Cierre de Bancrédito fue una decisión de este gobierno
Gobierno creó condiciones propicias que llevaron al banco a ese punto

Los liberacionistas Sandra Piszk y Julio Rojas son del criterio que el cierre de las operaciones comerciales de Bancrédito obedeció a una decisión política del Gobierno. (Daniela Abarca/CRH).
El cierre de las operaciones comerciales del Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito) fue una decisión política del Gobierno.
Así lo manifestaron este miércoles diputados de los partidos Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC) y Frente Amplio durante la comparecencia del exgerente general de la entidad, Gerardo Porras, en la comisión especial de la Asamblea Legislativa que investiga créditos cuestionados otorgados por la banca estatal.
Los legisladores coincidieron en que el Gobierno creó condiciones propicias para llevar a Bancrédito hasta ese punto y que además no tomó decisiones oportunas para evitar la crisis.
"Hubo una decisión política para debilitar, para facilitar las condiciones necesarias para que efectivamente fuese necesario cerrar Bancrédito", sostuvo la liberacionista Sandra Piszk.
De acuerdo con los congresistas, hubo hechos puntuales que apuntan a que el Gobierno de Luis Guillermo Solís generó condiciones favorables para el cierre del banco.
Algunas de ellas fueron las siguientes:
- El 13 de febrero de 2017, la Junta Directiva del Banco de Costa Rica (BCR) acordó retirarle el apoyo financiero a Bancrédito, un banco que se había desarrollado como una entidad marcadamente provincial y sectorial.
- Esa decisión provocó que perdiera confianza en el mercado.
- Según dijo el exgerente general del banco ante los diputados, la decisión del BCR impactó de manera significativa, porque agravó los problemas de liquidez de Bancrédito.
- A pesar de que el Gobierno es accionista del BCR, no fue sino hasta el 11 de abril que ordenó invertir en Bancrédito porque tampoco podía capitalizarlo.
- El mismo Gobierno señaló, entre febrero y abril de 2017, que Bancrédito no tenía futuro comercial.
"Se propiciaron condiciones, especialmente de cara al público, para restarle confianza al banco… y esa fue una decisión de carácter político (…) Fueron condiciones propiciadas especialmente por el Gobierno y el Banco de Costa Rica que contribuyeron a deteriorar la confianza de la gente en Bancrédito", agregó Piszk.
Intención velada

El exgerente general de Bancrédito, Gerardo Porras, compareció el miércoles ante los diputados. (Daniela Abarca/CRH).
Con Piszk coincidió su compañero de bancada, Julio Rojas, quien aseguró que hubo elementos políticos en juego.
Según Rojas, cuando el BCR retiró el apoyo financiero a Bancrédito, el entonces gerente general del primero, Mario Barrenechea, advirtió que las autoridades no se tomaban en serio el problema del segundo, refiriéndose al Consejo Presidencial Económico.
El diputado incluso le preguntó a Porras cuántas veces fue a Casa Presidencial entre febrero y marzo de 2017 y el exgerente respondió que unas 20.
"¿Qué fruto tuvo usted en esas 20 veces?", le preguntó Rojas.
La respuesta de Porras fue: "¡Bueno, vea donde estamos!".
"Me parece que no había una claridad… ¡Cuidado sino una intención velada por cerrarlo por parte del Gobierno! Los números y las fechas son claras, y sobre todo las propias palabras del Gobierno y del BCR son clarísimas", concluyó.
Faltó apoyo

La legisladora Patricia Mora, del Frente Amplio, manifestó que hubo indiferencia e indolencia por parte del Gobierno. (CRH).
Rafael Ortiz, del PUSC, cuestionó las razones por las cuales el Gobierno, siendo accionista de todos los bancos estatales, no instruyó al BCR para revertir la decisión de no capitalizar a Bancrédito.
"El accionista de los tres bancos es el mismo. Una orden del accionista de los otros bancos de apoyar a Bancrédito era algo que se podía hacer", afirmó.
El socialcristiano recordó que el banco se pudo sostener, si hubiera mantenido recursos del Sistema de Banca para el Desarrollo, que también perdió, y si hubiera existido una decisión política del Gobierno para fortalecerlo.
Para Patricia Mora, del Frente Amplio, llama la atención el hecho de que se dejara que Bancrédito se deteriorara, a pesar de que se podían tomar decisiones.
"Me parece que hubo indiferencia, indolencia y me parece grave porque están en juego empleos que se perdieron", opinó.
La diputada sostuvo que cuando se tomaron decisiones, Bancrédito "ya era un cadáver".