Científicos ticos sobresalen en descubrimiento mundial sin precedentes

Descubrieron que un potencial anticuerpo que parecía aliado generaba el efecto contrario

Dos científicos costarricenses sobresalen entre 17 investigadores internacionales -con gran trayectoria- en un descubrimiento sin precedentes en el campo de la salud.

El doctor Julián Fernández Ulate y Bruno Lomonte Vigliotti, ambos del Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (UCR), fueron los encargados de colocar la última pieza del rompecabezas para dar con el revelador hallazgo.

Estos profesionales descubrieron que un posible anticuerpo terapéutico, que en un inicio creyeron que podía usarse para neutralizar la toxina de una de las serpientes más venenosas del mundo -la terciopelo- en realidad generaba el efecto contrario y más bien potenciaba los efectos dañinos de la toxina.

Estamos asombrados por el gran descubrimiento que hemos realizado. Es una gran sorpresa debido a que no conocíamos ningún caso en el que un anticuerpo incrementara la toxicidad y letalidad de un veneno de serpiente.

Es un resultado totalmente inesperado, inusual y por eso nos causó un gran asombro. Este fenómeno hasta ahora nunca había sido observado con ninguna otra toxina animal y nos enseñó algo completamente nuevo, expuso Fernández y Lomonte.

Asimismo, al descubrirse esto, permite agilizar el paso en caso de que estén desarrollando nuevos tratamientos terapéuticos enfocados en contrarrestar los envenenamientos ofídicos.

Inicios del hallazgo

Costa Rica cuenta con una gran variedad de serpientes, alrededor de 140 especies. Sin embargo, de esas solo 23 son venenosas; entre ellas se encuentra la terciopelo. Foto: UCR

Según dio a conocer la UCR, todo empezó en el 2020 con un proyecto de investigación internacional de la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU), destinado a encontrar un antídoto de amplio espectro basado en anticuerpos humanos.

El objetivo es que estos anticuerpos sirvieran para tratar diversidad de envenenamientos ocasionados por las mordeduras de serpientes venenosas.

"El primer experimento neutralizó, como se esperaba, el efecto dañino que ocasiona la toxina del veneno en el tejido muscular. Pero, en el segundo experimento, la situación cambió inesperadamente.

El anticuerpo aumentó la potencia del veneno de la serpiente, de modo que no solo agudizó el daño en el tejido muscular, sino que provocó que el modelo animal de prueba perdiera la vida. La nueva pregunta era: ¿por qué?", expuso la UCR.

Así fue como empezó el proceso y encontraron la respuesta al comportamiento del anticuerpo.

Este estudio, que es el primero de su tipo en registrar un hecho como este a nivel mundial, ya se encuentra publicado en la respetada revista científica "Nature Communications".

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