Carlo Díaz espera decidir antes de fin de mes si sigue como fiscal general
El fiscal general, Carlo Díaz, espera anunciar antes de fin de mes si buscará continuar cuatro años más en el cargo o si dará un paso al lado, aunque el plazo legal se extiende hasta el miércoles 30 de setiembre. Así lo confirmó en entrevista con CR Hoy.
"Espero la otra semana ya poder tomar la decisión, me puse como meta la otra semana ya tener decidido", manifestó.
Su nombramiento es uno de los tres puestos más importantes del Poder Judicial que están por definirse en el futuro próximo, al igual que la Dirección del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la presidencia de la Corte.
Díaz ocupa el cargo desde el 31 de octubre de 2022, cuando fue designado por la Corte Suprema de Justicia por un período de cuatro años. Según la normativa, debe comunicar un mes antes si desea continuar o no, y el proceso para definir al fiscal general del siguiente cuatrienio dependerá de esa decisión.
Proceso de elección
Al anunciar su decisión, puede optar por una única reelección adicional, es decir, el plazo máximo llegaría a ocho años. Los magistrados analizarán los atestados, el rendimiento y la idoneidad para mantenerse en el cargo. Luego, la Corte Plena deberá votar por su eventual ratificación.
Si el fiscal en ejercicio no desea continuar, se abre otro escenario. La Dirección de Gestión Humana del Poder Judicial y la Comisión de Nombramientos proceden a publicar un concurso de antecedentes abierto, en el que pueden postularse abogados internos o externos que cumplan los requisitos de idoneidad.
Luego se evalúan los atestados, se realizan entrevistas públicas y se elabora una terna con las mejores calificaciones. La nómina de finalistas se traslada a la Corte Plena, donde los 22 magistrados votan para elegir al nuevo jerarca por un período regular de cuatro años.
En caso de que el procedimiento no se cumpla antes de que el jerarca termine su período, asumiría como fiscal general interino quien ocupe el cargo de fiscal subrogante; en este caso, Karen Valverde.
Díaz tiene una carrera judicial de más de 25 años y desde 1998 fue escalando dentro del Ministerio Público como fiscal auxiliar, fiscal ordinario y fiscal adjunto. Lideró oficinas regionales de la Fiscalía en Limón, Pavas, Desamparados, Heredia, Alajuela y Cartago, y también ejerció como fiscal adjunto de Asuntos Indígenas y de la Fiscalía de Ejecución de la Pena.
Ha sido condecorado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Administración para el Control de Drogas (DEA) y la Fiscalía de Estados Unidos por su lucha contra el crimen organizado internacional.
Cuatro años al frente
La gestión de Díaz como fiscal general ha estado marcada por fuertes tensiones políticas: primero con el exmandatario Rodrigo Chaves y su gabinete, y ahora con la presidenta Laura Fernández, sus ministros y las fracciones oficialistas del Congreso, que han llegado a organizar marchas en su contra.
Mientras el Ejecutivo y sus seguidores acusan a la Fiscalía de realizar "persecución política" y "shows mediáticos" mediante allanamientos en casos de alto perfil, como el caso Barrenador en la CCSS, el fiscal general denuncia públicamente que el Gobierno intenta asfixiar presupuestariamente al Poder Judicial.
Díaz ha advertido que los recortes presupuestarios impuestos por el Ejecutivo equivalen a un "cierre técnico" y debilitan deliberadamente la lucha contra el narcotráfico.
Su mandato cayó dentro de la peor crisis de seguridad en la historia reciente de Costa Rica. Durante su gestión se registraron los años con las tasas de homicidios más altas del país, con más de 900 casos anuales en 2023.
Ante esta situación, ha respondido con un fuerte trabajo en alianza con otros países, que ha resultado en procesos de extradición de unas tres decenas de costarricenses identificados como criminales de alto perfil, así como en el fortalecimiento de estrategias contra el narcomenudeo, las bandas y el crimen altamente organizado.

