Celso Gamboa se autolesionó brazo para pedir luz en su celda, según Policía Penitenciaria
No pidió atención médica y según Ministerio de Justicia, él confesó que solo buscaba llamar la atención
El Ministerio de Justicia confirmó que el extraditable Celso Gamboa Sánchez reportó una lesión la noche del martes 29 de julio, por lo que fue atendido por la Policía Penitenciaria, sin requerir una inspección médica especializada.
A las 8:40 p. m. fue abordado por los oficiales, quienes verificaron de inmediato su condición física a fin de garantizar su integridad.
Sin embargo, el propio Gamboa Sánchez manifestó de viva voz que no necesitaba atención médica, sino que él mismo se había provocado una autoagresión en la muñeca izquierda.
La zona presentaba un leve enrojecimiento de la piel, tipo rasguño o laceración superficial, sin sangrado ni signos de inflamación.
Según comunicó la administración carcelaria, el mismo Gamboa indicó que con ese acto pretendía llamar la atención para manifestar una solicitud relacionada con la iluminación de su celda.
"Al constatar que esa era su petición, se procedió como corresponde en ese sentido y la solicitud del extraditable Gamboa Sánchez fue atendida con el respeto a sus derechos. Asimismo, la Policía Penitenciaria al igual que con todas las personas privadas de libertad, garantiza una atención trasparente y acorde a los derechos humanos en general", indicó el reporte remitido a prensa ante la consulta de varios medios de comunicación.
El juicio contra Celso Gamboa Sánchez, acusado de tráfico de influencias, fue suspendido este miércoles por "circunstancias personales de uno de los intervinientes", según informó el juez Alfredo Arias Calderón, quien preside el Tribunal Penal a cargo del caso.
La suspensión se dio luego de que, al inicio de la jornada, los abogados solicitaran declarar la audiencia privada para discutir situaciones de "la vida privada". No obstante, el juez no precisó a quién correspondían dichas circunstancias ni cuál era su naturaleza confidencial.
Este nuevo tropiezo procesal ocurrió justo el día en que debía comparecer una de las testigos clave del caso: la fiscala Natalia Rojas Méndez, quien, según la acusación, habría recibido presiones de Celso Gamboa y de la abogada Berenice Smith para borrar el nombre de Johnny Araya de una causa penal que se tramitaba entre finales de 2015 e inicios de 2016.
Gamboa es el único de los tres acusados que permanece en prisión preventiva, aunque por otra causa. El exmagistrado y exministro enfrenta una solicitud de extradición hacia Estados Unidos, donde se le atribuye presuntamente liderar una organización criminal dedicada al trasiego internacional de cocaína.

