Caso 5Dimes: Fiscalía acusa grupo por secuestro y robo a millonario empresario
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(CRHoy.com) El Ministerio Público finalmente hizo lectura de la acusación penal en contra de once personas sospechosas de conformar una organización delictiva que secuestró y posteriormente habría provocado la muerte del empresario estadounidense William Sean Creighton, dueño del "sportbook" 5Dimes, ubicado en San Pedro de Montes de Oca.
La calificación penal que el fiscal José Ángel Peñaranda da a los hechos acusados, rige bajo las figuras penales de secuestro extorsivo, robo agravado y asociación ilícita, en sus estados agravados, es decir, que facultarían a pedir penas máximas.
De previo al inicio formal de este juicio, el Ministerio Público informó al Tribunal Penal que se rechazó la posibilidad de otorgar el beneficio de procesos abreviados considerando que solamente una persona, de las once imputadas, acogió ese acuerdo con el que descontaría una pena de aproximadamente 33 años.
La fiscalía esperaba que al menos cuatro imputados se decantaran por aceptar los hechos, declararse culpables y asumir la pena, sin embargo, no fue así, por lo que toda la organización será sometida al juicio en forma natural.
Los imputados en esta causa son de apellidos Morales, su madre de apellido Vega, así como su cuñado Vega y su novia de apellido Solís.
Además de ellos, Ford, Medrano, Jirón, Abarca, Sánchez y Aguirre, esta última, es una adulta mayor, madre de los imputados de Vega.
Los hechos
De acuerdo con la formulación de hechos de la Fiscalía, la noche del 24 de setiembre del 2018, el imputado Morales, supuesto líder, dio orden para que dos oficiales de la Policía de Tránsito detuvieran en un falso retén a la víctima William Sean Creighton en el sector de Granadilla en Curridabat.
Hasta esa zona el ahora occiso había llegado después del trabajo a dejar a uno de sus colaboradores de mayor confianza.
Según parece, posterior a que los tráficos intervinieran a Sean, este continuó su camino pero de inmediato fue nuevamente interceptado, esta vez por un vehículo tipo pick up, del cual bajaron varios individuos armados quienes amenazaron al empresario y lo subieron a ese auto.
El carro del ahora occiso, fue abordado por el imputado Ford, de origen limonense, quien debía desaparecerlo pero por el contrario, se estrelló contra una estructura de concreto en la zona de Heredia, y tuvo que escapar posteriormente a pie, quedando grabado en cámaras de seguridad.
Sean fue trasladado en condición de privado de libertad, hasta una vivienda en la zona de Moravia, a la vivienda de la adulta mayor Aguirre, donde habría permanecido en cautiverio por varios días.
Horas después, es decir, la madrugada del 25 de setiembre del 2018, el imputado Morales, junto a su novia Solís, aparentemente se comunicaron vía telefónica con la esposa del ofendido, a quien le ordenaron depositar en moneda virtual (bitcoin) la suma de $5 millones en unos monederos electrónicos con códigos definidos previamente por el grupo.
La familia logró conseguir que una empleada de confianza de Sean, depositara en los 3 monederos la suma de $950 mil en bitcoins, pero no lograron que liberaran a la víctima.
De acuerdo con la investigación del Organismo de Investigación Judicial, Morales, con conocimientos en ingeniería informática, huyó del país junto a su mamá y su novia, con destino a Cuba y posteriormente a España, en estos dos países, hizo apertura de los monederos virtuales para descargar el dinero pagado por el secuestro.
En coordinación con el OIJ, la Policía Nacional de España logró detener a estas tres personas en la ciudad de Zaragoza, en el mes de enero del 2019, mientras que el resto del grupo de supuestos secuestradores, fue detenido en suelo costarricense.
Un año después del secuestro, el 5 de setiembre de 2019, el Organismo de Investigación Judicial logró ubicar el cadáver de Sean Creighton en una fosa sin nombre en el cementerio de Quepos en Puntarenas, hasta donde había llevado para su entierro posterior.
Previamente el cadáver aparentemente estuvo en una propiedad en la zona de Herradura, información que la policía no pudo corroborar.


