Cárcel o medida de seguridad: Evaluación psiquiátrica definirá futuro de hombre que agredió a veterinaria

Veterinaria agredida Cartago

Veterinaria agredida Cartago

Las evaluaciones psiquiátricas a las que será sometido un hombre de apellido Sosa, sospechoso de agredir a martillazos a una médica veterinaria en Guadalupe de Cartago, serán determinantes para establecer si tiene alguna condición mental que pueda afectar su responsabilidad penal.

Sosa permanece internado en el Centro de Atención para Personas con Enfermedad Mental en Conflicto con la Ley (Capemcol), luego de que, tras su captura, fuera valorado por especialistas en Psiquiatría. Según la Fiscalía, los resultados iniciales indicaron la posible presencia de un trastorno mental, por lo que se solicitaron nuevas evaluaciones.

Pero ¿qué podría pasar si efectivamente se determina que tiene una condición mental?

En entrevista con CR Hoy, el abogado penalista Andrés Pérez González explicó que, en principio, el delito que se investiga no cambia.

"Desde el punto de vista del tipo penal, no cambia nada. Desde el punto de vista del procedimiento y de las consecuencias penales sí hay un cambio", explicó.

De acuerdo con Pérez, si las evaluaciones determinan que el sospechoso presenta un trastorno mental que afecta su responsabilidad penal, el proceso podría tener consecuencias distintas a las de una persona sin esa condición.

En lugar de una pena de prisión, podría aplicarse una medida de seguridad, dependiendo de lo que determinen las autoridades judiciales y los especialistas.

"Desde la consecuencia jurídico-penal no puede tener la misma sanción que se le impone a cualquier otro ciudadano, que sería una pena de prisión, sino que aquí tendría que ser una medida de seguridad específicamente para el trastorno que eventualmente pueda presentar", señaló.

Estas medidas buscan responder a la condición particular de la persona y no deben entenderse como una decisión que ya esté tomada en el caso de Sosa.

Por ahora, precisamente se realizan las evaluaciones para determinar si existe un trastorno y, en caso de existir, cuál es su impacto sobre las capacidades del sospechoso.

¿Quién decide si puede responder penalmente?

La decisión final sobre la responsabilidad penal corresponde a un juez. Sin embargo, para tomarla, el tribunal debe apoyarse en las pruebas científicas realizadas por especialistas.

El abogado señaló que los jueces no cuentan con conocimientos especializados en Psiquiatría, por lo que recurren a expertos para determinar si una persona presenta alguna afectación mental que pueda incidir en su capacidad para comprender sus actos o enfrentar un proceso judicial.

Afirmó que el Ministerio Público puede solicitar aclaraciones o ampliaciones de las pericias si considera que existen dudas sobre sus conclusiones. La defensa también puede recurrir a esos mecanismos si considera que la valoración no refleja adecuadamente la condición de su representado.

Por ello, el hecho de que Sosa permanezca actualmente en Capemcol no significa que ya haya sido declarado inimputable ni que se haya determinado que no puede enfrentar un juicio.

El ataque también será analizado

Además del estado mental del sospechoso, la forma en que ocurrió la agresión será relevante dentro de la investigación por tentativa de homicidio.

Pérez explicó que un martillo puede ser considerado jurídicamente un "arma impropia", debido a que, aunque su finalidad natural no es atacar personas, puede utilizarse como instrumento para agredir.

"El destino natural de un martillo es otra utilización. Quiere decir que esta persona deliberadamente utilizó, es decir, ya ingresó al establecimiento con esta arma impropia", indicó.

A criterio del abogado, la cantidad de golpes, la violencia empleada y las zonas del cuerpo hacia las que fueron dirigidos podrían ser elementos para determinar si existió una intención de matar.

"La intención claramente, por la cantidad de impactos, por la forma violenta y por las áreas del cuerpo hacia las cuales está dirigida, podríamos indicar que tiene la intención de matar y no la intención de lesionar", afirmó.

Otro aspecto que podría ser analizado es la forma en que terminó la agresión.

Según Pérez, el ataque habría finalizado cuando la víctima comenzó a defenderse, por lo que, desde su análisis jurídico, no se trataría de un "desistimiento voluntario" del sospechoso.

Sosa permanece internado en Capemcol mientras avanzan las evaluaciones sobre su estado mental. Paralelamente, continúa la investigación por el ataque contra la veterinaria, quien sufrió lesiones en la cabeza y recibió atención médica en el Hospital Max Peralta.