CCSS no pudo identificar origen de brote por peligrosa bacteria

26 de Ago. 2026 | 1:13 am
Edificio de la CCSS

Edificio de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS)

Las limitaciones presupuestarias de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) dificultaron la contratación de cultivos ambientales para identificar el origen de un brote de la bacteria Ralstonia mannitolilytica.

Este brote se detectó en hospitales como:

  • Hospital Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia
  • Hospital San Rafael de Alajuela
  • Hospital San Juan de Dios
  • Hospital de las Mujeres
  • Hospital Nacional de Niños
  • Hospital de Liberia
  • Hospital México

El equipo encargado de vigilar las infecciones atendió el contagio durante octubre de 2025.

La Auditoría de la institución señaló que la falta de recursos dificultaba contratar estudios para determinar la fuente de transmisión. También detectó problemas de infraestructura y condiciones sanitarias.

Es decir, la falta de recursos afectó la posibilidad de realizar los análisis requeridos para determinar de dónde provenía el contagio.

La identificación del origen cobraba especial importancia porque las autoridades también advirtieron sobre una posible contaminación de insumos.

El informe también advirtió sobre la falta de herramientas tecnológicas. La CCSS requería alertas de aislamiento en el expediente digital, sistemas para observar el comportamiento de las infecciones y una forma uniforme de registrar los nombres de los microorganismos.

A esto se sumaba la insuficiencia de personal especializado en vigilancia epidemiológica.

La institución tampoco tenía un plan de contingencia para manejar medicamentos, insumos y equipos puestos en cuarentena durante un brote. Esta carencia podía afectar la continuidad y seguridad de la atención.

Además existió el riesgo de que algunos insumos estuvieran contaminados, como el jabón hospitalario.

La Ralstonia mannitolilytica pertenece a un grupo de bacterias que puede encontrarse en el agua, el suelo y las plantas. Puede sobrevivir en ambientes con pocos nutrientes y resistir algunos desinfectantes.

También puede permanecer adherida a superficies. Algunas especies se han relacionado con infecciones en centros de salud, principalmente entre pacientes con defensas bajas.

La bacteria también puede presentar resistencia a diversos antibióticos. Esto puede dificultar el tratamiento de las infecciones.

Acciones seguían pendientes

La CCSS mantuvo una vigilancia intensificada del brote y elaboró un perfil epidemiológico correspondiente a 2025.

También avanzó en el diseño de un módulo digital para gestionar los aislamientos de pacientes. Además, difundió lineamientos para enviar muestras ambientales a la Universidad de Costa Rica (UCR) y al Tecnológico de Costa Rica (TEC).

Los costos y la coordinación de esos muestreos recaían en la Dirección de Regulación de Productos de Interés Sanitario, adscrita al Ministerio de Salud.

No obstante, varias de las medidas seguían sin concluir.

El 18 de febrero de 2026, la Dirección de Red de Servicios de Salud informó que pidió atender los asuntos relacionados con el presupuesto y el personal.

La CCSS también trabajaba en incorporar alertas de aislamiento en sus sistemas digitales. Para marzo de 2026, aún faltaban definiciones sobre el origen de la información, los usuarios que podrían acceder y la forma en que se mostrarían las alertas.

La Gerencia de Logística elaboró un plan para actuar ante medicamentos e insumos puestos en cuarentena por un brote. Sin embargo, el documento seguía bajo revisión técnica y no había completado el proceso de aprobación.

El 27 de marzo de 2026, la Gerencia Médica informó que asumiría la coordinación de una agenda de trabajo institucional. Esta debía permitir la integración de los sistemas y el avance de las herramientas necesarias para prevenir, vigilar y controlar este tipo de infecciones.

Aunque la Administración reportó avances, el órgano fiscalizador concluyó que todavía no existe una respuesta completa y coordinada.

Según el informe, varias acciones permanecen en etapas de desarrollo, definición, pruebas, revisión o trámite. Por ello, la Auditoría señaló que aún "no se acredita" una implementación integral de las medidas requeridas.

Esta situación mantiene a la institución expuesta a riesgos relacionados con la prevención y el control de infecciones, la seguridad de los pacientes y la continuidad de los servicios de salud.

La Auditoría pidió a las autoridades de la CCSS valorar y adoptar las medidas necesarias para completar, coordinar y evaluar las acciones. También solicitó garantizar un seguimiento efectivo de su ejecución.