de 8 a 57 años con presencia de alguna enfermedad crónica (diabetes, cardiopatías, obesidad grado I, II, III o mórbida, enfermedades respiratorias crónicas —asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, bronquitis crónica o tuberculosis—, síndrome de Down, enfermedad renal, parálisis cerebral infantil, desnutrición severa y moderada, cáncer e inmunodeficiencias primarias, secundarias o adquiridas, vasculitis, asplenias funcionales y drepanocitosis).
- Trabajadores del sector salud de la CCSS (incluye contratos a terceros), el Ministerio de Salud, Cruz Roja, Bomberos y cuerpos policiales, así como funcionarios del SENASA, trabajadores del 9-1-1 y de Migración y Extranjería.
- Estudiantes de ciencias de la salud y técnicos afines que realizan campos clínicos en los establecimientos de salud de la CCSS.
- Funcionarios del CEN-CINAI, la Red Nacional de Cuido y Desarrollo Infantil (Red CUDI) e INCIENSA.
- Voluntarios de Cruz Roja y Bomberos.
- Cuidadores de adultos mayores en hogares de larga estancia.
- Personal docente de centros educativos (públicos y privados) de primer y segundo ciclo.
- Recolectores de residuos sólidos.