Casas de interés social con menos de 2 años de construcción muestran deterioros, advierte CFIA
Las casas de interés social construidas en los últimos dos años en diferentes partes del país muestran una serie de deterioros. Así lo expone una auditoría que el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA) dio a conocer este lunes 23 de febrero.
La entidad evaluó 270 casas construidas en terrenos aportados por beneficiarios del bono de vivienda. Esta revisión excluyó proyectos urbanísticos en los que se edifican conjuntos de soluciones habitacionales.
Los deterioros encontrados responden a diferentes causas que pasan por la elección de los materiales, decisiones de diseño o transformaciones que hace la propia familia luego de recibir la vivienda.
La cubierta del techo es el aspecto que más ha desmejorado. Un 13% de los casos presentó algún problema relacionado con esa parte, mientras que en 2023 era un 8%.
Marcial Rivera, jefe de Investigación del CFIA, contó que esto se debe principalmente a la oferta de materiales que hay en el mercado. Aunque las viviendas cumplen con los requerimientos de cubierta determinados en la normativa, el tipo de material puede ser inadecuado y mostrar deterioros prematuros.
"En términos de lo que se pide en el reglamento, se cumple, pero en el mercado hay láminas que no tienen el rendimiento que deberían tener o no funcionan como se espera", explicó. En este caso, se recomienda ampliar la auditoría para cubrir también los productos que se importan al país.
También hay deficiencias relacionadas con las aguas residuales. La mayor cantidad de problemas es por tuberías sin ventilación o expuestas, falta de tapas o tapas quebradas y desvíos de aguas no recomendados que hacen las familias. El CFIA encontró que en un 36% de las viviendas se hicieron cambios posteriores a la entrega de la casa que han afectado el funcionamiento. Uno de ellos tiene que ver precisamente con el desvío de aguas de duchas o fregaderos hacia tuberías pluviales.
Los beneficiarios suelen realizar transformaciones en las viviendas de interés social, pero Rivera advirtió que existen ejemplos de supuestas "mejoras" que no mejoran el funcionamiento o la infraestructura.
En cuanto al sistema eléctrico, existe incumplimiento del código eléctrico en algunos temas. Por ejemplo, un 14% de las viviendas carece de tomacorrientes con protección para niños y un 17% no usa cajas certificadas.
La auditoría llamó la atención sobre un hallazgo que puede resultar riesgoso. Los evaluadores no lograron comprobar que las tablillas de PVC que se usan para los cielos rasos sean certificadas como resistentes al fuego. En caso de incendio, los materiales que incumplen este requerimiento pueden atizar las llamas en vez de evitar su propagación. En estas situaciones, se presume que la colocación de tablillas es posterior a la entrega de las casas o incluso es una regalía de las empresas constructoras, por lo que el problema es que hay fallas en la comprobación de la calidad del material.
La ministra de Vivienda, Grettel Vega, aseguró que, a raíz de estas alertas de la auditoría, planean elaborar lineamientos de construcción más estrictos para constructores y entidades autorizadas, con el fin de evitar estas deficiencias en proyectos futuros y aumentar la calidad de las casas.
"Vamos a convertir los hallazgos en lineamientos que el Banco Hipotecario de la Vivienda va a emitir hacia las entidades autorizadas y estas hacia los desarrolladores", afirmó Vega.
El documento expuso dos casos más críticos. Una vivienda que se construyó en un terreno que ahora sufre inundaciones y otra que se vio afectada por un deslizamiento. La ministra afirmó que se debe llevar a cabo una investigación para determinar quién es responsable de estas casas y agregó que son situaciones atípicas.
La responsabilidad puede ser compartida, ya sea del beneficiario dueño del terreno que no alertó de ese riesgo, de los encargados del proceso de revisión que lo omitieron o de los constructores que, sabiendo del riesgo, hicieron caso omiso.
En ambos casos las familias pueden optar por un segundo bono, si así lo determina el estudio, indicó Vega.
En contraste con estos deterioros, la auditoría encontró resultados positivos.
En general, la calidad de las viviendas de interés social viene en aumento y cumplen con normativa. Esto se confirma, por ejemplo, en mejores acabados. El uso de cerámica está creciendo. Además, los propietarios muestran altos niveles de satisfacción. También se observa una mayor variedad de diseños de vivienda.
No obstante, el CFIA propone optimizar la fiscalización posterior con el fin de verificar que las casas construidas con bonos cumplan con las normas constructivas.
También se recomienda crear reglas específicas para los cilindros de gas. La auditoría encontró que en su mayoría se ubican dentro de las casas y no afuera, como es lo recomendado.



